Un vaso de agua del reservorio 2 de SEDA Huánuco contenía, en octubre de 2025, unos 170 organismos. La norma exige cero. La planta retiene el 99,9 % de lo que trae el río, pero lo que escapa basta para incumplir en los reservorios 1 a 4. Y la vigilancia que se publica mide, sobre todo, otra cosa: el cloro.
EN CORTO
Cuatro reservorios de SEDA Huánuco tenían en octubre de 2025 entre 320 y 677 organismos por litro. El límite es cero.
El gerente dijo el viernes 30 de octubre que la Diresa «constantemente nos monitorea». Su base pública no tiene muestras de la red de SEDA en la ciudad entre enero y julio de 2026. La primera, del 11 de agosto, dice «No cumple».
La ficha de SEDA en el ranking de la Sunass registra 99,98 % de muestras satisfactorias de cloro. Ese dato no mide estos organismos.
El Plan de Control de Calidad de SEDA cumplió sus dos años de vigencia hacia el 20 de septiembre. La empresa debía pedir su renovación seis meses antes; no consta si lo hizo ni si la Digesa la concedió.
Entregar agua fuera de norma es una falta «muy grave», con multas de hasta S/ 165 000. Ningún documento revisado registra una sanción de la Diresa por ese motivo.
Los organismos no se ven a simple vista. Son algas, protozoarios, pequeños crustáceos y gusanos microscópicos. Llegan con el río Higueras.
La norma los llama «organismos de vida libre»: viven por su cuenta en el agua, sin ser parásitos. El reglamento de calidad del agua exige que el agua potable esté «exenta» de ellos.
En octubre de 2025, la Dirección Regional de Salud (Diresa) contó 575, 677, 320 y 476 por litro en los reservorios 1 a 4. Lo recoge una hoja informativa del Órgano de Control Institucional (OCI), la oficina de la Contraloría dentro de la empresa. Diario Ahora documentó esos resultados el 29 de octubre.
Lo que no se había contado es quién vigila ese límite. Y qué mide.
Tres vigilantes, según el gerente
El viernes 30 de octubre, en la rendición de cuentas de SEDA Huánuco S.A., un periodista le preguntó por las denuncias sobre la salud. Respondió el gerente general, Mirko Félix Jurado Dueñas.
Nombró a tres vigilantes. Los laboratorios de la empresa. Un laboratorio acreditado «que contratamos una vez al año». Y la Diresa, «que constantemente nos monitorea y supervisa que los parámetros se ajusten de acuerdo a norma».
«El agua que nosotros brindamos es agua apta para el consumo humano», dijo.
La Diresa publica sus muestreos en el Sivica, su sistema de vigilancia de la calidad del agua. Diario Ahora lo revisó fila por fila. Entre enero y julio de 2026, no registra ninguna muestra de la red de SEDA en la ciudad de Huánuco.
La primera del año es del martes 11 de agosto, en una vivienda. El campo de organismos de vida libre marca 72 186 y la palabra «No cumple». La base no dice la unidad. Y la muestra figura todavía como «toma de muestras de campo».
Un indicador que mira el cloro
La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) regula a las 50 empresas de agua del país. Cada año publica un ranking. En la ficha de SEDA Huánuco de 2026 figura un dato de contexto: 99,98 % de muestras satisfactorias de cloro.
El número parece perfecto. Pero ese dato mide el cloro residual: el desinfectante que queda en el agua cuando llega a la casa. No mide algas ni gusanos.
La base pública de la Diresa muestra algo parecido en 2025: cloro y turbiedad en el reservorio de Cabritopampa y en unos nueve puntos de la red, todo dentro de los límites. Las muestras de organismos que la Diresa tomó en octubre de 2025, las que cita el OCI, no figuran en esa base.
En junio de 2026, la Diresa remitió al OCI un expediente de 293 folios sobre sus acciones de vigilancia. Ese expediente no es público.
El tercer vigilante busca otra cosa. Un ingeniero de SEDA explicó ese viernes, en un panel de la Universidad Nacional Hermilio Valdizán (Unheval), que el laboratorio acreditado no ha detectado metales ni restos de minería. No habló de organismos.
El 99,9 % que no basta
La hoja del OCI permite una cuenta que el documento no hace. En septiembre de 2021, de cada 10 000 organismos del río, 86 cruzaron la planta. En julio de 2022, 9. En octubre de 2025, 7.
La retención subió de 99,14 % a 99,93 %. Pero el río cambió. En 2022 llegó con 166 475 organismos por litro. En 2025, con 1 001 950: seis veces más.
El OCI lee los datos de otra forma. Advierte que los puntos de muestreo no son idénticos. Y que, aun así, el agua tratada muestra un «comportamiento desfavorable» respecto de 2022: de 153 organismos por litro a hasta 677.
El aumento, escribe, «podría constituir un indicador de una eventual inacción, ejecución insuficiente o falta de eficacia de las medidas adoptadas».
Las dos lecturas conviven. La planta retiene casi todo. Lo que se le escapa basta para incumplir.
