Análisis del plan de gobierno 2026-2031 del fujimorismo: un diagnóstico cuantificado y metas medibles que conviven con dudas sobre su viabilidad fiscal y su gobernabilidad.
Por Gustavo Figueroa y Coz — Diario Ahora, Huánuco
El plan de gobierno 2026-2031 que Fuerza Popular presentó bajo el lema "Perú con Orden", encabezado por Keiko Fujimori, propone restaurar el "orden" como punto de partida del desarrollo nacional. El documento parte de un diagnóstico marcado por la inseguridad, el estancamiento económico y el desencanto ciudadano con el Estado, y resume su apuesta en una frase: "Cuando hay orden, hay futuro".
A diferencia de muchas propuestas de campaña, el plan se apoya en datos concretos y fija metas verificables al 2031. A continuación, un resumen de su contenido y un balance de sus fortalezas, debilidades y vacíos.
Una propuesta en tres ejes
El plan se ordena en tres grandes ejes. El primero, Orden, concentra la seguridad ciudadana, la lucha anticorrupción, la disciplina fiscal y la modernización del Estado. Entre sus medidas figuran un sistema nacional de videovigilancia, el despliegue de drones, la reconstrucción de comisarías, la creación de mega penales y el uso de inteligencia artificial para detectar irregularidades en compras públicas. La meta más llamativa es reducir la impunidad en robos y asaltos del 90% al 50% y bajar la tasa de homicidios en un 20%.
El segundo eje, Economía, prioriza la productividad, la reducción de trámites y el apoyo a las micro y pequeñas empresas, que representan el 99,4% del tejido productivo del país. El plan promete reducir el déficit fiscal al 1% del PBI, atraer entre 5.000 y 7.000 millones de dólares anuales en inversión privada y generar más de 500.000 empleos formales, manteniendo la independencia del Banco Central y la economía social de mercado.
El tercer eje, Social, agrupa educación, salud, vivienda, agua, saneamiento y pensiones. Sus metas incluyen reducir la pobreza al 15% en cinco años, construir 1,25 millones de viviendas y 3.000 colegios, alcanzar cobertura total de agua y saneamiento al 2031 e incrementar la Pensión 65. De forma transversal, el documento apuesta por una digitalización masiva del Estado e incluso plantea una criptomoneda estatal para las transacciones públicas.
Las fortalezas que destacan los analistas
Especialistas que han revisado la propuesta coinciden en señalar varios aciertos. El primero es un diagnóstico cuantificado: el plan respalda sus afirmaciones con cifras —como el déficit de infraestructura educativa superior a los 158.000 millones de soles o el costo anual de la corrupción estimado en más de 24.000 millones—, lo que le otorga seriedad técnica y permite medir avances.
A ello se suman metas verificables y mecanismos de rendición de cuentas, como informes semestrales y plataformas de seguimiento ciudadano. El plan también prioriza la seguridad, hoy la principal preocupación de la población, y pone el foco en la formalización de las MYPE, un sector clave para el empleo. Finalmente, el respeto a la independencia del Banco Central y a la disciplina fiscal envían señales de previsibilidad valoradas por la inversión privada.
Un punto de especial interés para las regiones del interior es la propuesta de repartir de forma directa el 40% del canon minero entre la población de las zonas extractivas, con control comunitario.
Las debilidades y los reparos
La crítica más recurrente apunta a una tensión fiscal interna: las ambiciosas metas sociales —viviendas, colegios, becas y pensiones— conviven con la promesa de reducir el déficit al 1% del PBI, sin que quede del todo claro cómo se financiará todo sin comprometer alguna de esas metas.
A ello se añade que la viabilidad del plan descansa en supuestos de crecimiento optimistas, de hasta 6% del PBI hacia 2031, una cifra que el país no alcanza de manera sostenida desde hace años. Algunas medidas, como la criptomoneda estatal, aparecen poco desarrolladas, y ciertas propuestas de seguridad podrían resultar efectistas si no atacan las causas estructurales del delito.
Observadores también advierten que la reivindicación del fujimorismo de los años noventa es un factor divisivo, que moviliza a su base pero arrastra cuestionamientos por derechos humanos y corrupción de esa etapa. Por último, la ejecución del plan dependerá de mayorías en el Congreso y de la capacidad real del Estado, un "cómo" que el documento aborda menos que el "qué".
Lo que falta para el desarrollo del país
Más allá de esta propuesta, hay desafíos de fondo que suelen quedar cortos en los planes de campaña y que son los verdaderos cuellos de botella del Perú: una reforma política que dé estabilidad institucional tras años de crisis sucesivas; la mejora de la calidad educativa y no solo de la infraestructura; la reducción de una informalidad laboral que supera el 70%; la diversificación productiva más allá de las materias primas; el combate integral a las economías ilegales como la minería ilegal y el narcotráfico; y una descentralización efectiva que cierre las brechas de la sierra y la selva rural.
Una lectura desde Huánuco
Para una región como Huánuco —con fuerte peso agrícola, amplias zonas rurales y desafíos persistentes de pobreza y servicios básicos—, varios de los ejes del plan resultan especialmente sensibles. Las propuestas de ampliar el riego tecnificado, modernizar los caminos rurales y elevar la productividad agrícola, así como las metas de cobertura de agua, saneamiento y reducción de la pobreza, son las que más directamente tocan la vida cotidiana de la población regional. La promesa de un reparto más directo del canon y el énfasis en la seguridad y la conectividad digital completan una agenda cuya verdadera prueba estará en la capacidad de ejecutarla en el territorio.
En síntesis, se trata de un plan técnicamente más elaborado que el promedio, con un diagnóstico sólido y metas medibles, cuyo talón de Aquiles es la viabilidad fiscal y política y la capacidad de ejecución. En plena coyuntura electoral, corresponde al lector contrastar esta propuesta con la de las demás agrupaciones y con la trayectoria de gestión de cada partido antes de formar su opinión.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.