Las exportaciones de oro de origen ilegal superaron a las de procedencia legal durante el primer semestre de 2026 y, de mantenerse la tendencia, cerrarán el año por encima de la actividad formal por primera vez en el país. La estimación corresponde al Instituto Peruano de Economía (IPE), que calculó que los envíos irregulares representarían entre 52% y 55% del volumen total exportado y tendrían un valor de al menos USD 16 mil millones, con la posibilidad de exceder los USD 18 mil millones.
El instituto indicó que las exportaciones de oro de origen ilegal crecieron 19,4% entre enero y junio, mientras que las de origen legal cayeron 5,9% en el mismo período. Como resultado, el metal procedente de la minería ilegal superó en 8,7 toneladas a las exportaciones formales durante la primera mitad del año. El volumen asociado a esa actividad representó 54% del total de oro enviado al exterior por Perú, de acuerdo con las estimaciones difundidas este 17 de septiembre.
Proyección al cierre del año
La institución calculó que, al cierre de 2026, las exportaciones ilegales alcanzarían por lo menos 110 toneladas. La cifra incluso podría superar las 120 toneladas, lo que consolidaría su predominio sobre la producción formal dentro del comercio exterior aurífero peruano.
El valor exportado del oro de origen ilegal llegaría a USD 16 mil millones y podría exceder los USD 18 mil millones. El cálculo mínimo supone un aumento de 39% frente a los USD 11.500 millones estimados para 2025 y equivale a casi nueve veces el monto registrado una década atrás, según el IPE.
Cómo se mide el oro sin registro oficial
Carlos Gallardo, gerente general del IPE, explicó que la estimación parte de comparar el oro que sale del país a través de los puertos con la producción que las empresas están obligadas a reportar al Ministerio de Energía y Minas (Minem). La diferencia entre ambas cifras corresponde al oro cuya producción no puede ser explicada por los registros oficiales.
Según el IPE, una parte de ese mineral termina ingresando a la cadena formal de comercialización mediante documentación vinculada a operadores inscritos en el Reinfo.
"Lo que no se puede explicar es lo que en el camino se blanquea"
El especialista señaló que el oro puede terminar siendo procesado y exportado desde circuitos formales pese a que su origen no está sustentado adecuadamente. En entrevista con RPP, Gallardo afirmó que las cifras del primer semestre permiten confirmar el cambio de tendencia: "Sería la primera vez que la producción de oro ilegal supera a la de oro formal".
El precio internacional como motor
El precio internacional del oro promedió USD 4.500 por onza en lo que va de 2026, 44% más que en el mismo tramo de 2025, cuando se ubicó cerca de USD 3.125, según los datos citados por el IPE. JP Morgan proyectó que el promedio anual llegaría a USD 4.545 por onza. Esa cotización duplicaría el promedio registrado durante los últimos cinco años, de acuerdo con la entidad.
El IPE sostuvo que la minería ilegal se consolidó como la actividad ilícita con mayor generación de recursos en el país. Sus ingresos, según sus estimaciones, duplicarían el tamaño conjunto de otras economías criminales. Gallardo precisó que los USD 16.000 millones equivalen aproximadamente a 3% o 4% del PBI peruano.
Por qué cae la producción formal
El retroceso de la minería formal también contribuye a que la producción ilegal gane participación. Gallardo explicó que mantener o incrementar la producción formal requiere nuevas inversiones, pero las empresas enfrentan un escenario de mayor presencia de minería ilegal en las zonas donde operan.
El gerente general del IPE mencionó además un factor propio de la explotación minera: con el tiempo, la ley o concentración del mineral puede reducirse, lo que afecta los niveles de producción. A ello se suma que, pese a que existen proyectos auríferos en la cartera minera, varios todavía no tienen un plazo definido para su desarrollo.
El Reinfo y su efecto en la formalización
El Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo) fue creado en 2016 como un mecanismo temporal para ordenar la situación de pequeños mineros y mineros artesanales. Sin embargo, el IPE señaló que apenas 2% de los inscritos culminó el proceso de formalización.
El registro fue prorrogado en cinco ocasiones y mantiene vigencia hasta diciembre de 2026. El Ministerio de Energía y Minas no descartó una nueva ampliación, según el comunicado.
La entidad cuestionó que la inscripción en el Reinfo exima de responsabilidad penal a quienes figuran dentro del registro. A su juicio, ese marco facilitó la expansión de operaciones en zonas restringidas, entre ellas áreas naturales protegidas, reservas indígenas y espacios arqueológicos.
Impacto en operaciones formales y proyectos
El IPE indicó que la minería ilegal también afecta operaciones formales como Poderosa, en La Libertad, y Las Bambas, en Apurímac. Asimismo, la institución advirtió graves riesgos sobre áreas destinadas a proyectos mineros como Conga, Michiquillay, Los Chancas y Haquira.
Esas iniciativas concentran más de USD 12 mil millones en inversiones potenciales. El avance de la actividad ilegal, señaló, puede generar conflictos por el control territorial y limitar el desarrollo de nuevos proyectos extractivos.
Propuestas del IPE
El instituto propuso cerrar de manera definitiva el Reinfo y establecer un proceso de formalización con plazos definidos. También planteó fortalecer la trazabilidad del oro, sostener la fiscalización en las zonas afectadas y ampliar la cooperación con otros países para seguir la ruta comercial del mineral.
El próximo paso queda sujeto a la decisión del Ministerio de Energía y Minas sobre una eventual nueva ampliación del registro, cuyo vencimiento está previsto para diciembre de 2026. No se precisó si el sector evalúa modificar los plazos ni si existe una fecha definida para anunciar su posición.










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