Deficiencias operativas en el relleno sanitario de Chilepampa obligaron al Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental a exigir medidas urgentes a la Municipalidad Provincial de Huánuco, en medio de una semana marcada por protestas vecinales y problemas en el recojo de basura. Anthony Carrión, jefe de la Oficina Desconcentrada del OEFA en Huánuco, informó que la intervención permitió identificar exposición de residuos, emisión de olores y proliferación de vectores en la infraestructura ubicada en Santo Domingo de Nauyán.
Carrión precisó en una entrevista radial que los especialistas del organismo detectaron residuos expuestos, fosas observadas durante la supervisión y condiciones que requieren atención inmediata para evitar un impacto mayor. Según indicó, tras la verificación el OEFA se reunió con autoridades civiles, representantes del relleno y operadores para comunicar las deficiencias y exigir correcciones en la operación.
El funcionario también introdujo un matiz clave frente a las versiones más alarmistas difundidas en los últimos días. Aunque confirmó problemas en el manejo del relleno, sostuvo que el OEFA no considera que la infraestructura se encuentre en estado de abandono. “Nosotros no consideramos que fue un estado de abandono”, señaló, al tiempo que recordó que a Chilepampa llegan alrededor de 150 toneladas de residuos procedentes no solo de Huánuco, sino también de otros distritos de la zona.
La fiscalización bajo presión
La intervención del OEFA se produjo después del bloqueo de la vía de acceso al relleno por parte de pobladores de la zona, quienes reclamaron a la municipalidad por el deterioro del camino y por el impacto que genera el tránsito constante de vehículos pesados. La protesta frenó el ingreso de camiones recolectores y trasladó el conflicto desde el ámbito local hacia el servicio urbano de limpieza, con efectos directos para la ciudad y los distritos que dependen de Chilepampa.
En ese contexto, Carrión rechazó la idea de que el organismo haya aparecido recién con la crisis. Según manifestó, desde que el relleno entró en operaciones, en abril del año pasado, el OEFA ya había realizado supervisiones y mesas de trabajo junto con la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental y las municipalidades involucradas. De acuerdo con su versión, hasta antes de la reciente visita se venía desarrollando una gestión adecuada de los residuos, lo que sugiere un deterioro posterior o una falla operativa que se agravó en las últimas semanas.
El jefe de la oficina desconcentrada detalló además cuáles son las acciones que la Municipalidad Provincial de Huánuco y los operadores deben ejecutar con urgencia. Entre ellas mencionó la compactación y cobertura de residuos, el control de vectores, la aplicación de planes de contingencia, la recirculación constante de lixiviados en las pozas saturadas y el mantenimiento de las vías internas y de acceso. La precisión es relevante porque traslada el debate desde la denuncia general hacia obligaciones técnicas concretas de la gestión municipal.
Lo que viene ahora
El OEFA anunció que iniciará una supervisión continua sobre la operación de Chilepampa y que, de ser necesario, adoptará las medidas administrativas que correspondan dentro de sus competencias. Para la Municipalidad Provincial de Huánuco, la presión ya no se limita a rehabilitar la carretera o desactivar la protesta vecinal. La siguiente prueba será demostrar si puede corregir las fallas advertidas, sostener la operación de un relleno que recibe 150 toneladas diarias y evitar que un problema de manejo técnico termine convirtiéndose en una crisis mayor de salud pública y responsabilidad administrativa.







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