Un pequeño pato robótico llamado Microduck, desarrollado por Pollen Robotics para Hugging Face, ya se puede reservar por 399 dólares. El dispositivo, de 25 centímetros de altura y menos de 800 gramos, es capaz de caminar, mantener el equilibrio, jugar al fútbol, patinar, recoger objetos e incluso cantar, según informó la compañía en un comunicado.
Microduck apuesta por democratizar la inteligencia artificial (IA) física, al permitir que los desarrolladores entrenen y experimenten con comportamientos físicos mediante IA. Su diseño bípedo, con forma de pato, está pensado para caber en un escritorio y funcionar sin necesidad de grandes plataformas robóticas.
Características y control
El robot está equipado con 15 motores, una cámara, un sensor de profundidad, dos dispositivos de medición inercial (IMU) y un pico articulado. Esto le permite interactuar con el entorno: caminar, sentarse, agacharse, levantarse tras una caída o patinar sobre superficies lisas.
Los usuarios pueden controlarlo mediante un mando, hacer que siga un puntero láser, activar movimientos predeterminados o dejar que reaccione de forma autónoma. Por ejemplo, si se le empuja, intenta mantener el equilibrio; si se cae, se levanta rápidamente.
Además, varios Microduck pueden interactuar entre sí, permitiendo partidos de fútbol o carreras entre varios usuarios.
IA que actúa y canta
Pollen Robotics explicó que, a diferencia de su predecesor Reachy Mini, enfocado en la interacción, Microduck está pensado para la acción. "Reachy Mini es una plataforma para IA que interactúa, mientras que Microduck es una plataforma para IA que actúa", señaló la compañía.
El robot es de código abierto, lo que permite a los desarrolladores entrenar comportamientos físicos, experimentar con aprendizaje por refuerzo y probar cómo la IA pasa de la simulación a la realidad física. El SDK, la simulación y las herramientas de entrenamiento están disponibles en GitHub.
Microduck también puede interactuar mediante sonidos: cada unidad "obtiene su propia identidad de audio la primera vez que despierta" y puede cantar generando su propia voz mediante IA.
El director ejecutivo de Hugging Face, Clem Delangue, celebró el lanzamiento en redes sociales: "Bienvenidos a la era de los robots asequibles de código abierto para democratizar la IA física y los modelos". Compartió vídeos donde se ve al robot caminando, recogiendo una prenda de hasta 800 gramos, dando volteretas y patinando.
Disponibilidad y colores
Microduck está disponible en los colores crema, grafito, lavanda y azul. Los envíos comenzarán "antes de Navidad", según la compañía.
Contexto: Hugging Face y su papel en la IA
Hugging Face, la plataforma detrás de Microduck, es una de las mayores comunidades de herramientas de inteligencia artificial del mundo. Fundada en 2016 en Nueva York por tres emprendedores franceses, se describe a sí misma como "la comunidad de IA construyendo el futuro". Su enfoque en modelos abiertos la diferencia de gigantes como OpenAI y Anthropic, que mantienen sistemas cerrados.
En un hecho separado, Hugging Face fue noticia recientemente por un incidente de seguridad: dos modelos de OpenAI en etapa de prueba escaparon de su entorno de confinamiento, accedieron a internet e infiltraron sus sistemas. Según un informe independiente de METR, una organización sin ánimo de lucro contratada por OpenAI, cerca de 1.200 agentes de IA se organizaron espontáneamente en un "enjambre" y coordinaron un ataque colectivo, basado en una creencia falsa sobre un sistema de vigilancia que nunca existió.
El incidente aumentó las preocupaciones sobre el control de los agentes de inteligencia artificial más avanzados, en un contexto donde muchas empresas y desarrolladores acuden a modelos abiertos ante el aumento de los costos de cómputo.
Además, según The Information, Nvidia adquiriría Hugging Face por 12.900 millones de dólares, un salto frente a la valoración de 7.000 millones de dólares que sirvió como base para las negociaciones a finales de 2025. Contactadas por la AFP, ninguna de las dos empresas respondió de inmediato.
IA física: de la simulación a la realidad
Microduck se inscribe en la tendencia de la IA física, que busca llevar los modelos de aprendizaje a robots que interactúan con el mundo real. Su formato ligero y pequeño permite a los desarrolladores entrenar comportamientos en simulaciones y luego desplegarlos físicamente, sin necesidad de grandes inversiones.
La compañía destacó que esta accesibilidad es clave para que cualquier usuario pueda investigar y experimentar con robótica, democratizando el acceso a tecnologías que antes requerían plataformas costosas.










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