El exfutbolista peruano Óscar ‘Neka’ Vílchez se refirió al próximo enfrentamiento entre Alianza Lima y Sporting Cristal y evitó señalar un favorito. En declaraciones a Hablemos de MAX, el exjugador sostuvo que el historial entre ambos clubes anticipa un duelo parejo y de alta exigencia, donde los detalles podrían ser determinantes.
“Va a ser un partido bastante complicado. Ya de por sí, la historia manda que los partidos contra Cristal son bastante parejos, pero creo que puede marcar la diferencia la velocidad y por ahí lo que puedan marcar las individualidades de Alianza”, señaló Vílchez.
Un duelo que no tiene dueño
Para el exfutbolista, los enfrentamientos entre blanquiazules y celestes han tenido a lo largo del tiempo un denominador común: la paridad. Ninguno de los dos conjuntos llega a ese tipo de partidos con ventaja asegurada, y el exjugador lo sabe bien.
En su análisis, no apostó por un resultado anticipado ni construyó un relato triunfalista. Subrayó que la velocidad en la circulación del balón y la capacidad de ciertos jugadores para resolver situaciones individuales serán los factores que, en última instancia, decidan el marcador. Un partido de este calibre, sostuvo, se define en los márgenes: en una jugada aislada, en una transición rápida, en el instante en que una figura aparece cuando más se la necesita.
Un campeonato que sigue abierto
Consultado sobre si existe algún equipo que pueda considerarse descartado en la pelea por el título, Vílchez rechazó esa lectura de plano. Para el exfutbolista, minimizar las aspiraciones de algún club implicaría restarle valor al trabajo que esos planteles vienen realizando a lo largo de la temporada.
“No creo que sea así porque es desmerecer el trabajo de todos los demás. Creo que todos anhelan totalmente el título, estar peleando siempre arriba. Sería desmerecerlos en realidad, porque hay muchos equipos que están haciendo las cosas bien”, afirmó.
Y fue más lejos. Vílchez remarcó que la naturaleza del torneo local convierte cualquier racha en una oportunidad real de reinsertarse en la cima. Una victoria, dijo, alcanza para que un equipo que parecía alejado vuelva a estar en carrera. “Un triunfo te puede poner en carrera nuevamente, así que esto es para cualquiera”, completó.
La lectura del exjugador refleja una visión del fútbol peruano como competencia abierta, donde ningún resultado está escrito de antemano y donde la consistencia —antes que el talento puntual— termina siendo la variable que separa a los candidatos reales de los ocasionales.
El retiro, el padre y el fútbol como vínculo
Más allá del análisis táctico, Vílchez abrió una ventana hacia su historia personal y explicó por qué decidió retirarse del fútbol profesional a pesar de tener condiciones para continuar y contar con ofertas concretas para disputar una temporada más.
“Podía seguir jugando. Terminé jugando el campeonato. Tenía ofertas para seguir, pero hubieron muchos factores que se juntaron y que la verdad decidí no continuar”, relató.
Al profundizar en esos factores, mencionó dos. El primero, el desencanto con la forma en que se gestiona el fútbol contemporáneo y con las transformaciones que ha sufrido el ambiente deportivo. El segundo —y el que consideró decisivo— fue la pérdida de su padre, fallecido un año antes de que tomara la decisión de alejarse de las canchas.
“El tema de mi padre fue lo más importante. Mi padre fallece un año antes de que yo me retire y básicamente yo jugué al fútbol, aprendí a jugar al fútbol, disfruté del fútbol por él, porque era una de las únicas maneras que yo tenía de conectarme con él y con mi hermano. Entonces, cuando él fallece, ya no le veo mayor interés en seguir jugando y al año siguiente es donde tomo la decisión”, confesó.
El testimonio dejó al descubierto una dimensión del deporte que pocas veces se discute con esa crudeza: el fútbol como lenguaje afectivo, como espacio de pertenencia familiar. Sin ese vínculo, la motivación se disolvió.
En esa misma línea, Vílchez aprovechó para poner sobre la mesa un debate que, a su juicio, el fútbol profesional todavía no ha resuelto: el lugar que ocupa la salud mental dentro del ambiente. “Una persona es importantísima y la gente muchas veces nos trata como una subraza, como futbolistas simplemente, ya no como seres humanos. Y los seres humanos todos sentimos de la misma manera, todos podemos tener errores, podemos sufrir de la misma manera que todos. Creo que se debería poner un poquito más de énfasis en la salud mental, al menos en el futbolista que está expuesto a muchas cosas”, sostuvo.










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