El Gobierno de España puso en marcha un programa de formación militar voluntaria cuyas plazas fueron autorizadas mediante el Real Decreto 170/2026, publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 6 de marzo. La norma fija un máximo de 500 plazas para acceder a la condición de reservista voluntario durante 2026, dentro de la provisión anual de efectivos de las Fuerzas Armadas.
La medida no implica el regreso del servicio militar obligatorio, conocido como la mili, suspendido en 2001 durante el mandato de José María Aznar. Tampoco establece una incorporación a filas en septiembre ni designa a los nacidos en 2008 como grupo llamado a enlistarse: el decreto no contiene una fecha de incorporación ni un criterio generacional de ese tipo, según el texto oficial publicado en el BOE y la interpretación documental difundida por La Razón.
Los nacidos en 2008 cumplen o cumplirán 18 años durante 2026, por lo que algunos podrán postular a procesos que admitan mayores de edad. Esa posibilidad individual no crea una obligación colectiva: se requiere una convocatoria, la solicitud del interesado y un proceso de selección.
Qué es un reservista voluntario y cómo se accede
El Ministerio de Defensa define al reservista voluntario como el español que, en ejercicio de su derecho constitucional de defender España, se vincula temporal y voluntariamente con las Fuerzas Armadas mediante un compromiso de disponibilidad. El aspirante elige Ejército, Armada o cuerpo común y, si obtiene plaza, firma un compromiso inicial de tres años, conforme a la Ley de la Carrera Militar.
La información oficial establece que los candidatos deben ser mayores de edad y fija topes distintos: 58 años para oficiales y suboficiales, y 55 para tropa y marinería al renovar compromisos. Durante la activación, pueden realizar formación continuada de hasta 30 días al año. El programa contempla una formación básica dividida en periodos que, por lo general, no superan los 30 días, orientada a conocimientos elementales de defensa, disciplina y herramientas estratégicas sin abandonar de forma permanente la vida cotidiana.
El decreto se integra en un paquete más amplio de plazas de la estructura militar: 1.256 de ingreso directo, 1.607 de promoción, 2.863 de acceso y adscripción a cuerpo y escala, hasta 1.000 para militares de Tropa y Marinería con relación permanente, 500 para reservistas voluntarios y 81 para la Escala de Oficiales de la Guardia Civil.
El marco legal ante una crisis excepcional
La Constitución Española, en su artículo 30, recoge el derecho y el deber de defender España y prevé que la ley fije las obligaciones militares, regule la objeción de conciencia y las causas de exención, y permita establecer un servicio civil para fines de interés general.
En situaciones excepcionales, como una grave crisis de seguridad o una guerra, el marco legal permite la movilización inicial de reservistas voluntarios y de exmilitares. Si esos efectivos no fueran suficientes, el Gobierno tendría que solicitar autorización al Congreso para realizar una declaración general de reservistas obligatorios.
"España posee unas Fuerzas Armadas profesionales, comprometidas en misiones internacionales y en la lucha contra incendios. Nuestro enfoque se centra en respaldar el modelo actual que hemos establecido", afirmó la ministra de Defensa, Margarita Robles.
La titular de Defensa también descartó la reinstauración del servicio militar obligatorio: "No va a haber servicio militar, en absoluto, ni creo que se le haya pasado por la cabeza a nadie", según recogió la agencia EFE.
El debate europeo sobre la defensa
La discusión se enmarca en un cambio de percepción de seguridad en Europa tras la invasión rusa a Ucrania, iniciada el 24 de febrero de 2022. Cuatro años después, el conflicto continúa y algunos países de la Unión Europea centraron sus políticas de defensa en aumentar efectivos y preparar a civiles.
Francia estableció de nuevo el servicio militar de forma voluntaria este 2026, mientras Alemania instauró un modelo voluntario con posibilidad de convertirse en obligatorio si la situación lo demandase. Desde el 1 de enero de 2026, el sistema alemán exige a los jóvenes, especialmente a los hombres nacidos a partir de 2008, registrarse, completar un cuestionario y someterse a evaluaciones médicas; quienes no realizan el trámite pueden enfrentar multas de hasta 1.000 euros. Bélgica propuso programas voluntarios remunerados.
En el Este, Polonia, Letonia y Estonia impulsaron programas de preparación ciudadana y formación básica. Letonia recuperó el servicio militar obligatorio en 2023, mientras que Estonia nunca lo eliminó debido a su proximidad geográfica con Rusia.
En España, el debate también se refleja en la opinión pública: según una encuesta del instituto británico YouGov realizada a finales de 2025, el apoyo al regreso del servicio militar obligatorio alcanzó el 42,1 %.
La situación actual es la de un modelo de reserva voluntaria dentro de unas Fuerzas Armadas profesionales: las 500 plazas están autorizadas, pero su activación depende de las convocatorias y de la solicitud de los interesados que cumplan los requisitos.










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