Un joven de 18 años proveniente del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem) pidió a los gobiernos del mundo, especialmente de América Latina y el próximo gobierno del Perú, que inviertan en la primera infancia como base del desarrollo. Merlyn Mauricio participó de manera virtual, desde Perú, en la Sesión Anual de la Junta Ejecutiva de Unicef, que congregó a expertos y autoridades en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Nueva York.
Testimonio de vida y llamado a la acción
Durante su intervención, Merlyn Mauricio compartió su experiencia personal y representó, según dijo, la vivencia de muchos niños y adolescentes de zonas rurales del país. Saludó en quechua como gesto simbólico de identidad cultural. "Les agradezco por la oportunidad de compartir mi experiencia que representa la vivencia de muchos niños, niñas y adolescentes que viven en zonas rurales y recónditas del país", afirmó.
Su historia comienza en el centro poblado de Pampa Miraflores, distrito de Santa Rosa, en Ayacucho, una de las zonas más vulnerables del Vraem, golpeada por la pobreza, la violencia y el narcotráfico. Merlyn recordó que su familia forma parte del programa Juntos del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), iniciativa que lo acompañó desde sus primeros años de vida.
"He recibido apoyo en tres etapas de mi vida: la primera infancia, la educación primaria y la secundaria", señaló. Este acompañamiento le permitió garantizar su acceso a controles de salud, mejorar su rendimiento escolar y acceder a oportunidades educativas que marcaron su futuro.
De Ayacucho a la Universidad Nacional de Ingeniería
Gracias al apoyo recibido, Merlyn ingresó al Colegio de Alto Rendimiento de Ayacucho y actualmente estudia Ingeniería Civil en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) en Lima, mediante la Beca 18, obtenida por su destacado rendimiento académico.
El joven sostuvo que su historia no es un caso aislado, sino una muestra de lo que ocurre cuando las políticas públicas llegan a quienes más lo necesitan. Por ello, pidió "a todos los gobiernos del mundo, especialmente a los de América Latina y al próximo gobierno de mi país, el Perú, que se apoye más estas iniciativas y programas sociales para mejorar la situación de los niños y las familias en zonas alejadas".
Desigualdades territoriales y voz de las comunidades
Merlyn remarcó la necesidad de escuchar a las comunidades rurales: "Es importante escuchar la voz de los niños, niñas y adolescentes de estas comunidades, porque ellos conocen la realidad y los problemas que enfrentan". También reflexionó sobre las desigualdades territoriales y las condiciones de acceso a servicios básicos en zonas rurales.
"Debemos tener siempre presente que el desarrollo de un país comienza desde la infancia", sostuvo con firmeza. Cerró su intervención con un mensaje de identidad y esperanza: "¡Kawsachun Perú! ¡Que viva el Perú!".








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