Carlos Orlando Díaz Díaz, sobreviviente del ataque al puesto policial de Vilcashuamán, en Ayacucho, ocurrido el 22 de agosto de 1982, aseguró reconocer al senador Íber Maraví entre las personas que participaron en aquella incursión de Sendero Luminoso. Su testimonio, difundido por el diario Expreso, reabre la atención sobre un episodio que dejó seis efectivos policiales fallecidos.
El exagente sostuvo que tuvo al parlamentario de Juntos por el Perú a aproximadamente un metro y medio de distancia durante el atentado. Según su relato, esa cercanía le permitió observarlo con claridad y conserva un recuerdo preciso de su rostro después de más de cuatro décadas. Se trata de una acusación personal que deberá ser corroborada por las autoridades competentes.
Díaz Díaz describió además cómo ingresaron los atacantes al establecimiento policial y afirmó que Maraví vestía un uniforme similar al usado por oficiales de la época en ceremonias institucionales. Mencionó también la presencia de otras personas vinculadas históricamente con Sendero Luminoso, mientras los efectivos enfrentaban explosiones y ataques contra las instalaciones.
La grabación presentada ante la Procuraduría
Las declaraciones fueron recogidas en una grabación que el coronel en retiro Max Anhuamán, exjefe de la Dirección contra el Terrorismo (Dircote), presentó ante la Procuraduría Pública Especializada en Delitos de Terrorismo. El material forma parte de la documentación remitida para que las instituciones evalúen el testimonio y determinen si existen elementos que justifiquen nuevas diligencias.
El sobreviviente cuestionó que, pese a haber relatado antes su versión, no fuera convocado formalmente por la Fiscalía ni por el Poder Judicial para declarar. Esa situación plantea la necesidad de revisar los antecedentes, contrastar su identificación con los registros disponibles y establecer si hay pruebas adicionales que permitan esclarecer lo ocurrido en Vilcashuamán.
Por su parte, Íber Maraví rechazó las acusaciones y exigió que se presenten pruebas que sustenten cualquier imputación en su contra. El senador afirmó que ya había respondido a cuestionamientos previos por presuntas actividades terroristas y reiteró su disposición a defenderse por las vías legales.
El caso deberá evaluarse respetando la presunción de inocencia, mientras se busca esclarecer las responsabilidades por el atentado de 1982, que dejó seis policías fallecidos.










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