La conservación vigente de la Carretera Central entre Cerro de Pasco y Tingo María no tiene capacidad contractual para rehabilitar, pavimentar ni mejorar integralmente la vía, pese al deterioro acelerado de varios sectores. Durante un conversatorio sobre el corredor, un representante de Provías Nacional, Ricardo Berrospi, reconoció que la intervención a cargo del Consorcio Puma se limita a trabajos rutinarios y paliativos cuyo alcance es mantener la transitabilidad durante los tres años del contrato.
La carretera llegará así al periodo de lluvias sin una solución estructural inmediata. El funcionario indicó que el contratista presentó una propuesta para incrementar sus recursos en septiembre en los sectores donde se repiten las emergencias, pero durante la exposición no precisó cuántas máquinas incorporará, en qué puntos operarán ni desde qué fecha. Una rehabilitación integral dependerá de otro contrato y de un financiamiento que todavía se encuentra en evaluación.
Contrato no permite pavimentar ni rehabilitar
“Nuestro contrato no es pavimentar, no es mejorarla, solamente es trabajo paliativo de conservación”, manifestó el representante. Explicó que la obligación contractual consiste en permitir que los vehículos continúen circulando, aunque esa transitabilidad no signifique que la carretera se encuentre en buenas condiciones ni ofrezca un desplazamiento confortable.
La diferencia resulta central frente a los reclamos de transportistas y usuarios: el servicio vigente puede despejar interrupciones y realizar mantenimiento rutinario, pero no corregir el desgaste acumulado de la plataforma vial. “El daño de la vía es lamentablemente acelerado; con este contrato no vamos a solucionar el tema”, admitió.
Berrospi recordó que entre 2019 y 2021 funcionó otro contrato de conservación rutinaria y sostuvo que entonces la carretera se encontraba en mejores condiciones. Actualmente, afirmó, existe un solo contrato de conservación para el corredor comprendido entre Cerro de Pasco y Tingo María, ejecutado por el Consorcio Puma.
Más recursos desde septiembre
Ante los cuestionamientos por la presencia de apenas dos máquinas en determinados sectores, el representante señaló que el contrato establece un equipo mínimo. Añadió que, frente a la temporada de lluvias y los riesgos asociados al fenómeno de El Niño, Provías Nacional solicitó al Consorcio Puma incrementar sus recursos.
Según su explicación, la empresa ya presentó una propuesta que será implementada durante septiembre en los sectores con emergencias recurrentes. Ese despliegue constituye la respuesta inmediata anunciada por la entidad, pero su dimensión y alcance territorial no fueron detallados en el conversatorio.
Víctor Zevallos Matos, presidente de la Asociación de Gestión Vial e Hidro Energética de Huánuco, cuestionó que las reuniones se concentren en describir el deterioro sin adoptar medidas concretas. En declaraciones difundidas por Inforegión, planteó formar una comisión multisectorial que viaje a Lima y gestione una intervención prioritaria en los puntos más afectados antes de las lluvias.
Zevallos identificó el sector Mirador–Chinchao, dentro del tramo entre Rancho y Chinchao, como uno de los puntos más difíciles. También sostuvo que los alcaldes convocados del corredor Huariaca–Tingo María, los representantes de Huánuco en el Congreso y el gobernador regional no asistieron ni enviaron equipos técnicos. Además, rechazó que se reactive el cobro del peaje mientras persistan las actuales condiciones de la vía.
Rehabilitación y financiamiento siguen pendientes
El representante de Provías explicó que intervenir el túnel, modificar curvas o ejecutar ensanches requiere un contrato de obra distinto. Afirmó que la Dirección de Estudios cuenta con un estudio aprobado mediante una resolución de 2023, pero señaló que todavía debe definirse el financiamiento y que una de las alternativas evaluadas es trasladar el proyecto a ProInversión.
Sobre las alcantarillas obstruidas y las construcciones dentro del derecho de vía, reconoció que Provías Nacional “ha perdido el principio de autoridad”. Sostuvo que el equipo encargado del resguardo está integrado por un ingeniero y un abogado, y que algunos procedimientos de notificación pueden extenderse entre dos y tres años. También relacionó parte del deterioro con ocupaciones del derecho de vía, aunque durante la exposición no individualizó predios ni expedientes administrativos.
El próximo hecho comprobable será el despliegue de los recursos adicionales anunciado para septiembre y su llegada efectiva a los puntos críticos. Hasta que exista financiamiento y un contrato de rehabilitación, la Carretera Central continuará bajo un esquema orientado a sostener la circulación, pero insuficiente para recuperar integralmente la vía.










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