El presidente del comité de vigilancia de la obra de agua y desagüe del distrito de Miraflores, en la provincia de Huamalíes, Gustavo Celestino Huamán, denunció graves irregularidades en la ejecución del proyecto, valorizado en más de 6 millones de soles, y acusó al alcalde Carlos Carhuapoma Ramos de permitir el ingreso de falsos ingenieros, reutilizar materiales oxidados y de amenazas de muerte en su contra por exigir transparencia.
La obra fue culminada el 24 de julio pasado, pero según el dirigente, la supervisión reveló anomalías desde la captación hasta el tanque principal. Huamán viajó a Huánuco para dar su versión tras una reciente rueda de prensa del alcalde, y desmintió públicamente las declaraciones del burgomaestre.
Profesionales falsos y silencio municipal
Una de las acusaciones más graves es la supuesta contratación de personas que ejercían como ingenieros residentes sin contar con el título profesional que exige la ley para conducir una obra pública. Huamán identificó a Gustavo Víctor Goñi Peña como uno de los supuestos profesionales.
"Estos señores pasaban por ingenieros residentes. Hemos entrado con su DNI para poder verificar y no se encontraron resultados, ni grados ni títulos", sostuvo Huamán.
El dirigente afirmó que al reclamar ante el alcalde y el regidor Hipólito Ocaña, la respuesta fue desestimada. "El señor Hipólito me contestó: 'Eso es gente de confianza, así es el trabajo'", relató el vigilante, quien también denunció haber sido tildado de "agitador" por Carhuapoma Ramos.
Materiales oxidados y fuerza laboral precaria
Pese al presupuesto millonario, la obra enfrentó un desabastecimiento en su recta final. Huamán denunció que los trabajadores tuvieron que "mendigar" y acopiar materiales de diferentes lugares para concluir la infraestructura. Según su versión, se reutilizaron fierros oxidados y otros insumos abandonados en el almacén del ex administrador Celino Vargas, correspondiente a la gestión del exalcalde Reinaldo Tarazona Cano.
"Estos materiales se han sacado de la casa del señor Celino Vargas [...] ahí están utilizando todos esos materiales oxidados en las cajas y tapas", afirmó Huamán.
El dirigente también mostró parte de las planillas donde se identificaba a trabajadores que nunca se presentaron en la obra.
Amenazas de dinamita y "chalecos" para el alcalde
La exigencia de rendición de cuentas le costó a Huamán amenazas directas. El vigilante denunció que Godofredo García, personal de confianza del alcalde que trabajó en el tanque principal, lo interceptó en la plaza de armas del distrito.
"Te voy a meter las dinamitas en tu casa, te voy a volar tu casa", le habría advertido García en vía pública, hecho que no fue denunciado formalmente por temor, aunque contó con testigos.
Además, Huamán aseguró que el propio alcalde Carlos Carhuapoma Ramos lo amenazó de forma velada cuando advirtió que movilizaría a la población por los retrasos.
"Me dijo: 'Llámalo pues, ¿qué chucha me va a hacer el pueblo? La ley está dada para traer dos chalecos más. Hay plata'", reveló el dirigente, interpretando la frase como una alusión al uso de seguridad privada para amedrentarlo.
El comité de vigilancia mantiene actas y documentos ingresados en la Oficina de Auditoría Interna (OAD) que respaldan sus advertencias tempranas sobre el destino de la obra. Hasta el momento, no se ha precisado si la municipalidad de Miraflores o el alcalde han respondido a estas denuncias.










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