La Policía Nacional del Perú (PNP) destruyó bienes, equipos e infraestructura vinculados a la minería ilegal valorizados en más de S/ 1.3 millones en el sector Balata, distrito de Inambari, provincia de Tambopata, región Madre de Dios. La operación se ejecutó el 17 de octubre con la participación de la Dirección de Medio Ambiente (Dirmeamb) y otras unidades especializadas de la PNP, según informó el Ministerio del Interior (Mininter).
De acuerdo con el sector, la intervención forma parte de la estrategia del Gobierno para combatir al crimen organizado y afectar la capacidad logística de la minería ilegal. En las diligencias participaron también representantes de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) y personal del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp).
Bienes inutilizados en la operación
Entre los bienes destruidos figuran seis balsas tracas, cinco motores sumergidos, seis tolvas, tres pozas y un motor. También se neutralizaron 650 galones de combustible diésel y 15 campamentos, recursos que, según el Mininter, facilitaban el desarrollo de esta actividad ilícita.
A ello se suman un generador eléctrico, una antena satelital, dos congeladoras, 15 motocicletas lineales y un motocarguero, además de otros bienes y enseres hallados durante la intervención.
Estrategia de interdicción del Gobierno
El Mininter sostuvo que estas acciones refuerzan la estrategia de anticiparse al crimen, debilitar su capacidad logística y recuperar el control territorial, mediante operaciones focalizadas que afectan los recursos utilizados para sostener actividades ilegales y depredar los recursos naturales.
La entidad añadió que, a través de la PNP y en coordinación con las autoridades competentes, continuará ejecutando acciones de interdicción para combatir la minería ilegal y fortalecer la presencia del Estado en las zonas afectadas.
Tres golpes previos por S/ 27,8 millones en Inambari
El 22 de septiembre, la PNP ejecutó tres operativos contra la minería ilegal en el distrito de Inambari, en los que fueron destruidos e inutilizados bienes y equipos valorizados en más de S/ 27,8 millones, según informó el Mininter. Las intervenciones se realizaron como parte del Plan de Operaciones "Restauración 2026", a partir de labores de inteligencia de la Dirmeamb en coordinación con el 5.° Despacho de la FEMA de Madre de Dios.
El primer punto intervenido, en el sector Chicle, fue valorizado en S/ 7 813 665. Allí se destruyeron cinco pozas, ocho balsas traca, seis tolvas, tres motores diésel, siete motores sumergidos y dos campamentos rústicos, además de combustible, tuberías, madera, una motocicleta, congeladoras y un generador eléctrico.
En una segunda zona de Inambari, las fuerzas del orden destruyeron ocho pozas, 12 balsas dragas, cinco motores, 10 motores sumergidos, 12 tracas mecánicas, 12 tolvas y 15 campamentos rústicos. También se inutilizaron 4500 galones de petróleo, 1500 galones de gasolina, 6000 metros de tubería PVC, 1800 cilindros metálicos y 1500 metros de cable acerado. El Mininter atribuyó a estos bienes un valor de S/ 9 436 000.
El tercer operativo se desarrolló en el sector Balata mediante un despliegue helitransportado con un helicóptero MI-17 del Ejército y personal de la 2.ª Brigada de Selva de Protección de la Amazonía. Se destruyeron cuatro pozas, 15 balsas dragas, 15 tracas mecánicas, ocho tolvas, cuatro motores sumergidos y 16 campamentos rústicos; se inutilizaron 5000 galones de petróleo, 1500 galones de gasolina, 800 cilindros metálicos, 6000 metros de tubería PVC, 1200 tubos de metal y 1500 metros de cable acerado, y se incineraron 25 motocicletas, un motocarguero y un generador eléctrico. El valor estimado fue de S/ 10 595 400.
Deforestación: 30 846 hectáreas de bosque primario
Según el Proyecto Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP), iniciativa de Conservación Amazónica (ACCA), la minería generó la deforestación de 30 846 hectáreas de bosque primario en Madre de Dios, equivalente a 43 mil campos de fútbol profesionales. El informe recopila datos de enero de 2021 a marzo de 2024 y comprende áreas deforestadas por la minería formal, informal e ilegal.
