La Dra. Nérida del Carmen Pastrana Díaz, vicerrectora académica de la Universidad Nacional Hermilio Valdizán (UNHEVAL), anunció que la nueva gestión impulsará durante 2027 un proceso de adecuación académica y administrativa que incluirá cambios en la enseñanza, incorporación de nuevas herramientas tecnológicas y acciones para fortalecer la internacionalización de estudiantes y docentes.
Pastrana sostuvo que uno de los principales retos será adaptar los procesos de enseñanza-aprendizaje a las transformaciones que atraviesa la educación superior. Mencionó específicamente el avance de la inteligencia artificial y afirmó que la universidad tendrá que adecuarse a nuevas dinámicas académicas porque sus estudiantes deberán desenvolverse en un escenario cada vez más global.
La vicerrectora señaló que el objetivo de la nueva conducción es fortalecer la excelencia académica y la calidad educativa, pero reconoció que varias de las medidas dependerán de recursos, infraestructura y capacidad instalada. Según explicó, durante 2027 se desarrollaría parte de este proceso y posteriormente se gestionaría presupuesto para incorporar nuevas condiciones a partir de 2028.
El inglés limita la internacionalización
Otro de los ejes planteados por Pastrana es la internacionalización. Indicó que actualmente estudiantes de la UNHEVAL participan en experiencias académicas dentro de Latinoamérica y España, pero reconoció que el limitado dominio del inglés reduce las posibilidades de acceder a universidades de otros países.
“Cada año se pierden oportunidades, porque simplemente no manejamos el idioma inglés”, señaló. La vicerrectora precisó que esta limitación alcanza tanto a estudiantes como a docentes y consideró que superar esa brecha será necesario para ampliar los intercambios académicos.
Pastrana sostuvo que la meta es formar profesionales desde Huánuco con una “mirada global”. Sin embargo, en sus declaraciones no precisó todavía si la universidad implementará cursos obligatorios de inglés, programas de certificación, incentivos u otras medidas específicas para enfrentar esa dificultad.
Más vacantes dependen de aulas, docentes y recursos
La posibilidad de incrementar las vacantes también quedó condicionada a la capacidad de cada carrera. Pastrana explicó que las escuelas profesionales determinan anualmente cuántos estudiantes pueden recibir en función del número de aulas, docentes y recursos disponibles, además de las exigencias de calidad académica.
La vicerrectora mencionó como posibilidad disponer de un nuevo local que permita ampliar los servicios educativos de la universidad. No obstante, señaló que cualquier incremento deberá considerar no solo docentes, sino también infraestructura y equipamiento.
Medicina Humana representa, según explicó, uno de los casos con mayores restricciones. Pastrana indicó que determinadas prácticas se realizan con grupos de dos o tres estudiantes por mesa, lo que actualmente impide incrementar de manera inmediata el número de vacantes con los recursos existentes.
La autoridad universitaria reconoció que existe un desafío importante frente a la demanda por mayores espacios, nuevas carreras, infraestructura y docentes. Señaló que la nueva gestión ya contempla estos asuntos dentro de su planificación y que buscará establecer las condiciones necesarias para avanzar progresivamente.
La agenda académica que comienza deberá, por tanto, traducirse en decisiones específicas durante 2027: qué cambios se realizarán en los procesos de enseñanza, cómo se incorporará la inteligencia artificial, qué estrategia se adoptará frente a la brecha del inglés y qué recursos podrán asegurar una mayor capacidad educativa desde 2028.









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