Un límite que nadie cuenta
¿Cuántas empresas de agua del país están igual? No hay respuesta oficial. Diario Ahora no encontró en los portales de la Sunass, el Ministerio de Salud ni el Organismo Técnico de la Administración de los Servicios de Saneamiento (OTASS) una cifra de cuántas incumplen este límite.
Los casos conocidos salen de informes sueltos. La Contraloría alertó de estos organismos en Moquegua en 2021 y en Moyobamba en 2023. En 2026, un comunicado de la EMAPA Huaral y una nota del OTASS sobre Sedaloreto, de Iquitos, también los mencionan.
Las tres últimas comparten algo con SEDA. Están entre las 15 empresas del país en el régimen de apoyo transitorio del OTASS, del Ministerio de Vivienda. SEDA llegó a ese régimen en marzo de 2020.
En el ranking de la Sunass, SEDA ocupa el puesto 10 de 11 entre las empresas de su tamaño. Su índice es 65,03 %. El de su grupo, 72,99 %. El nacional, 81,04 %.
«Muy grave», según el reglamento
El reglamento califica como «muy grave» entregar agua sin cumplir los requisitos de calidad. La sanción puede ser una multa de 16 a 30 unidades impositivas tributarias (UIT) —en 2026, de S/ 88 000 a S/ 165 000— o la suspensión o cancelación de una autorización.
Quien sanciona es la Diresa. El OCI lo recuerda: seguir en un régimen de adecuación no es una «carta libre» frente a esa potestad. Diario Ahora advirtió en su editorial «Agua con vida, confianza muerta» que la norma obliga a exigir correcciones y, si no se cumplen, a sancionar.
Hay más en la hoja. Según un oficio de la Diresa de diciembre de 2025, SEDA no había presentado la autorización sanitaria de su planta, el plan de contingencia ni el manual de operación. La Defensoría del Pueblo había advertido en octubre de 2022 la falta de autorización sanitaria para construir esa planta.
El OCI no declara que SEDA haya cometido una infracción: recuerda lo que dice la norma. Ninguno de los documentos revisados registra un procedimiento sancionador de la Diresa.
La Sunass, que regula el servicio, sí multó a SEDA en junio de 2025 con 3,12 UIT. El motivo: usó en la planta de Cabritopampa un coagulante, el policloruro de aluminio, sin registro sanitario vigente entre octubre de 2023 y enero de 2024.
Dos relojes: 2026 y 2028
La Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) controla a SEDA con dos documentos, y los dos tienen fecha. El primero es el Plan de Control de Calidad: cómo vigila la empresa el agua que entrega. La Digesa lo renovó el 20 de septiembre de 2024, por dos años.
Esa resolución, la 6246-2024, obligaba a SEDA a iniciar la siguiente renovación seis meses antes de que venciera, hacia marzo de 2026. La Digesa pidió además que presentara sus medidas correctoras, y anotó que no había nueva prueba de que los organismos de vida libre estuvieran dentro del límite.
La vigencia se cumplió hacia el 20 de septiembre de 2026. El OCI había advertido en agosto que los organismos hallados «podría[n] incidir desfavorablemente» en esa renovación. Ningún documento público consultado registra si SEDA la pidió ni si la Digesa la concedió.
El segundo documento es el programa de adecuación sanitaria, aprobado el 5 de enero de 2023. Le dio cinco años, como máximo, para llegar a cero. El plazo vence, a más tardar, en enero de 2028.
Según el OCI, ese programa «no constituye una exoneración permanente del cumplimiento». Antes de esa fecha hay otra: el paro provincial por el agua, convocado para el miércoles 4 de noviembre.
PARA IR AL FONDO
Organismos de vida libre por litro, según el control
Fecha
Punto
Resultado
Límite
Sep. 2021
Captación de Canchán (río)
1 321 170 (suma de fitoplancton y zooplancton)
—
Sep. 2021
Salida de la planta de Cabritopampa
11 352
0
Jul. 2022
Captación de Canchán (río)
166 475
—
Jul. 2022
Salida de la planta (cámara rompe presión)
153
0
Jul. 2022
Grifo del centro de salud Perú-Corea, Amarilis
62
0
Oct. 2025
Captación n.° 1 (río)
1 001 950
—
Oct. 2025
Reservorios 1, 2, 3 y 4
575, 677, 320 y 476
0
11 ago. 2026
Vivienda, red de distribución
72 186 («No cumple»; sin unidad)
0
Fuentes: Hoja Informativa N.° 022-2026-EPS SEDA HUÁNUCO S.A.-OCI, cuadros 1, 3 y 4 (muestreos de la Digesa en 2021 y de la Diresa en 2022 y 2025); Sivica de la Diresa Huánuco, agosto de 2026.
EL CLORO, A ESCALA DE LA REGIÓN
Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el 24,4 % de los hogares del departamento de Huánuco recibió en 2025 agua con cloro suficiente. En los hogares urbanos del país, la cifra es 47,4 %. El dato es departamental: incluye zonas rurales sin red de SEDA, y no se compara con el indicador de la empresa.









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