La distribución de ayuda humanitaria hacia la provincia de Marañón volvió a quedar bajo cuestionamiento en medio de la emergencia por lluvias y deslizamientos. El consejero regional Dante Tarazona afirmó que la asistencia enviada hasta ahora ha sido insuficiente para atender a la población afectada y advirtió una contradicción que, a su juicio, agrava la crisis: mientras las necesidades crecen en las zonas rurales, los almacenes del Centro de Operaciones de Emergencia permanecen abastecidos . Tarazona señaló en entrevista que, durante una visita reciente a las instalaciones del centro de operaciones, observó almacenes “llenos”, aunque —según le indicaron— varios gobiernos locales aún no completan sus fichas del Sistema de Información Nacional para la Respuesta y Rehabilitación ( SINPAD ), requisito para gestionar apoyo. Para el consejero, esa demora revela que la capacidad de respuesta de las municipalidades ha sido sobrepasada y explica, al menos en parte, por qué la ayuda no fluye con la velocidad que exige la emergencia . El consejero regional también cuestionó la magnitud del apoyo aéreo desplegado hacia la provincia. Según manifestó, un helicóptero enviado para trasladar bienes no pudo aterrizar en Huacrachuco y dejó la carga en un punto cercano, con un envío de aproximadamente 500 kilos . Tarazona estimó que una operación de ese tipo podría superar los 10,000 dólares y sostuvo que, frente a ese costo, el volumen de asistencia trasladado resulta reducido para una provincia que sigue reportando aislamiento, encarecimiento de productos y múltiples necesidades básicas. Carreteras dañadas y demanda creciente Tarazona afirmó que los sectores más golpeados son las familias rurales, campesinas y los pobladores afectados por derrumbes y vías interrumpidas. En ese contexto, mencionó que en los últimos días se reportaron accidentes mortales vinculados al mal estado de las carreteras, entre ellos la caída de una camioneta que dejó cuatro fallecidos —chofer, tres ocupantes y un niño—, además de otro accidente en motocicleta en el que murió un docente , de acuerdo con lo narrado por el consejero. Frente a ese escenario, indicó que la demanda no se limita a alimentos. Según precisó, la población necesita también carpas, frazadas, herramientas y combustible para restablecer transitabilidad en rutas locales y regionales. Añadió que se ha anunciado el envío inicial de 2,000 galones de petróleo hacia Huacrachuco , pero sostuvo que la ayuda sigue siendo tardía para una provincia que arrastra reclamos por mantenimiento vial desde hace al menos dos años . Críticas a la estrategia oficial El consejero también dirigió sus cuestionamientos a la conducción política de la emergencia. Consideró que el uso del helicóptero no ha sido la alternativa más eficiente y planteó que el traslado terrestre de ayuda habría tenido menor costo y mayor impacto simbólico y logístico para una población que, según dijo, se siente abandonada. En paralelo, criticó que el gobernador regional haya priorizado la solicitud de un nuevo viaje al extranjero en medio de la crisis , un gesto que interpretó como desconectado de las urgencias de Marañón. La controversia abre una discusión mayor sobre la capacidad de articulación entre gobiernos locales, Gobierno Regional e instancias nacionales en situaciones de desastre. Por ahora, la pregunta no es solo cuánta ayuda hay disponible, sino por qué sigue tardando en llegar a una de las provincias más alejadas y golpeadas por la emergencia .