Google Maps ha comenzado a mostrar el nombre “Lago América” (Lake America) a los usuarios de Estados Unidos, después de que la administración de Donald Trump cambiara oficialmente la denominación del lago Ontario en su sistema geográfico nacional. En Canadá, la plataforma seguirá mostrando “Lago Ontario” (Lake Ontario), mientras que en el resto del mundo se exhibirán ambos nombres, según informó la empresa en su blog oficial.
La compañía explicó que la medida responde a su política habitual: cuando distintos países discrepan sobre un topónimo, Maps adapta lo que muestra según la ubicación del usuario. “Como actualizamos Google Maps para reflejar los cambios de nombre en las fuentes oficiales del Gobierno, que en Estados Unidos es el GNIS, las personas que usen Mapas en Estados Unidos verán 'Lake America'”, señaló Google.
Un precedente: el Golfo de México
Esta no es la primera vez que la plataforma ajusta nombres geográficos por decisiones políticas. En febrero de 2025, Google ya hizo lo mismo con el Golfo de México, que pasó a llamarse “Golfo de América” para usuarios con IP de Estados Unidos, mientras que en México seguía apareciendo como “Golfo de México” y en el resto del mundo se mostraban ambas denominaciones. México protestó, pero Google mantuvo su criterio.
El cambio actual se produce después de que Trump firmara una orden ejecutiva para renombrar el lago Ontario, el más pequeño de los cinco Grandes Lagos, en medio del conflicto comercial con Canadá. La orden instruyó al secretario del Interior, Doug Burgum, a actualizar el Geographic Names Information System (GNIS), el registro oficial de nombres geográficos para uso federal.
Reacciones en Canadá y en Estados Unidos
La respuesta canadiense fue inmediata. El primer ministro Mark Carney rechazó el nuevo nombre y sostuvo que Ontario es una denominación indígena histórica anterior a la creación de Canadá y de Estados Unidos. Según The New York Times, Carney remarcó que “nombrar la realidad significa llamarla Lago Ontario — entonces, ahora y siempre”.
El premier de la provincia de Ontario, Doug Ford, calificó la medida de “absolutamente retrógrada” y exhibió un cartel junto al lago con la frase “Lake Ontario, Now and Always” (El lago Ontario, ahora y siempre) en inglés y francés. “Nadie va a llamarlo Lake of America. Ha sido Lake Ontario durante cientos de años, va a seguir siendo Lake Ontario”, afirmó en una entrevista con ABC.
También hubo críticas del lado estadounidense. La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, afirmó que su estado no adoptará la nueva denominación. Phil Scott, gobernador republicano de Vermont, describió la medida en redes sociales como “mezquino y decepcionante”.
El debate semántico: América no es EE.UU.
Detrás del cambio de nombre hay un problema semántico que trasciende la cartografía. Estados Unidos no es América, sino un país dentro de América del Norte, al igual que Canadá. En español, la Real Academia Española (RAE) define “americano” como “natural de América” y reserva “estadounidense” para quien procede de Estados Unidos. En inglés, en cambio, se suele usar “America” como forma corta de “United States of America”, por lo que el nombre no resulta extraño para un estadounidense, pero para el resto del mundo la confusión es evidente.
Esta ambigüedad ha sido aprovechada por la administración Trump para impulsar el rebautizo, que se enmarca en su narrativa de soberanía y desarrollo histórico. Trump presentó al lago como un recurso económico de peso para el país y sostuvo que el nuevo nombre reconocía su importancia para la economía nacional.
Presiones políticas sobre los mapas digitales
El caso del lago Ontario se suma a otros episodios en los que las plataformas tecnológicas han ajustado sus mapas por presiones geopolíticas. En 2005, Google Maps etiquetó Taiwán como “provincia de China”, lo que provocó una protesta formal del Gobierno taiwanés y la posterior corrección. Apple hizo algo similar en 2013 con Apple Maps, aunque también rectificó tras las quejas.
Una investigación de The Information reveló que las autoridades chinas pidieron a Apple que representara de forma anormalmente grande las islas Diaoyu/Senkaku, en disputa con Japón, y amenazaron con bloquear la aprobación de ventas del primer Apple Watch si no cumplía. Apple terminó modificando sus mapas, lo que demuestra cómo estas plataformas acaban siendo productos muy influenciados por las presiones políticas.
En la versión de Apple Maps usada en China continental, Taiwán sigue apareciendo como “Taiwan Province”, mientras que en el resto del mundo se ve como “Taiwan”. Esta diferencia evidencia que los mapas digitales no muestran necesariamente “el mapa” universal, sino una versión que se adapta a las sensibilidades políticas de cada mercado.
El trasfondo comercial de la disputa
El cambio de nombre ocurre en un momento de fuerte deterioro en la relación bilateral. Según CBS News, la disputa comercial se profundizó después de que las negociaciones no lograran cerrar un acuerdo y Washington avanzara con aranceles del 50% sobre cientos de productos canadienses. Ottawa anunció luego tarifas recíprocas de hasta 50% sobre bienes estadounidenses por miles de millones de dólares.
Washington aplica desde abril de 2025 un arancel del 25% sobre el contenido no estadounidense de los vehículos fabricados en Canadá, una tasa que está previsto que se duplique hasta el 50% a partir del 1 de enero de 2027, después de que las negociaciones comerciales entre Trump y el primer ministro canadiense Mark Carney se rompieran el 21 de agosto.
Canadá exportó productos del sector del automóvil por valor de 78,6 mil millones de dólares canadienses (unos 50.000 millones de euros) en 2025, de los que casi el 95% se dirigieron al mercado estadounidense, según DesRosiers Automotive Consultants. Las piezas suelen cruzar la frontera entre ambos países varias veces antes de que un vehículo esté completamente ensamblado, de modo que un arancel sobre un único componente puede acumularse más de una vez antes de que el coche llegue al concesionario.
“No quiero coches canadienses, no quiero piezas canadienses, no quiero nada canadiense”, afirmó Trump en su plataforma Truth Social. La decisión sobre el nombre del lago se convierte así en otro frente simbólico de una disputa comercial que afecta a ambos países.









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