De acuerdo con el MAAP, en el denominado "corredor minero" se deforestaron 22 576 hectáreas en poco más de tres años, con los sectores más afectados en la zona minera Guacamayo y distintos puntos a lo largo del río Madre de Dios. Las 8 270 hectáreas restantes se registraron principalmente en territorio de pueblos indígenas, zonas de amortiguamiento de áreas naturales protegidas y concesiones forestales de castaña.
Las comunidades nativas más afectadas son San José de Karene, Tres Islas, Puerto Luz, Boca Inambari, Kotsimba y Barranco Chico, entre otras. En cuanto a las áreas protegidas, el estudio identificó daños en la Reserva Nacional Tambopata, el Parque Nacional Bahuaja Sonene y la Reserva Comunal Amarakaeri.
El avance sobre territorios indígenas
Un reporte anterior del MAAP, difundido por Mongabay Latam, indicó que entre 2021 y setiembre de 2023 se deforestaron 23 881 hectáreas en Madre de Dios, cifra que superó en 5460 hectáreas lo contabilizado para el período 2021-2022. La minería ilegal penetró entonces los territorios de al menos diez comunidades indígenas y las zonas de amortiguamiento de tres áreas naturales protegidas.
En esos territorios, la minería ilegal arrasó con 3406 hectáreas en tres años. Barranco Chico perdió 891 hectáreas; San José de Karene, 744; Tres Islas, 645; Kotsimba, 208; y Puerto Luz y Boca Inambari, 207 hectáreas cada una. En las zonas de amortiguamiento, la Reserva Nacional de Tambopata perdió 421 hectáreas, la Reserva Comunal Amarakaeri 119 y el Parque Nacional Bahuaja Sonene 40.
El líder indígena shipibo Julio Cusurichi, tesorero de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), señaló a Mongabay Latam que la minería en Madre de Dios sigue avanzando incluso después de las interdicciones.
"La minería en Madre de Dios sigue avanzando, incluso, después de las interdicciones, los mineros ilegales han huido hacia las comunidades indígenas y hacia algunas áreas naturales protegidas. Es sumamente preocupante", dice Julio Cusurichi.
Cusurichi precisó que personas ajenas a las comunidades nativas ingresan a los territorios indígenas para realizar actividades mineras ilegales, y que esos territorios están excluidos del corredor minero, por lo que la minería en esas zonas es completamente ilegal.
Sidney Novoa, director SIG y Tecnologías para la Conservación de Conservación Amazónica (ACCA), indicó a ese medio que cerca de 3000 mineros se han instalado nuevamente en La Pampa, sector de la zona de amortiguamiento de la Reserva Nacional Tambopata donde se concentra gran parte de la minería ilegal de la región y que fue desalojada en febrero de 2019 durante la Operación Mercurio.
"Ha habido incremento de 400% de mineros ilegales y de infraestructura minera en La Pampa", señala Novoa.
El informe del MAAP precisó que en 2021, tras el fin de la Operación Mercurio y el inicio del Plan Restauración, se identificaron 148 dragas en espacios degradados.
Denuncias indígenas y rol de la FEMA
La Federación Nativa del río Madre de Dios y Afluentes (Fenamad) apoya a ACCA en la identificación de las comunidades amenazadas por esta actividad ilícita, incluidos los pueblos indígenas en situación de aislamiento y contacto inicial (PIACI). El proyecto MAAP realiza monitoreos satelitales de las comunidades priorizadas y entrega informes confidenciales a la organización indígena.
Con esa información, los veedores o monitores de territorio revisan los informes y los resultados se socializan con las comunidades afectadas, que deciden si los casos ameritan un proceso legal. Si los miembros de la comunidad aceptan, la Fenamad elabora expedientes de denuncia ambiental que entrega a la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Madre de Dios, a la PNP y a otras entidades.
Finalmente, las instituciones del Estado involucradas disponen dónde iniciar una operación de interdicción sobre las áreas donde se desarrollan actividades de minería ilegal.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.