Los vecinos del jirón Tingo María, en Paucarbamba, distrito de Amarilis, han puesto en agenda un nuevo cuestionamiento sobre la obra de asfaltado que ejecuta el Gobierno Regional de Huánuco en la llamada Zona Cero. Según denunciaron, su calle no fue incluida en el proyecto pese a ser una de las más afectadas por el deterioro del pavimento, los baches y el impacto de las lluvias.
El consejero regional Olchese Tarazona informó que ya realizó una verificación en el lugar tras recibir el reclamo formal de los vecinos. De acuerdo con su versión, la molestia ciudadana surge porque varias calles cercanas sí fueron asfaltadas, mientras que el jirón Tingo María quedó fuera de la intervención, a pesar de que —según los afectados— su inclusión había sido solicitada oportunamente e incluso figuraba dentro de los planteamientos técnicos iniciales.
La situación ha generado malestar porque el estado de la vía es crítico y el contraste con las demás calles intervenidas es evidente. Para los vecinos, esta diferencia no solo revela una omisión, sino también un trato desigual dentro de una obra pública que debía beneficiar de forma integral a la zona.
Saldo de obra
Uno de los puntos más sensibles del caso es el presunto uso no priorizado de recursos disponibles. Según lo expuesto por el consejero, existía un saldo de obra cercano a los 300 mil soles, monto que, de acuerdo con estimaciones técnicas atribuidas al supervisor, habría permitido ejecutar también el asfaltado de esta calle.
Sin embargo, esa posibilidad no se concretó. La versión alcanzada por los vecinos señala que las recomendaciones técnicas para incluir el jirón Tingo María no fueron atendidas y que la documentación relacionada quedó archivada sin mayor trámite. A partir de ello, surge la principal controversia: por qué una vía visiblemente deteriorada no fue incorporada, pese a existir recursos que aparentemente podían cubrir esa intervención.
Tarazona indicó además que hasta el momento no se cuenta con una explicación oficial del residente de obra, por lo que todavía no se conocen las razones técnicas, administrativas o legales que justificaron la exclusión. Esa ausencia de información ha incrementado la preocupación de la población y ha dado mayor peso a los cuestionamientos sobre posibles problemas de burocracia, falta de diligencia o deficiente priorización dentro del proyecto.
Buscan solución
Ante esta situación, para mañana se ha convocado una mesa técnica en la que participarán la Dirección Regional de Transportes —como unidad ejecutora del proyecto— y los vecinos afectados. En ese espacio se espera revisar la documentación, escuchar a las partes involucradas y obtener una explicación clara sobre lo ocurrido.
El objetivo, según el consejero regional, es conocer con precisión la situación real de la obra, tanto en el plano técnico como en el legal, y evaluar si todavía existe una salida que permita atender el pedido vecinal. También se busca determinar si hubo errores de planificación, omisiones en la ejecución o decisiones que terminaron perjudicando a una zona con necesidad evidente de intervención.
La obra de asfaltado en Zona Cero, ejecutada por el Gobierno Regional en convenio con la Municipalidad Distrital de Amarilis, continúa en marcha en otras vías del sector. No obstante, el caso del jirón Tingo María ha abierto un debate sobre transparencia, equidad y capacidad de respuesta frente a reclamos ciudadanos en proyectos financiados con recursos públicos.







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