La Gran Unidad Escolar Leoncio Prado inició la cuenta regresiva para el retorno a clases con trabajos de mejora en infraestructura, mantenimiento de servicios básicos y medidas preventivas de salud. Así lo informó su director, Julio César Chávez Cabrera, quien precisó que el colegio ya está acondicionado para recibir a los docentes y estudiantes el próximo 16 de marzo.
Según detalló, en los próximos días se realizará mantenimiento de servicios higiénicos, se ejecutarán faenas con padres de familia y, antes del ingreso de los escolares, se aplicará una fumigación integral. A ello se sumará la señalización de zonas seguras dentro del plantel, como parte de las acciones para reforzar condiciones de seguridad y salubridad.
La dirección señaló que este inicio de año representa una nueva etapa para fortalecer no solo el rendimiento estudiantil, sino también las competencias docentes, con un enfoque de mejora continua en el proceso educativo.
El director confirmó que hoy se cerró el segundo bloque de asignación de vacantes, luego de culminar el programa de recuperación académica, etapa que impidió definir antes el número exacto de plazas disponibles. En este bloque se atendieron cambios de turno, cambios de sección y traslados desde otras instituciones.
El dato central es la magnitud de la demanda: más de mil postulantes para 'unas cuantas' vacantes. La dirección dio ejemplos concretos: en inicial de tres años, 400 solicitudes para 50 vacantes; en cuatro años, casi 200 expedientes para una sección; y en primero de secundaria, más de 400 expedientes para 120 vacantes.
Para la gestión, esta presión confirma que el colegio mantiene prestigio y confianza ciudadana, pero también evidencia un problema recurrente: la oferta no alcanza para cubrir la expectativa de cientos de familias que buscan ingresar.
El tema más sensible expuesto por la dirección es el uso del celular en el horario escolar. Chávez Cabrera señaló que en otros países se ha optado por prohibirlo completamente, pero que en el Perú la orientación es regularlo con fines pedagógicos. Su postura es clara: la tecnología debe formar parte de la educación y el estudiante no puede quedar fuera del mundo digital.
En esa línea, anunció medidas concretas: televisores con internet en aulas, compra de computadoras para primaria y adquisición de televisores inteligentes para el CEBA, con el objetivo de fortalecer el aprendizaje con recursos digitales.
Sin embargo, también fue contundente en el otro lado del problema: el celular facilita conductas difíciles de controlar y aumenta la exposición a bullying, ciberbullying y difusión de contenidos en redes. Advirtió que los estudiantes pueden ser víctimas o responsables de publicaciones que se malinterpretan o se viralizan.
Con infraestructura en mejora, vacantes bajo presión y tecnología en el centro del debate, el colegio inicia el año escolar con un reto doble: sostener su prestigio académico y reforzar el control y la formación ética digital dentro del aula.







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