Un operativo conjunto de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Madre de Dios, la Policía Nacional del Perú, el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) y el Ejército del Perú detuvo a cinco personas en flagrancia delictiva durante una intervención contra la presunta minería ilegal en inmediaciones del río Madre de Dios, en el ámbito de la Reserva Nacional Tambopata.
Durante un patrullaje de control y registro de la zona, las fuerzas del orden ubicaron y neutralizaron logísticamente a un grupo de extractores ilegales. En el lugar se hallaron dos motores, dos balsas de madera, una tolva, dos campamentos rústicos y diversos instrumentos, herramientas y accesorios utilizados para la extracción ilícita de mineral aurífero.
Los detenidos, identificados como N. C. B. (21), A. A. L. (20), R. Q. C. (21) y A. E. B. (35) —la nota de prensa de la Fiscalía consigna cuatro nombres para un total de cinco personas aprehendidas—, son señalados como presuntos autores del delito de minería ilegal agravada.
Interdicción y destrucción del material
La Fiscalía Especializada dispuso de manera inmediata la interdicción y destrucción de todo el material encontrado en la zona. La medida se ejecutó en estricto cumplimiento del Decreto Legislativo N° 1100, norma que regula las acciones de interdicción de la minería ilegal a nivel nacional y faculta la inutilización de los bienes empleados en esta actividad delictiva.
El dispositivo legal habilita a las autoridades a intervenir maquinaria, insumos y campamentos vinculados a la extracción no autorizada de minerales, con el fin de impedir la continuidad de la actividad en áreas protegidas.
"Con este resultado, el Ministerio Público reafirma su compromiso en la lucha contra los delitos ambientales y la preservación de las áreas naturales protegidas en la región Madre de Dios", indicó la fiscalía, en una nota de prensa.
Una reserva de más de 270 000 hectáreas bajo presión
La Reserva Nacional Tambopata, ubicada en la región Madre de Dios, abarca más de 270 000 hectáreas de selva amazónica de tierras bajas y es uno de los lugares con más diversidad biológica del planeta: alberga más de 600 especies de aves, 1000 especies de mariposas y 100 especies de mamíferos, además de cientos de especies de árboles y plantas, según reportes difundidos por Mongabay Latam.
Ese mismo material refiere que la reserva ha estado bajo la amenaza de la minería ilegal de oro, actividad que destruye el hábitat de especies animales y vegetales y contamina peces y vías fluviales por el uso indiscriminado de mercurio. El gobierno declaró una emergencia de salud en el 2016: el 78 % de los residentes de la capital de Madre de Dios presentaban niveles peligrosamente altos de mercurio en el cuerpo, con las mujeres en edad fértil como las más afectadas, de acuerdo con una investigación del Carnegie Institute for Science. Se estima que entre 30 y 40 toneladas de ese metal tóxico se vierten cada año en los ríos de la región.
Antecedentes: reforestación y recuperación de áreas degradadas
En años anteriores, el Sernanp informó sobre procesos de recuperación de áreas degradadas por la minería ilegal al interior de la reserva. Según información difundida por CooperAcción, el 15 de junio culminó —tras tres años de trabajos— la reforestación de 641 hectáreas de las zonas afectadas por la presencia de minería ilegal dentro de la Reserva Nacional Tambopata, proceso que concluyó con la plantación simbólica de los últimos plantones de especies nativas en un acto encabezado por el entonces presidente de la República, Francisco Sagasti.
El jefe del Estado expresó su satisfacción por plantar el árbol número 741 000 de ese esfuerzo y destacó el trabajo del Ministerio del Ambiente, a través del Sernanp y del Instituto de Investigaciones de la Amazonia Peruana (IIAP), con apoyo de la cooperación alemana. El ministro Gabriel Quijandría resaltó la recuperación del sector Azul de la reserva, afectado por la minería ilegal hasta el año 2016.
De acuerdo con esa misma información, en el 2017 el Sernanp estableció la primera estrategia de lucha contra la minería ilegal en las áreas naturales protegidas de administración nacional, con cuatro acciones estratégicas: interdicción, mitigación del avance de la minería ilegal, desarrollo de actividades económicas sostenibles y recuperación de áreas degradadas. Gracias a ella se logró recuperar el 100% de las 759 hectáreas afectadas al interior de la reserva, de las cuales 641 correspondían a superficie y 118 a pozas de agua. El proceso de recuperación se inició en el 2018 y contempló 741 000 plantones de 15 especies forestales nativas producidos en un vivero forestal.
