Un nuevo derrumbe de rocas y tierra bloqueó el tránsito vehicular en el kilómetro 770 de la Panamericana Sur, a la altura del túnel de La Planchada, en el distrito de Ocoña, provincia de Camaná, región Arequipa, la mañana de este martes 25 de agosto. El deslizamiento se registró alrededor de las 08:30 horas y, según las autoridades policiales, no dejó víctimas ni daños materiales, aunque sí generó filas de vehículos varados en ambos sentidos de la vía.
Según informó la agencia Andina, personal de Provías Nacional desplegó maquinaria pesada para realizar las labores de limpieza de la calzada. Las autoridades policiales confirmaron que no se registraron heridos, pero que unidades de transporte quedaron inmovilizadas a la espera de la reapertura del corredor vial. Los trabajos apuntaban a habilitar primero un carril y luego restablecer la circulación en ambas direcciones.
Trabajos en curso y plazos de habilitación
Provías Nacional estimó que los trabajos de limpieza en el kilómetro 770 culminarían en pocas horas, lo que permitiría el paso vehicular de forma escalonada. La entidad prevé habilitar primero un carril de circulación y, una vez concluida la remoción del material, restablecer el tránsito en los dos carriles de la Panamericana Sur.
Más allá de la emergencia inmediata, la institución indicó que aún tiene pendiente la ejecución de obras complementarias en el tramo afectado. Entre ellas figuran la construcción de cunetas, sardineles y muros de contención, así como la instalación de señalización vial. Esas intervenciones, orientadas a reducir el riesgo de nuevos accidentes, se proyectan para concluir antes del fin de semana.
Una semana de interrupciones continuas
El sector arrastra una semana de interrupciones continuas. Desde el sábado previo, el tránsito en el tramo Atico - Ocoña estuvo restringido tras una serie de huaicos y derrumbes de rocas y lodo provocados por lluvias de alta intensidad registradas en la zona. La sucesión de eventos dejó la vía en condición precaria y obligó a intervenciones de emergencia de forma reiterada.
El lunes 24 de agosto, un derrumbe de rocas en el sector de Quebrada Honda también cortó la circulación por varias horas. Ese episodio, ocurrido apenas 24 horas antes del nuevo incidente en La Planchada, evidenció la vulnerabilidad del corredor ante las condiciones climáticas adversas que afectan la sierra y la costa sur del Perú en esta época del año.
Antecedente: la emergencia en Quebrada Honda
La emergencia de esta semana se suma a un cuadro más amplio de afectación en la zona. Según informó el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) mediante un comunicado oficial emitido el 21 de agosto, la entidad habilitó un pase restringido para vehículos en el sector Quebrada Honda, ubicado en el distrito de Atico, provincia de Caravelí, tras seis días de trabajos ininterrumpidos para atender la emergencia vial generada por deslizamientos de gran magnitud y huaicos.
En esa oportunidad, la emergencia se desencadenó por intensas lluvias que provocaron el bloqueo de un tramo de aproximadamente 15 kilómetros de vía. Tras la faena continua, Provías Nacional logró atender más del 96% de los 15 kilómetros afectados, lo que permitió habilitar el tránsito restringido. Para sostener las operaciones, el MTC mantiene desplegados 11 equipos mecánicos junto a personal especializado, según precisó la cartera.
Puente aéreo y prioridad para pasajeros
En el marco de esa emergencia, la presidenta Keiko Fujimori informó que las Fuerzas Armadas establecieron un puente aéreo para facilitar el traslado de las personas afectadas por el bloqueo de la carretera. También señaló que se dispuso una embarcación en La Planchada para evaluar el traslado por vía marítima, aunque esta alternativa enfrenta dificultades debido a la presencia de transportistas que permanecen en la zona con sus vehículos y mercadería.
Según explicó la mandataria, los trabajos para recuperar la vía registraban un avance importante, pero los nuevos deslizamientos provocados por el terremoto ocurrido recientemente retrasaron su culminación. Durante un sobrevuelo, Fujimori constató la presencia de grandes rocas que todavía deben ser retiradas en el tramo considerado como el punto crítico para restablecer el tránsito.
La presidenta señaló que la prioridad del Gobierno es restablecer el tránsito por la Panamericana y que, una vez que las condiciones permitan el cruce, primero se facilitará el paso de los buses y otros vehículos destinados al transporte de pasajeros. En segundo lugar, se permitirá el desplazamiento del transporte de carga pesada. Mientras tanto, el Indeci participa en el traslado de agua y alimentos para las personas afectadas.
Una vía bajo presión constante
La Panamericana Sur es uno de los ejes viales más transitados del país y conecta Lima con las regiones del sur peruano, por lo que cualquier interrupción genera un impacto directo en el transporte de pasajeros y carga. El tramo que atraviesa la provincia de Camaná, con zonas de quebradas y pendientes pronunciadas, es especialmente sensible a los fenómenos de remoción en masa.
De acuerdo con reportes, las lluvias que desencadenaron la cadena de derrumbes en el tramo Atico-Ocoña fueron de alta intensidad, una condición que suele agudizarse durante determinados períodos del año en la sierra sur. La acumulación de eventos en menos de una semana —huaicos el sábado, derrumbe en Quebrada Honda el lunes y nuevo deslizamiento en La Planchada el martes— pone de relieve la necesidad de reforzar la infraestructura de drenaje y contención en ese corredor vial.
Mientras continúan los trabajos, las autoridades exhortaron a los transportistas y conductores que utilizan esta ruta a circular con extrema precaución, respetar las restricciones establecidas y atender las indicaciones del personal encargado de controlar el tránsito.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.