Los policías de la Comisaría de Huánuco dejaron de recibir desde este 16 de septiembre la ración alimentaria diaria conocida como “rancho”, según información corroborada por Diario Ahora. El corte ocurrió después del vencimiento del contrato que sostenía el servicio y sin que, hasta ese momento, estuviera asegurada una alternativa para mantener el abastecimiento.
La alimentación fue entregada con normalidad hasta el 15 de septiembre, último día de vigencia contractual. Desde aproximadamente las 7:00 horas del día siguiente, el proveedor dejó de atender el abastecimiento del personal policial en servicio, luego de haber sido comunicado sobre la culminación del contrato.
El caso incorpora además un dato presupuestal que requiere explicación. La información conocida por este medio señala que el presupuesto considerado para la ración diaria de cada policía era de S/12, pero el monto utilizado para la contratación habría sido reducido a S/11,30 por ración. Según la información interna disponible, esta reducción respondió a criterios de ahorro y habría repercutido en la calidad de los alimentos entregados.
El contrato venció sin continuidad asegurada
El problema inmediato no habría sido una decisión unilateral del proveedor de abandonar el servicio. La información obtenida indica que este había sido comunicado sobre la finalización del vínculo contractual y que, terminado el plazo, no debía continuar con el suministro.
Hasta ese momento tampoco se había concretado una medida que permitiera mantener las raciones sin interrupciones, mediante una ampliación, contratación complementaria u otro procedimiento aplicable. La gestión del servicio estaba vinculada a la Unidad Ejecutora 035.
La contratación, además, no se habría limitado únicamente a una dependencia policial de Huánuco. De acuerdo con la información proporcionada a Diario Ahora, el proceso comprendía un ámbito mayor que incluía al menos a Huánuco y Ucayali. Ese alcance vuelve relevante establecer si el vencimiento contractual produjo problemas de abastecimiento en otras dependencias comprendidas en el mismo servicio.
Por ahora, sin embargo, lo que este medio puede confirmar es la interrupción del rancho para el personal de la Comisaría de Huánuco. No se cuenta todavía con elementos suficientes para afirmar que todos los policías comprendidos en la contratación de ambas regiones hayan dejado de recibir sus alimentos.
La reducción del monto también queda bajo revisión
El paso de S/12 a S/11,30 por ración agrega otro punto que requiere esclarecimiento: bajo qué criterio se decidió contratar el servicio por un monto inferior al presupuesto previsto y qué efectos produjo esa decisión sobre la alimentación entregada al personal policial.
La información conocida por Diario Ahora vincula esa reducción a una política de ahorro y señala que habría tenido consecuencias en la calidad del rancho. Sin embargo, establecer responsabilidades administrativas por esa decisión exige conocer las condiciones de contratación, las especificaciones del servicio y las decisiones adoptadas por los funcionarios que participaron en el proceso.
El corte de las raciones tampoco acredita, por sí solo, malversación, desvío de recursos o la comisión de algún delito. Una eventual responsabilidad presupuestal, administrativa o penal requerirá determinar qué recursos estaban disponibles, cómo fueron utilizados y qué decisiones se adoptaron antes del vencimiento contractual.
Mientras tanto, permanecen dos interrogantes concretas: cuándo se restablecerá la alimentación de los policías afectados y si el problema alcanza a otras dependencias comprendidas en la contratación que abarcaba al menos Huánuco y Ucayali. También queda pendiente explicar por qué, pese a conocerse la fecha de vencimiento, el servicio llegó al 16 de septiembre sin una solución que garantizara su continuidad.









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