La presión que continúa fuera de la reserva
Fuera del área protegida, la minería siguió avanzando. Según el portal Mongabay Latam, el último informe del Proyecto de Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP), publicado en mayo de ese año, mostró que la deforestación por minería ilegal en el entorno del río Pariamanu se incrementó durante los meses previos. Solo entre octubre del 2020 y marzo del 2021 la actividad ilegal arrasó más de 15 hectáreas de bosque en ese sector, y desde el 2017 el Pariamanu acumula 204 hectáreas de deforestación.
El material refiere que la actividad minera suele desarrollarse sobre concesiones forestales castañeras y que algunos indígenas amahuacas denunciaron que los concesionarios de castaña siguen permitiendo que los mineros operen en sus terrenos, a cambio de entre 10 y 15 gramos de oro semanalmente. El director de Medio Ambiente de la Policía, general PNP José Ludeña Condori, explicó a Mongabay Latam que las labores de su personal en Madre de Dios están focalizadas en la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata y que no pueden ampliar su radio de acción por falta de presupuesto, carencia que —según sostuvo— también perjudica a las Fuerzas Armadas y convierte esos focos mineros en "tierra de nadie".
Para el presidente del Comité de Gestión de la Reserva Nacional Tambopata, Víctor Zambrano, la deforestación en las inmediaciones de las cuencas de los ríos Pariamanu y Pariamarca se hizo incontrolable a partir de la quincena de abril, situación que atribuyó a la falta de una estrategia amplia desde el Gobierno para la lucha contra las mafias del oro en esa zona.
El antecedente de las incursiones y los decomisos
Un reporte previo de Mongabay Latam consigna que el país recuperó 500 hectáreas de selva tropical y expulsó a cientos de mineros ilegales de la Reserva Nacional Tambopata, según el Ministerio del Ambiente. La entonces ministra del Ambiente, Elsa Galarza, indicó que una serie de incursiones y decomisos desmantelaron cuatro campamentos mineros dentro de la zona de amortiguamiento de la reserva, los cuales proporcionaban apoyo logístico a los mineros ilegales.
Mediante una combinación de allanamientos constantes a partir de septiembre del año anterior y la instalación de un punto de control dentro de la reserva operado por la Marina peruana, el país pudo expulsar a la mayoría de los mineros y recuperar unas 500 hectáreas de un total aproximado de 700, precisó la ministra en una declaración. La destrucción de un campamento de abastecimiento conocido como «Panterita», a orillas del río Malinowski, fue clave para las autoridades, y 15 nuevos guardaparques comenzaron a trabajar en los puntos de control Azul, Otorongo y Correntada.
Luisa Ríos, coordinadora de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) en Madre de Dios, dijo a ese medio que la recuperación parcial de la reserva significó un paso en la dirección correcta. "El logro final será que los mineros no regresen a la reserva, lo cual veremos en la estrategia de mediano y largo plazo", continuó. "Lo que es positivo —en términos de voluntad política— es que la Marina del Perú y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas del Estado (Sernanp) están trabajando en coordinación. Eso está teniendo un impacto, junto con la inclusión de la fiscalía ambiental", agregó.
Investigaciones por corrupción en la región
El avance de la minería ilegal en Madre de Dios también derivó en investigaciones sobre presunta corrupción institucional. Según reportó Minería en Línea, un fiscal especializado en delitos ambientales y tres agentes de la Policía Nacional fueron detenidos en un operativo de la Dirección contra la Corrupción (Diviac) que desarticuló a doce presuntos integrantes de la organización criminal 'Los Lecheros del Puerto', investigada por desviar combustible hacia dragas y motobombas que operaban sin permiso.
De acuerdo con esa información, el esquema habría facilitado la operación de maquinaria ilegal en una región donde la minería no autorizada ha destruido más de 95 000 hectáreas de bosque amazónico, según datos del MAAP. El combustible es clave en esa cadena: sin diésel ni gasolina, las dragas auríferas se detienen, las motobombas no succionan sedimento y las retroexcavadoras no abren nuevos frentes de explotación, refiere el reporte.
El operativo en Tambopata concluyó con la destrucción del material incautado y la puesta a disposición de los cinco detenidos ante las autoridades competentes, en el marco de la investigación por presunta minería ilegal agravada.










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