La obra de mejoramiento e infraestructura hídrica del río Conchumayo ha sido nuevamente suspendida, esta vez por un mes debido a las lluvias, según informó Lucio Candelario, presidente del comité de gestión. La paralización rige desde el 12 de febrero y, aunque se evalúa reiniciar los trabajos alrededor del 20 de marzo, el plazo podría ampliarse si continúan las precipitaciones.
El proyecto ya arrastraba un antecedente crítico: en 2023 permaneció detenido casi un año y medio para actualizar el expediente técnico. Durante ese periodo se reformularon componentes clave como las tomas laterales, el botadero y la incorporación de nuevos reservorios. Si bien la ejecución se reactivó posteriormente, esta nueva suspensión vuelve a tensionar el cronograma.
Existe una resolución que fija abril de 2027 como fecha de inauguración. Sin embargo, el comité considera que ese plazo corre riesgo. Aún faltan tramos importantes por ejecutar, entre ellos un kilómetro y medio de acceso a la bocatoma, la construcción del sifón y sectores pendientes en Huancán.
La preocupación no es menor: la obra comprende 40 kilómetros de intervención y busca ampliar la frontera agrícola en beneficio de miles de pobladores.
Impacto social
El proyecto beneficiará a aproximadamente 2,000 familias, lo que representa cerca de 10,000 habitantes, además de 2,000 agricultores que esperan ampliar su producción. Se trata de una obra de alto impacto social y económico para las comunidades involucradas, que han manifestado su respaldo y vigilancia constante al proceso.
Desde el comité de gestión se indicó que han trabajado para facilitar el libre pase y resolver conflictos iniciales con propietarios de terrenos, a fin de evitar más retrasos. Según Candelario, el compromiso de las comunidades es garantizar que la obra se canalice sin obstáculos, considerando que se trata de una infraestructura de carácter social.
No obstante, persisten dudas sobre la capacidad de cumplir los tiempos establecidos. Aunque la suspensión actual responde a factores climáticos, el historial de paralizaciones genera incertidumbre. El comité advierte que el avance pendiente es significativo y que los meses continúan transcurriendo sin que se consoliden todos los frentes de trabajo.
La exigencia central es clara: acelerar la ejecución para evitar que los retrasos se acumulen y comprometan la culminación proyectada.
Seguimiento institucional en debate
Otro de los puntos sensibles gira en torno a la supervisión del proyecto. El comité solicitó en su momento la intervención del Colegio de Ingenieros, la Contraloría y congresistas para fortalecer la fiscalización; sin embargo, señalan que el acompañamiento no ha sido sostenido en el tiempo.










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