Desde hace algún tiempo vengo conduciendo un programa de entrevistas llamado Pauta Libre. La idea surgió durante las elecciones nacionales con el objetivo de ser un espacio abierto a que diferentes personajes y profesionales de la política y el periodismo local pudieran tener un espacio para dar a conocer sus opiniones. En uno de esos tantos programas, entrevisté al abogado Carlos Alberto Nieves Vela sobre la victoria de Keiko en las elecciones generales. Entre temas que iban y venían, llegamos a comentar respecto de las próximas elecciones regionales y municipales, en donde surgió, obligatoriamente por la actual coyuntura, un nombre harto conocido. Koko Giles.
Jesus Giles Aliapazaga, alias “Koko”, ha retornado una vez más a la política, esta vez de la mano del partido Perú Primero como candidato a alcalde. Ya había sido, como se sabe, autoridad en dos periodos. Una en 2007 y otra en 2010. Quien escribe era bastante joven en ese tiempo, pero recuerdo bastante cómo era su gestión, caracterizada por su estilo dicharachero e informal, cuyo real poder se limitaba en su caso solo a su imagen pública, siendo realmente el verdadero alcalde en la sombra, Clever Zevallos, el mismo que de manera soberbia y arrogante, invocando al poder de su billetera, manejó Huánuco a su antojo.
Las veces que tuve la oportunidad de conversar con periodistas que trabajaron informando durante la gestión de Giles, sobre todo en medios escritos, me hablaron sobre cómo era la manera en que se trataba a la prensa. Cosas como enviar gente a vaciar los puestos de periódicos cada vez que salía un destape contra su gestión, limitar el acceso de los medios y hasta vetar periodistas eran su manera de trabajo. Incluso recuerdo que por ese entonces existía un programa en Cable Visión, ahora Huánuco Telecom, de nombre Visión Edil. Este programa se dedicaba a atacar a los opositores de Giles, tanto a los que operaban como regidores opositores, incluyendo medios de comunicación y periodistas. Recuerdo cómo, por ejemplo, un ejemplar de este diario, que fue abiertamente crítico de Giles, fue roto en uno de sus programas.
Ahora, muchos años después de haber dejado el poder, el exalcalde de Huánuco sigue siendo noticia al unirse a Peru Primero y aliarse políticamente con la familia Pulgar. Eso sí, desde hace por lo menos un par de procesos electorales, su persona ha sido inhabilitada judicialmente para volver a la municipalidad, pero aun así, durante las sucesivas campañas electorales en las que ha participado, ha insistido con decir que sí va, generando expectativa y colocando cerca del sillón municipal a su teniente alcalde, cosa que, a la hora de la hora, jamás terminó sucediendo.
Es justamente durante la entrevista con Carlos Alberto Nieves Vela que se refiere a Koko Giles como un estafador de la política y un hombre que se ha convertido en el animador mejor pagado por los políticos. A sabiendas, para bien o para mal, de que existe un capital político que explotar y que aún podría darle un peso a su propuesta política, ha optado por usar la nostalgia que la gente siente por él en su puro beneficio. Incluso Nieves Vela aseguró que pedía fuertes sumas de dinero a los candidatos, cosa que lo ha hecho vivir a instancias de la angurria de poder de algunos candidatos, dispuestos a soltar todo el dinero necesario para poder acceder a las arcas municipales.
Ahora, con dos derrotas consecutivas a cuestas y con una nueva incursión como alcalde, habría de preguntarse qué es lo que hizo tan bien Koko Giles para seguir siendo tan vigente en política, pese a que hay generaciones que ni siquiera vivieron sus años como burgomaestre. Quizás casos como la irregular concesión a Real Plaza en el caso Parque Puelles, el mismo que privó a Huánuco de fondos durante el corto periodo de nada más y nada menos que 70 años. Quizás eran esas enormes fiestas que convertían nuestra histórica Plaza de Armas en un chiquero. Uno nunca sabe; para eso el huanuqueño, aparte de ser teclero y reclamón por redes, olvida fácil. Por algo no se eligió a Alan García por segunda vez y ahora Keiko Fujimori tomará posesión del gobierno este 28 de julio.
Eso sí, si Keiko Fujimori pudo lograr una victoria en las elecciones en su cuarto intento, ¿qué nos detiene de pensar que Koko Giles en su tercer intento podría volver a la municipalidad? Para empezar, quizás resaltando el hecho de que, así como en las dos anteriores oportunidades, está actualmente inhabilitado. El mismo destino que al parecer le tocará correr al candidato al gobierno regional y fujimorista confeso Guillermo Bocangel. Entonces, ¿por qué, a sabiendas de su actual situación judicial, Perú Primero opta por mandarlo al frente? Quizás por el hecho de quién es su teniente alcalde. Para quienes lo desconozcan, se trata nada más y nada menos que de Gerardo Pulgar Rodríguez, hijo del actual gobernador regional Antonio Pulgar. Y para conseguirlo, qué mejor que el factor Koko Giles para lograrlo.
Y es que, estimado lector, la política como la entendíamos desde los tiempos de Luis Alberto Sánchez, Víctor Raúl Haya de la Torre o José Carlos Mariátegui ha fenecido entre el polvo de unos libros y una sapiensia que hace ratos no existe en nuestra fauna política, ni nacional ni local. Al final, son los hijos de o los amigos de quienes terminan por entrar a las instituciones a tomar las decisiones que nos terminarán por afectar a todos como huanuqueños. Piénsenlo por un momento: Hadi Pulgar, alcalde de Amarilis; Gerardo Pulgar, alcalde de Huánuco ante la imposibilidad de Koko por ejercer el cargo; y finalmente en la cúspide del poder, el ángel caído del pueblo y extránsfuga durante los 2000, Enrique Pulgar. Los Acuña terminaron siendo unos niños de pecho ante este novedoso intento de dinastía familiar. Me los imagino rebanándose una torta con la forma de Huánuco en una de sus reuniones en caso de ganar.
Quizás, entre el desánimo y el hastío que nos espera vivir ya desde el gobierno nacional, está de más que insista con esto. Pero amable elector y espero que potencial votante en estas próximas elecciones regionales y municipales. Piensa bien tu voto. Evalúa a los candidatos o, por último, ve pensando quién será tu mal menor, porque estamos a nada de que ya empiece esta carrera electoral y si hay alguien a quien tenemos que cerrarle el paso es a los esbirros del pasado y a los clanes familiares, a esos que piensan que Huánuco es su hacienda y, como gamonales, vienen a poner en orden a los indios revoltosos. Si algo fue Huánuco en estas últimas elecciones, es una región contestataria. Seamos iguales en estas elecciones locales. Ahora, con lo peor de la política en el sillón presidencial, las regiones ahora más que nunca deben dar un paso adelante y ser parte de ese necesario contrapeso de quienes ya tienen todo el poder.






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