El canciller Pablo Quirno cuestionó las exigencias ambientales de la Unión Europea y advirtió que algunas medidas pueden convertirse en nuevas barreras para las exportaciones argentinas. Lo hizo durante un encuentro con dirigentes y delegados de la Sociedad Rural Argentina (SRA), donde calificó esas restricciones de "neoproteccionismo ambiental" y sostuvo que penalizar a los productores más competitivos es "moralmente injusto" y "comercialmente indefendible".
El funcionario participó de la reunión de la Comisión Directiva y del Consejo Federal de la SRA, encabezada por su presidente, Nicolás Pino, en la que también estuvo el ministro de Economía, Luis Caputo, y habló el presidente Javier Milei. Ante empresarios, productores y dirigentes rurales, Quirno advirtió que algunas medidas europeas pueden "reponer las barreras que acordamos levantar".
El biodiésel y la etiqueta que frenó una planta
Uno de los temas que abordó fue el conflicto por el biodiésel argentino elaborado a partir de soja. Explicó que una propuesta europea buscaba clasificar a ese cultivo como materia prima de alto riesgo por el cambio indirecto del uso del suelo, lo que podía dejar al biodiésel argentino fuera de las metas europeas de energías renovables hacia 2030. "Una etiqueta redactada en Bruselas puede dejar una planta parada en Santa Fe", advirtió.
El canciller recordó que, tras las gestiones diplomáticas y las objeciones técnicas presentadas por la Argentina, el Parlamento Europeo rechazó la propuesta el 8 de julio pasado. Según indicó, desde entonces las empresas retomaron contratos de exportación por alrededor de 250.000 toneladas. "Son negocios recuperados para una industria que agrega valor en nuestras provincias", destacó, y aclaró que la Comisión Europea deberá revisar la iniciativa.
Quirno consideró que las exigencias comerciales deben tener fundamentos científicos. "En estas discusiones, la ciencia y los datos deben pesar más que la lírica", señaló. Y agregó: "Penalizar a los productores más competitivos es moralmente injusto, comercialmente indefendible y un contrasentido frente a los objetivos de seguridad alimentaria que la Unión Europea promueve".
Antideforestación y trazabilidad
También se refirió al reglamento europeo antideforestación, que exige demostrar que productos como la soja, la carne y la madera no provienen de tierras deforestadas después de 2020. Para cumplir con la normativa, los exportadores deberán aportar información que permita identificar el origen de la producción y comprobar que no hubo deforestación posterior a esa fecha.
Quirno explicó que la Argentina reclamó simplificar las exigencias y revisar la clasificación de riesgo estándar que recibió el país. "Cada plazo ganado facilita la adecuación de los procedimientos y ayuda a afianzar nuestra presencia en ese mercado", sostuvo sobre las postergaciones de la normativa.
En medio de las diferencias dentro del sector agropecuario sobre los sistemas de trazabilidad para cumplir con esas exigencias, el canciller defendió "la libertad del productor para elegir cómo proveer trazabilidad al importador europeo". "La competencia entre esas soluciones puede reducir costos y ampliar las alternativas disponibles", afirmó. También destacó el sello de Triple Impacto de la SRA, que reconoce buenas prácticas agropecuarias y bienestar animal.
Acuerdos comerciales y mercados
Más allá de las diferencias con Europa, Quirno destacó los acuerdos comerciales alcanzados. Según detalló, en diciembre de 2023 la Argentina tenía acuerdos que cubrían economías equivalentes al 10% del producto mundial, mientras que Chile superaba el 80%. Aseguró que, con los acuerdos con la Unión Europea, EFTA y Singapur, esa cobertura llegó a cerca del 30%. "Triplicamos la red recibida en muy poco tiempo", afirmó.
La intención oficial es alcanzar el 50% del producto mundial en el mediano plazo y llegar al 80% durante un próximo mandato de Javier Milei. Para eso, mencionó negociaciones con Canadá y Vietnam y conversaciones con Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Filipinas y Bangladesh.
En ese contexto, reveló que la India manifestó interés en acelerar las negociaciones comerciales con la Argentina. Contó que, durante la reunión de cancilleres del G20 en Atlanta, su par indio le planteó la posibilidad de avanzar bilateralmente ante las demoras del Mercosur. "Una de las mayores economías del mundo busca acelerar su relación con nosotros", aseguró.
El canciller también destacó los resultados de los acuerdos comerciales para el agro. Señaló que la carne argentina de la cuota Hilton pasó de pagar un arancel del 20% a ingresar sin aranceles a la Unión Europea y que las exportaciones de carne deshuesada a Estados Unidos crecieron un 250% en valor entre enero y agosto respecto del mismo período de 2025.
Además, informó que desde 2024 se concretaron 541 aperturas y reaperturas de mercados agroindustriales, entre ellas una recuperación de China para la carne aviar. Según indicó, entre enero y septiembre las exportaciones del sector superaron los US$43.000 millones, un 13% más que 2025. "La Argentina no se puede pensar sin su agroindustria", afirmó. Y agregó: "El mundo necesita lo que ustedes producen y lo vamos a hacer valer en cada negociación".
El próximo paso en la agenda europea queda en manos de la Comisión Europea, que deberá revisar la iniciativa sobre el biodiésel, según indicó el canciller. En paralelo, el Gobierno sostiene negociaciones con Canadá, Vietnam y otros mercados para ampliar la cobertura de acuerdos, sin que se hayan informado plazos concretos para esas tratativas.








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