La provincia de Huamalíes enfrenta una grave emergencia debido al colapso de sus principales vías de comunicación, producto de las intensas lluvias que azotan el Alto Marañón. Derrumbes constantes de lodo y piedras han convertido las carreteras en zonas de alto riesgo, dejando hasta el momento víctimas mortales entre pasajeros y transportistas que circulaban por rutas como Huánuco–La Unión–Llata.
El consejero regional Ricardo Prado alertó que la situación es crítica y sostenida. “Las vías están en colapso total”, afirmó, señalando que los deslizamientos son permanentes y afectan seriamente la transitabilidad. Incluso relató que la unidad en la que se trasladaba estuvo a punto de caer a un abismo debido al mal estado de la carretera y la caída de rocas.
La emergencia no solo compromete la conectividad, sino también la seguridad de la población. Prado confirmó que ya se han registrado muertes a causa de los derrumbes, lo que evidencia la magnitud del riesgo. A ello se suma el impacto directo en viviendas y en la producción agrícola, especialmente en cultivos como la papa, que vienen siendo afectados por enfermedades agravadas por la humedad.
Las lluvias intensas, que se presentan de manera continua durante el día y la noche, han golpeado a diversas localidades como Tantamayo, Chavín de Pariarca y San Miguel de Querosh, donde varias familias han resultado afectadas. Aunque no se cuenta con cifras oficiales precisas, la magnitud del daño es visible en toda la provincia, donde predominan viviendas rústicas altamente vulnerables.
Uno de los puntos más críticos señalados por el consejero es la presunta inacción del Gobierno Regional de Huánuco. Denunció que, pese a haberse adquirido maquinaria para atender emergencias, no existe presencia operativa en el Alto Marañón. “No hay ni un volquete ni un cargador en la zona”, afirmó.
Asimismo, cuestionó directamente al director regional de Transportes, a quien calificó como un funcionario desconectado de la realidad. “Tiene que salir al campo, mojarse los zapatos”, expresó, en referencia a la falta de supervisión directa en las zonas afectadas.
También advirtió que proyectos como el mantenimiento de la vía Pachas–Singa y otros tramos estratégicos no presentan avances visibles, lo que agrava la percepción de abandono.
El malestar entre la población va en aumento. Prado relató un hecho que ha generado indignación: una camioneta del Gobierno Regional habría ignorado el pedido de ayuda de ciudadanos en una zona crítica, lo que fue interpretado como un acto de indiferencia.
Ante este panorama, el consejero advirtió que la falta de respuesta podría desencadenar un conflicto social. “La población está cansada. Estamos provocando una insurgencia popular si no hay atención inmediata”, señaló.
Finalmente, hizo un llamado urgente a la articulación de las autoridades regionales y sectoriales para garantizar la transitabilidad y atender a las familias afectadas, en un contexto donde las lluvias continúan intensificándose en distintas zonas de Huánuco.







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