Un potente terremoto de magnitud 7.7 sacudió la isla de Flores, en el sudeste de Indonesia, dejando hasta el momento un saldo de 100 personas fallecidas, 1,603 heridos y cerca de 74,000 edificaciones dañadas, según confirmaron las autoridades del país asiático, de acuerdo con la Agencia Andina.
El desastre ha obligado a más de 180,000 personas a refugiarse en campamentos temporales debido a un enjambre incesante de más de 6,400 réplicas que continuarán durante las próximas semanas, lo que dificulta las labores de auxilio y mantiene en zozobra a la población.
Epicentro superficial y alerta de tsunami
El sismo ocurrió a solo 10 kilómetros de profundidad, con epicentro a 62 km de Ende, la ciudad más poblada de Flores. Al ser un terremoto superficial, la energía liberada causó fracturas masivas en el terreno, derrumbes de viviendas y generó olas de cerca de un metro en las costas.
Una alerta de tsunami emitida en la madrugada del sábado fue levantada tras registrarse olas menores, aunque las autoridades mantienen la vigilancia por posibles réplicas, según informó la Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Indonesia (BNPB).
Pánico y evacuaciones en las zonas afectadas
En la isla de Flores, un corresponsal de la AFP observó a habitantes de la localidad de Maumere abandonando la zona. "El temblor fue fuerte. Afortunadamente, ya estábamos afuera", relató a la AFP Yohanes Babo, quien se encontraba en un mercado cuando comenzó el terremoto. "La gente entró en pánico y corría en todas direcciones", agregó.
Lukas Lotar, responsable del servicio de gestión de pacientes de un hospital, también describió el momento del sismo: "De repente, todo empezó a temblar y entré en pánico. Los pacientes también huyeron del hospital; el terremoto fue fuerte. Vi que las paredes se habían agrietado".
Balance oficial y distribución de víctimas
El último balance oficial sitúa las víctimas mortales en los distritos de Manggarai (24), Manggarai Oriental (17), Sikka (3), Ngada (1), Ende (1) y Manggarai Occidental (1), según información de France 24. Se desconoce de momento el número de heridos y si hay desaparecidos.
El balance inicial del sismo fue de 38 muertos, según informó un responsable de la agencia de gestión de desastres. "Se ha confirmado la muerte de 38 personas, otras dos resultaron gravemente heridas, 11 sufrieron heridas leves y alrededor de 2.000 personas evacuaron la zona por iniciativa propia", indicó el jefe de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres, Suharyanto, durante una rueda de prensa.
Reto humanitario en un archipiélago de 17,000 islas
Indonesia es un país compuesto por más de 17,000 islas. Atender a más de 180,000 damnificados en una isla distante como Flores representa un desafío colosal para los puentes aéreos y marítimos. Organismos de ayuda internacional siguen de cerca el despliegue de toneladas de víveres, agua potable y medicinas para evitar epidemias en los albergues.
La Fuerza Aérea indonesia anunció el traslado de 13 toneladas de ayuda humanitaria mediante aviones y helicópteros para abastecer a las comunidades aisladas. En paralelo, los equipos de rescate mantienen las labores de remoción de escombros para descartar más víctimas atrapadas.
Indignación por la demora en la ayuda
La indignación de los sobrevivientes creció al coincidir la tragedia con los festejos del Día de la Independencia de Indonesia en la capital, Yakarta. Los afectados señalaron que el apoyo estatal aún no se concreta en los puntos más alejados del epicentro.
En localidades cercanas al epicentro, como Mbay, los damnificados enfrentan un severo desabastecimiento. Decenas de familias denunciaron la falta de carpas oficiales, alimentos y asistencia médica, debiendo usar lonas y varas de madera para levantar refugios temporales mientras acceden a sus casas únicamente para recuperar agua y ropa.
Vulnerabilidad estructural ante enjambres de réplicas
Con más de 6,400 temblores posteriores, algunos alcanzando magnitud 6.2, las estructuras que quedaron agrietadas terminan por colapsar días después. Esta situación subraya la necesidad de que los códigos de construcción internacionales exijan normativas sismorresistentes incluso en construcciones residenciales básicas.
La destrucción de casi 2,000 instalaciones públicas, como escuelas, postas médicas y oficinas de gobierno, paraliza la administración pública y el comercio en la isla, requiriendo un proceso de reconstrucción que tomará años y demandará fondos del gobierno central y cooperación externa.
El fantasma del megaterremoto de 2004
Indonesia se asienta sobre el punto de choque y subducción de varias placas tectónicas mayores (Indoaustraliana, Euroasiática y del Pacífico), lo que convierte a este país en una de las zonas sísmicas y volcánicas más activas y peligrosas del planeta.
El país aún guarda el recuerdo del devastador sismo de magnitud 9.1 ocurrido en Sumatra en 2004, que desencadenó un tsunami letal con más de 220,000 víctimas en 14 países de Asia y África.










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