Las expectativas de las empresas peruanas sobre el rumbo de la economía en los próximos tres meses cayeron a 49,5 puntos en octubre, por debajo del umbral de 50 que separa el optimismo del pesimismo, según la Encuesta de Expectativas Macroeconómicas del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), difundida el 6 de noviembre. El indicador retrocedió 7,3 puntos frente a setiembre, cuando se ubicó en 56,8 puntos.
El resultado marca un giro en la percepción de los negocios sobre la actividad económica durante el cierre de 2026 y el inicio de 2027. En agosto el indicador estaba en 57,3 puntos y en setiembre todavía se mantenía en terreno optimista. En octubre cruzó el límite hacia el tramo pesimista.
La confianza también se moderó en el horizonte de mediano plazo. Las expectativas sobre la economía peruana a 12 meses bajaron de 67,6 puntos en setiembre a 63,1 en octubre. Aunque siguen por encima de los 50 puntos, el retroceso evidencia que las empresas redujeron sus proyecciones para el próximo año.
Demanda recibida entra a terreno pesimista
El segundo indicador que quedó por debajo del umbral fue el nivel de demanda de productos y servicios respecto de lo que las empresas habían previsto. Este resultado descendió de 53,3 puntos en setiembre a 47,3 en octubre. Se trata de una medición de la situación actual de los negocios: recoge cómo evalúan las compañías la demanda que reciben frente a sus propias previsiones, y no debe confundirse con las expectativas de demanda para los próximos meses, que todavía se mantienen en zona optimista.
En octubre, la situación actual de las ventas alcanzó 57,9 puntos y la producción llegó a 60,3 puntos. Las órdenes de compra respecto del mes anterior también permanecieron por encima de 50 puntos, aunque bajaron de 55,7 a 54,2.
Las perspectivas sobre la demanda futura siguieron una tendencia descendente. Para los siguientes tres meses, el indicador pasó de 63,1 puntos en setiembre a 59,3 en octubre. A 12 meses, disminuyó de 71,7 a 67,5 puntos. Ambos resultados continúan en terreno optimista.
La percepción sobre el sector económico al que pertenecen las empresas también se debilitó. Las expectativas a tres meses cayeron de 56,1 a 51,9 puntos, con lo que se acercaron al umbral pesimista. En el horizonte de un año, bajaron de 66,7 a 62,4 puntos.
La evaluación sobre la situación de los propios negocios mostró un comportamiento similar. Las expectativas empresariales para los siguientes tres meses retrocedieron de 59 a 53,8 puntos, mientras que las proyecciones a 12 meses pasaron de 68,1 a 65,7 puntos.
La encuesta registró una caída en todos sus indicadores de expectativas. Sin embargo, 16 de los 18 indicadores de situación actual y expectativas permanecieron por encima de los 50 puntos. Los dos que quedaron por debajo de ese nivel fueron las expectativas sobre la economía a tres meses y la demanda respecto de lo esperado.
Inversión y contratación retroceden, pero siguen optimistas
La menor confianza sobre el desempeño de la economía todavía no se refleja en un escenario pesimista para las decisiones empresariales de inversión y empleo. Sin embargo, las proyecciones para ambos indicadores también disminuyeron en octubre.
Las expectativas de inversión de las empresas para los próximos tres meses pasaron de 55,2 puntos en setiembre a 54,8 en octubre. A 12 meses, el indicador bajó de 66 a 64,2 puntos.
En cuanto a la contratación de personal, las perspectivas para los siguientes tres meses retrocedieron de 55,8 a 54,9 puntos. Para el horizonte de un año, disminuyeron de 64,6 a 62,3 puntos.
Los cuatro resultados permanecen por encima de los 50 puntos, pero muestran una moderación en los planes empresariales. La caída también se observa en las expectativas sobre la situación de los propios negocios y el sector económico al que pertenecen las compañías.
El Niño amenaza el crecimiento de 2027
El retroceso de la confianza empresarial se produce en un escenario de riesgos para la actividad productiva. Entre ellos figura el fenómeno El Niño costero, cuyo impacto podría intensificarse durante la temporada de lluvias de los próximos meses.
BBVA Research estima que las anomalías climáticas restarán 0,9 puntos porcentuales al crecimiento del producto bruto interno (PBI) peruano en 2026 y otros 1,3 puntos en 2027. En su informe Situación Perú, publicado en octubre, la entidad redujo su proyección de crecimiento económico a 2,9% para ambos años. En junio esperaba una expansión de 3,1% para 2026 y de 3,5% para 2027.
La entidad identifica un desempeño desigual entre las actividades productivas. La construcción, el comercio y los servicios muestran mayor dinamismo, respaldados por la demanda interna y la inversión privada. En contraste, el desempeño de los sectores primarios es más débil, especialmente en la pesca y el agro, debido a las condiciones climáticas.
La menor disponibilidad de anchoveta ya afecta la producción de harina y aceite de pescado. BBVA Research también advierte sobre riesgos para distintos cultivos agrícolas. Durante la temporada de lluvias, los efectos podrían extenderse al transporte, el comercio y algunos servicios por las inundaciones, los desbordes de ríos y las interrupciones de carreteras.
La entidad prevé que el impacto sobre la actividad se concentre principalmente en la primera mitad de 2027. En ese periodo, la economía crecería entre 1% y 2% interanual. Para el segundo semestre, proyecta una expansión cercana al 4%, favorecida por la normalización de las condiciones climáticas y la reconstrucción de la infraestructura afectada.
ENFEN prevé lluvias por encima de lo normal hasta enero de 2027
El pronóstico oficial del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) también advierte sobre la duración del evento climático. En su Comunicado N.° 19-2026, publicado el 30 de octubre, el organismo señaló que El Niño costero mantendría una magnitud extraordinaria hasta febrero de 2027 y luego disminuiría gradualmente hasta junio de ese año.
Para el periodo de noviembre de 2026 a enero de 2027, el ENFEN prevé lluvias por encima de lo normal en la costa norte, la costa central, la sierra occidental y la sierra central occidental. En estas zonas podrían registrarse episodios de moderada a fuerte intensidad.
El pronóstico hidrológico anticipa caudales superiores a lo normal en los ríos de la costa norte, principalmente Tumbes, Chira, Piura, La Leche y Jequetepeque. Esta tendencia se acentuaría desde diciembre hacia la costa central, con posibles incrementos en las cuencas de los ríos Chillón, Rímac y Lurín.
El escenario será distinto en otras regiones. El organismo prevé precipitaciones normales o inferiores a lo habitual en sectores de la sierra suroriental, la sierra centro oriental y la Amazonía. En la región del Titicaca se esperan lluvias por debajo de lo normal y caudales menores en sus ríos tributarios, situación que podría comprometer el nivel del lago y las reservas hídricas para la campaña agrícola de 2027.
En el sector pesquero, el calentamiento del mar mantendría a la anchoveta profundizada y muy cerca de la costa, lo que limitaría su disponibilidad para sus depredadores. El ENFEN advierte que esta condición continuará afectando la alimentación de las aves guaneras y los lobos marinos.
Los resultados de octubre muestran que el pesimismo se concentra en la percepción sobre la economía peruana a tres meses y en la demanda recibida frente a lo esperado, mientras la inversión y la contratación siguen en zona optimista. El próximo dato de la encuesta del BCRP y la evolución de El Niño costero en la temporada de lluvias marcarán si la confianza empresarial se recupera o profundiza su caída.










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