El presidente José María Balcázar afirmó este viernes que la presunta influencia de Alianza para el Progreso (APP) y de su líder, César Acuña, en el Ministerio de Salud (Minsa) y en EsSalud no se originó durante su breve administración. En declaraciones a Exitosa, el mandatario sostuvo que ese escenario correspondería a los gobiernos de José Jerí y Dina Boluarte, y remarcó que en su gestión ya se dispusieron cambios en ambas instituciones. La declaración se produce en medio de una crisis persistente en el sistema sanitario, marcada por desabastecimiento de medicinas, hospitales saturados y demoras prolongadas en la atención.
Cambios en la cúpula del sector
Según declaró Balcázar, su gobierno busca imprimir un nuevo rumbo en salud tras la salida del exministro Luis Quiroz Avilés y del entonces presidente ejecutivo de EsSalud, Segundo Cecilio Acho Mego. La renuncia de Quiroz fue aceptada oficialmente el 12 de marzo de 2026 y, poco después, Juan Carlos Velasco Guerrero juró como nuevo titular del Minsa. En EsSalud, el Ejecutivo también oficializó la designación de Luis Rosales Pereda en reemplazo de Acho Mego.
La rotación de autoridades ocurre en un momento especialmente delicado para el sector. Diversos reportes periodísticos han advertido que la crisis sanitaria no solo responde a carencias estructurales, sino también a la inestabilidad en los puestos clave. En ese contexto, las declaraciones del presidente reavivan los cuestionamientos sobre la presencia de cuadros vinculados a APP en espacios estratégicos del aparato estatal.
Cuestionamientos por presunto copamiento
Durante la gestión de Acho Mego en EsSalud, sindicatos y trabajadores denunciaron la designación de funcionarios presuntamente cercanos a APP en cargos relevantes, lo que abrió un debate sobre meritocracia e interferencia partidaria. En el caso del Minsa, la continuidad inicial de Quiroz también fue observada por sectores políticos debido a su cercanía con ese entorno. Hasta ahora, el Gobierno no ha detallado si las nuevas designaciones romperán de manera efectiva con esas prácticas.
Un sistema golpeado por la inestabilidad
Especialistas en salud pública han advertido que la alta rotación en la conducción del Minsa y EsSalud dificulta la ejecución de políticas sostenidas y profundiza la pérdida de confianza ciudadana. Reportes recientes señalan que, desde 2021, el país ha acumulado al menos ocho ministros de Salud y ocho presidentes ejecutivos de EsSalud, una secuencia que ha coincidido con el deterioro del servicio. Para miles de pacientes, la disputa política en torno al sector se traduce en una consecuencia concreta: atención tardía, menos acceso a medicamentos y un sistema cada vez más frágil.







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