La muerte de una mujer durante el colapso del puente Coyota, en la carretera nacional PE-3N que conecta Pativilca con Huaraz, abrió cuestionamientos sobre el estado de la infraestructura vial en Áncash. El accidente ocurrió la noche del 11 de marzo de 2026, en el kilómetro 526+600, en el distrito de Cátac, provincia de Recuay, cuando parte de la estructura cedió en medio de lluvias intensas. Según el reporte preliminar difundido por medios nacionales, el hecho dejó una persona fallecida y tres heridos.
La víctima fue identificada por sus familiares como Eulalia Modesta Felipe Hermosilla, quien viajaba en un vehículo con destino final Huánuco. De acuerdo con su hija, Cris Yanina Narciso Felipe, el accidente no habría sido un hecho imprevisible. “El puente ya tenía quejas porque estaba en mal estado. Hace uno o dos meses solo hicieron un repavimentado para que se vea bonito, pero no revisaron la estructura”, afirmó durante una entrevista concedida tras el siniestro.
La joven sostuvo además que la familia no recibió asistencia institucional tras la tragedia. Según relató, la noticia de la muerte le fue comunicada mediante una llamada telefónica alrededor de las 3:00 de la madrugada, en la que —según dijo— la persona que llamó no se identificó y únicamente le indicó que debía acudir a la morgue de Huaraz.
Denuncia de la familia tras la tragedia
Narciso Felipe señaló que, hasta el momento de su declaración, ninguna autoridad del Ministerio de Transportes y Comunicaciones ni de Provías Nacional se había comunicado con la familia para brindar orientación o apoyo. “Nosotros hemos tenido que endeudarnos para el traslado del cuerpo y el entierro”, manifestó.
La fallecida deja tres hijos, entre ellos un menor de 11 años, cuya situación preocupa especialmente a la familia. Según explicó su hija mayor, el padre trabaja en el sector minero bajo un régimen laboral 14 días de trabajo por 7 de descanso, lo que implica ausencias prolongadas del hogar.
Además de sostener a sus hijos, Eulalia Felipe también cuidaba a sus padres adultos mayores en Huánuco, uno de ellos con movilidad reducida. “Mi mamá era el principal apoyo de la familia”, indicó Narciso Felipe, quien pidió que se investigue el estado del puente y las responsabilidades institucionales.
Colapso del puente interrumpe corredor vial
El colapso del puente Coyota interrumpió completamente el tránsito en la carretera PE-3N, una de las principales rutas que conecta la sierra de Áncash con la costa y con Lima. Tras el derrumbe, cientos de buses interprovinciales, camiones de carga y vehículos particulares quedaron varados en ambos lados de la vía.
Según reportes difundidos en la zona, las intensas lluvias registradas en la provincia de Recuay provocaron el aumento del caudal del río Coyota, lo que habría debilitado la base del puente conocido también como Sahuay.
Personal de Provías Nacional y del Gobierno Regional de Áncash llegó al lugar para evaluar los daños. Las autoridades informaron que el tránsito permanece cerrado y que se analiza la instalación de un puente provisional tipo Bailey para restablecer la conectividad mientras continúan las inspecciones técnicas.
Mientras tanto, la familia de la víctima espera que las investigaciones determinen si el colapso de la estructura pudo haberse evitado y si existieron responsabilidades en el mantenimiento de uno de los corredores viales más transitados del norte del país.







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