La región La Libertad enfrenta una prevención contradictoria ante las lluvias del Fenómeno El Niño: mientras algunas autoridades ejecutan acciones, otras todavía esperan recursos para intervenir efectivamente, según reveló un informe de la Red de Medios Regionales del Perú. La situación evidencia descoordinación y decisiones preocupantes, en un contexto donde sectores vulnerables podrían enfrentar nuevamente inundaciones, huaicos y afectaciones sobre infraestructura estratégica regional.
Aunque existen señales que podrían reducir la intensidad del fenómeno, la prevención no puede depender de probabilidades y requiere acciones concretas antes de nuevas lluvias, advierten los reportes. La región, una de las más expuestas al impacto climático, registra municipios sin oficinas de defensa civil, comunas que no ejecutan presupuestos y una gestión que incluso destinó 400 mil soles para un plan.
Baja ejecución presupuestal en prevención
Según datos de la Contraloría General de la República (CGR), hasta el 31 de julio pasado, más de 300 municipalidades a nivel nacional han ejecutado menos del 40 % del presupuesto asignado para proyectos de reducción de vulnerabilidad frente a El Niño. De ellas, 109 tienen 0 % de ejecución, incluidos 10 distritos de La Libertad y 3 municipalidades provinciales en la región.
El economista senior del Instituto Peruano de Economía (IPE), Gonzalo Manrique, alertó que al cierre de agosto apenas se ha ejecutado un tercio del presupuesto destinado a prevención de desastres a nivel nacional, entre 34 % y 35 %. "El presupuesto total en prevención de desastres solo se ha ejecutado entre un 35 %, casi un tercio, y ya estamos terminando agosto", señaló en diálogo con Exitosa.
Manrique subrayó que La Libertad es una de las regiones con menor ejecución: "solo ha gastado el 10 %". Esta situación se agrava porque, según la CGR, nueve gobiernos regionales tienen una ejecución menor al 40 % del presupuesto para afrontar los efectos del Niño, entre ellos La Libertad.
Falta de cultura de prevención
Para el economista del IPE, la baja ejecución no es un fenómeno aislado de este año, sino una deficiencia que se arrastra desde hace varios periodos en gobiernos regionales y municipalidades. "En general estamos muy mal en esta actividad de prevención, y no es un problema actual, sino algo que arrastramos desde hace varios años. A las municipalidades y gobiernos regionales les falta este 'chip' de invertir en la prevención", enfatizó.
El especialista advirtió que, según diversos expertos, ya sería demasiado tarde para ejecutar el presupuesto en su totalidad debido a la falta de acción del anterior gobierno. La demora en iniciar proyectos de prevención reduce las posibilidades de que las obras estén listas antes de los eventos climáticos previstos para los próximos meses.
No obstante, Manrique destacó que aún se pueden tomar medidas focalizadas, como priorizar las obras con mayor opción de destrabe rápido, según planteó el premier Luis Galarreta durante su presentación de la Política General de Gobierno en el Congreso.
Municipios sin defensa civil y daños previos
El panorama se complica con la existencia de municipalidades sin oficinas de defensa civil. En agosto pasado, fuertes ráfagas de viento dañaron más de un centenar de viviendas y una institución educativa en el distrito de Salpo, provincia de Otuzco, según reportó Infobae. El fenómeno provocó daños en techos de calamina y ventanas, además de interrupciones en el servicio eléctrico de toda la jurisdicción.
Personal de Defensa Civil se desplazó por distintos sectores para identificar los daños y determinar el número de familias afectadas, una cifra que todavía se encuentra en evaluación. Las autoridades locales solicitaron apoyo al Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) de La Libertad, en particular mediante la entrega de calaminas para las familias cuyos techos sufrieron desprendimientos.
Pronóstico para los próximos meses
La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) indicó que la magnitud de las temperaturas más probables "serían fuertes" de agosto a septiembre próximo, y "de fuerte a muy fuerte" entre octubre y febrero de 2027, según RPP. Este escenario representa un riesgo para la población, especialmente en regiones como La Libertad.
La urgencia ahora es doble: acelerar proyectos que puedan concluirse en el corto plazo y replantear la cultura de prevención en gobiernos regionales y locales para evitar que la historia se repita cada año. La región La Libertad, con solo un 10 % de ejecución presupuestal en prevención, enfrenta el desafío de actuar antes de que las lluvias golpeen con fuerza.










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