Una inundación repentina golpeó este miércoles Nepal y el territorio fronterizo de Tíbet, dejando más de 150 muertos y cientos de desaparecidos, entre ellos numerosos extranjeros provenientes de 28 países, según informó la policía.
Las víctimas se registraron en varios distritos al norte, oeste y suroeste de Katmandú, la capital nepalí, entre ellos Rasuwa, Nuwakot, Dhading, Chitwan, Gorkha, Tanahun y Nawalpur. Funcionarios locales advirtieron que el balance podría ser muy superior, pues la magnitud de los daños "ha superado todo lo imaginable".
Desaparecidos en la ruta de peregrinación
La Junta Nacional de Turismo de Nepal informó que la mayoría de los desaparecidos se encontraba cerca de Kailash Mansarovar, monte sagrado en el Tíbet donde esta semana está prevista la celebración de un festival. Decenas de miles de turistas recorren cada año esta ruta, y la afluencia era especialmente elevada por las celebraciones religiosas y la luna llena.
Entre los desaparecidos hay más de 100 ciudadanos de India, 54 de Estados Unidos, 53 de Ucrania, 33 británicos y 24 canadienses, según los últimos balances oficiales. Las autoridades han identificado a ciudadanos de al menos 28 países, aunque las cifras siguen actualizándose.
Operativos de rescate
El ejército nepalí ha rescatado a 144 personas mediante helicópteros. La oficina del primer ministro desplegó a 1.697 efectivos en las operaciones de búsqueda y rescate, y otros 656 permanecen preparados. La policía también movilizó equipos caninos y drones.
Las autoridades desconocen el paradero de unos 60 empleados del proyecto hidroeléctrico Langtang Khola, en construcción, según reportaron los medios estatales nepalíes, y de 44 integrantes del ejército, 28 policías y 13 miembros de la Policía Armada de Nepal, según la oficina del primer ministro.
"Es difícil evaluar los daños en este momento, pero es posible que tanto los daños como el número de víctimas sean considerables", declaró a la agencia EFE Rajaram Basnet, portavoz del ejército.
Reportes desde China
La cadena estatal CCTV informó que un deslizamiento de tierra en un paso fronterizo del lado tibetano causó "numerosas víctimas". Tres personas habrían fallecido en el distrito de Gyirong y unas 265 permanecen en paradero desconocido. El presidente Xi Jinping ordenó operaciones de búsqueda "sin cuartel" y el envío de equipos de rescate.
Hipótesis sobre el origen
Las autoridades nepalíes creyeron inicialmente que un terremoto había desencadenado la catástrofe, pero un análisis posterior del Servicio Geológico de Estados Unidos descartó esa hipótesis y concluyó que la energía sísmica fue generada por la propia avalancha. Funcionarios del Departamento de Meteorología e Hidrología de Nepal declararon a la BBC que un fragmento de hielo pudo desprenderse de una montaña en el lado tibetano, arrastrando rocas y sedimentos que bloquearon el río Lhende, formando una presa natural que luego cedió.
Las primeras estimaciones oficiales sitúan los daños en unos 15.000 millones de rupias nepalíes (unos US$98 millones) solo en carreteras y puentes. Al menos 19 puentes y unos 40 kilómetros de carreteras quedaron dañados. India envió 10 toneladas de ayuda humanitaria, y la OMS distribuyó medicamentos y suministros médicos de emergencia.
Testimonios de sobrevivientes
Kalpana Malla, residente del distrito de Nuwakot, relató a la BBC: "Mis familiares fueron arrastrados por la riada ante mis propios ojos. No pudieron escapar; no tuvieron ninguna oportunidad". Su hijo, Sugam Malla, salvó a su madre tirando de ella del brazo.
El suceso es la catástrofe más devastadora en Nepal desde el terremoto de 2015, que dejó casi 9.000 muertos, según reportó Phanindra Dahal, del servicio nepalí de la BBC. En la vecina India, las autoridades de Bihar han puesto en marcha vigilancia de diques y patrullas nocturnas ante alertas de inundaciones en el río Gandak.










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