Especialistas del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP) realizan una expedición científica para evaluar la biodiversidad de anfibios, reptiles y aves en los bosques montanos de la Cordillera de Carpish, en la región Huánuco. El trabajo de campo se inició el martes 15 de septiembre y se extenderá hasta el miércoles 30, según informó el IIAP.
La investigación está a cargo de especialistas de las sedes del IIAP de Iquitos y Tingo María, en coordinación con la Jefatura del Área de Conservación Regional (ACR) Bosque Montano de Carpish, administrada por el Gobierno Regional de Huánuco.
Durante la expedición, los investigadores estudian el estado actual de las poblaciones de anfibios, reptiles y aves que habitan en los ecosistemas de neblina y bosques montanos de Carpish, considerados de especial importancia por su elevado endemismo y fragilidad.
Línea base para la fauna de Carpish
Uno de los principales resultados que se espera obtener es la actualización del inventario de especies de fauna silvestre presentes en el área protegida. La información permitirá al IIAP construir una línea de base técnica, que servirá como referencia para futuras investigaciones y para conocer los cambios que puedan registrarse en estos ecosistemas.
La información recopilada también contribuirá a investigaciones posteriores sobre otros grupos de fauna y flora. De acuerdo con la planificación del IIAP, durante 2027 se prevén estudios relacionados con flora, peces y mamíferos en la misma área de conservación.
De esta manera, la investigación permitirá ampliar progresivamente el conocimiento científico sobre la diversidad biológica de Carpish y disponer de información especializada para respaldar acciones de conservación.
Un corredor natural entre la sierra y la selva
El Área de Conservación Regional Bosque Montano de Carpish comprende una superficie de 50,559.21 hectáreas y se extiende por cuatro distritos de Huánuco: Monzón, en la provincia de Huamalíes; Mariano Dámaso Beraún, en Leoncio Prado; Chinchao, en la provincia de Huánuco; y Marías, en la provincia de Dos de Mayo.
La Cordillera de Carpish constituye un espacio geográfico de transición entre la sierra y la selva de Huánuco, característica que contribuye a la diversidad de ambientes y especies que alberga.
Sus bosques montanos y ecosistemas de neblina presentan condiciones ambientales particulares y son hábitats para especies de distribución restringida. Por ello, la evaluación de anfibios, reptiles y aves permitirá contar con información actualizada sobre uno de los componentes más sensibles de estos ecosistemas.
Para los pobladores de los cuatro distritos involucrados, la actualización del inventario de fauna silvestre constituye una referencia técnica sobre el estado de los ecosistemas que forman parte de su entorno. La coordinación entre el IIAP y la Jefatura del ACR, administrada por el Gobierno Regional de Huánuco, busca que la información generada en campo sirva de sustento para las acciones de conservación que se implementen en el área.
Investigación para fortalecer la conservación
La expedición científica busca que el conocimiento obtenido directamente en campo sirva como sustento para futuras investigaciones y acciones de conservación en el área protegida.
El trabajo conjunto entre el IIAP y el Gobierno Regional de Huánuco permitirá, además, fortalecer el conocimiento sobre la biodiversidad regional y establecer una referencia científica que facilite el seguimiento de las poblaciones de fauna silvestre en los próximos años.
La información generada durante esta campaña será complementada con los estudios previstos para 2027, con lo que se busca avanzar hacia una caracterización más completa de la biodiversidad del Bosque Montano de Carpish.
Antecedentes del área de conservación
El ACR Bosque Montano de Carpish fue establecido mediante el Decreto Supremo 014-2019-Minam, con el objetivo de conservar una muestra representativa de las yungas peruanas y punas húmedas de los Andes centrales, así como de la biodiversidad asociada a la Cordillera de Carpish, según Actualidad Ambiental.
Según el Minam, el área garantiza la provisión de servicios ecosistémicos en beneficio de las poblaciones locales, el uso de recursos naturales y la reducción de los efectos del cambio climático. La norma precisa que el establecimiento del ACR no limita la ejecución de obras de infraestructura vial, de servicios públicos, ni el desarrollo de actividades o proyectos en su interior, siempre que sean aprobados por la autoridad competente y se encuentren en armonía con su objetivo de creación.
En los bosques de la cordillera del Carpish destacan aves endémicas del Perú como el colibrí cobrizo, el pardusco, la tangara de bufanda dorada, el cola espina de Plenge, el cucarachero peruano, el hemispingo de ceja parda y la tangara de lomo dorado. Por ello se le considera un centro de gran diversidad de aves (Important Bird and Biodiversity Areas – IBAs). Es también hábitat de especies registradas en categorías de conservación nacional e internacional como el oso de anteojos, la pava andina, el hormiguero y el saltador enmascarado.
Además, en este lugar se han hallado 78 especies de flora endémicas para el Perú y 30 de ellas son endémicas de esta localidad, según el Sernanp. La creación de esta ACR fue impulsada por el Gobierno Regional de Huánuco, con el apoyo de organizaciones como Andes Amazon Fund, el Fondo de Alianza para Ecosistemas Críticos, Naturaleza y Cultura Internacional, y con la asistencia técnica del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Sernanp).
El promotor turístico César Antezana Andrade destacó, según Tu Diario Huánuco, la importancia de la creación de áreas de conservación regional en Huánuco, entre ellas el Bosque Montano de Carpish, el Bosque de Chonta, el Bosque de Yanajanca y el Bosque de Osomayo-Milpo, actualmente en proceso de creación. Señaló que estas iniciativas permiten rescatar, valorar y proteger la biodiversidad de la región, que alberga siete de las ocho regiones naturales del Perú. Consideró, además, que aún falta promover la creación de otras áreas, como el Bosque de Jillaulla en Umari, provincia de Pachitea, y Monteazul en Kichki, provincia de Huánuco.
Los resultados de la expedición en curso se conocerán al término del trabajo de campo, previsto para el 30 de septiembre.










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