Huánuco necesita más jornadas como “Contamos Contigo”, pero también necesita que la solidaridad deje de ser la última tabla de salvación para instituciones que realizan un trabajo que debería preocupar todos los días a las autoridades. Este sábado, durante 14 horas, la Plaza de Armas volverá a reunir a familias, empresas, artistas y organizaciones para ayudar a cinco obras sociales. Diario Ahora respalda esta convocatoria y llama a la ciudadanía a participar. Al mismo tiempo, considera necesario mirar más allá de la emoción de una jornada.
Las casas que atienden a niños, jóvenes, mujeres y adultos mayores no pueden vivir únicamente pendientes de una colecta anual. Alimentar a una persona, ofrecerle un espacio seguro, acompañarla durante una enfermedad o sostenerla frente al abandono exige recursos permanentes. La generosidad ciudadana puede aliviar una urgencia, reparar una cocina o comprar alimentos; no debería cargar sola con responsabilidades que también corresponden al Estado.
Las cinco instituciones beneficiarias cumplen una tarea silenciosa que rara vez ocupa titulares. Allí se cocina, se limpia, se acompaña y se escucha. Allí también se reciben historias de abandono que no terminan cuando acaba una campaña. Ayudarlas es indispensable; conocer por qué continúan dependiendo de donaciones también debería formar parte de nuestra conversación pública regional.
La cruzada llega a su undécima edición y esa continuidad merece reconocimiento. Mantener durante once años una causa colectiva no es sencillo. Detrás existen personas que convocan, organizan actividades, buscan aportes y ponen su credibilidad en juego. También hay voluntarios que entregan tiempo sin esperar una recompensa. En una sociedad acostumbrada a desconfiar, comprobar que todavía somos capaces de reunirnos por otros constituye una buena noticia.
Pero la solidaridad necesita transparencia. Cada sol, alimento, prenda o equipo entregado pertenece moralmente a quienes decidieron compartirlo y, sobre todo, a las personas que lo necesitan. Por eso, la rendición posterior no debe verse como una formalidad ni como una señal de desconfianza. Informar cuánto se reunió, qué bienes ingresaron, cómo fueron distribuidos y qué necesidad logró atenderse protege a los beneficiarios, fortalece a los organizadores y anima futuras colaboraciones.
La Municipalidad Provincial institucionalizó esta cruzada mediante un acuerdo de concejo. Ese respaldo no puede limitarse a facilitar la Plaza de Armas, aparecer en una fotografía o acompañar la ceremonia. Debe convertirse en seguimiento a las condiciones de las cinco instituciones, articulación con los sectores competentes y búsqueda de soluciones duraderas. Lo mismo corresponde al Gobierno Regional y a las entidades responsables de la asistencia social.
Este sábado, una tómbola, un plato de comida, una presentación artística o una donación podrán parecer gestos pequeños. No lo son para quien necesita alimentarse, reparar un dormitorio o recibir cuidado. Huánuco debe responder con generosidad, pero sin permitir que la emoción dure solo hasta la medianoche.
“Contamos Contigo” tiene sentido porque recuerda que ninguna persona vulnerable debería sentirse sola. El desafío mayor comienza al día siguiente: convertir esa solidaridad en compromiso permanente, vigilancia ciudadana y políticas públicas que eviten que las obras sociales tengan que empezar de cero cada año.










Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.