El futbolista argentino Matías Pourrain, de 34 años, denunció que fue tratado "como un criminal" durante los 21 días que permaneció detenido por agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos. El deportista fue arrestado el pasado 6 de agosto en el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale, en Florida, cuando se disponía a viajar con su equipo hacia Los Ángeles.
Detención y traslado a Texas
Según relató Pourrain a Telemundo 51 Miami, los agentes federales se acercaron a él en la zona de embarque y le advirtieron: "Tenés que venir con nosotros por las buenas o por las malas. Vos elegís". Tras ser esposado, fue trasladado inicialmente a Miramar, Florida, y luego enviado a un centro de detención de ICE en Laredo, Texas.
El jugador, que también se desempeña como entrenador, calificó la experiencia como "durísima" y denunció haber estado casi tres días sin comer. En una ocasión, recibió alimentos mientras permanecía "atado de pies y manos". "Es inhumano", afirmó al describir las condiciones de su detención.
Fianza y libertad
La oficina de su abogada, Regina Borges de Moraes, informó que un juez de inmigración le concedió una fianza de 20.000 dólares tras una audiencia en Laredo. Pourrain recuperó su libertad el jueves y regresó con sus familiares en Miami.
El futbolista tiene pendiente una solicitud de residencia permanente. Según su defensa, llegó legalmente al país en 2019 con una visa y ha contado con autorización para trabajar. El Club Lyon FC, donde milita, condenó la detención y remarcó que el jugador no registra antecedentes penales.
El arresto en el aeropuerto
Según explicó su abogada a Telemundo 51 Miami, el arresto ocurrió después de que Pourrain pasara por el control de seguridad de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) y se dirigiera a la puerta de embarque junto a sus compañeros. Borges señaló que, durante el proceso, le tomaron una fotografía en la que habría aparecido una alerta relacionada con el caso migratorio del futbolista. Posteriormente, tres agentes de ICE se acercaron a Pourrain mientras se encontraba con el equipo y procedieron a detenerlo.
La abogada sostuvo que su cliente no opuso resistencia y que fue trasladado bajo custodia. Por su parte, Pourrain cuestionó que, después de años de vivir y trabajar legalmente en el país, terminara siendo tratado como un delincuente.
Rechazo al grillete electrónico
Inicialmente, las autoridades contemplaron colocarle un dispositivo electrónico en el tobillo para monitorear sus movimientos. Sin embargo, Pourrain pidió que no se aplicara esta medida, ya que trabaja como entrenador y considera que un grillete le impediría desarrollar sus actividades con normalidad.
"Yo juego al fútbol, doy clases en dos academias; no puedo estar con un grillete con los nenes, como si fuese un criminal", contó. Finalmente, se estableció que deberá reportarse periódicamente ante ICE mediante una aplicación instalada en su teléfono.
Reacción del club
El Club Lyon FC condenó públicamente la detención y remarcó que el futbolista viajaba entre dos ciudades de Estados Unidos. La institución también afirmó que Pourrain ingresó legalmente al país, tiene un caso de asilo pendiente, cuenta con permiso de trabajo y una identificación de Florida, y no registra antecedentes penales. "Matías no es un delincuente", sostuvo el club en su comunicado.
El caso genera atención entre quienes siguen la situación de los detenidos por ICE, especialmente porque Pourrain no intentaba ingresar ni salir de Estados Unidos cuando fue arrestado, sino que realizaba un viaje doméstico junto a su equipo.










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