La periodista, escritora y activista estadounidense Gloria Steinem, considerada una de las figuras más influyentes del feminismo contemporáneo, falleció a los 92 años en su hogar de Nueva York. La noticia fue confirmada por su fundación (Gloria's Foundation) a través de un comunicado difundido este jueves 3 de septiembre.
“Gloria Steinem falleció en paz en su casa de Nueva York, rodeada de algunas de las muchas personas que la querían”, señaló la organización en un mensaje publicado en Instagram, sin precisar la causa de la muerte. El comunicado agregó que “los casi 100 años de Gloria fueron años bien vividos, y siguió trabajando por la igualdad hasta final”.
El contexto de los años 60: un mundo sin derechos para las mujeres
Para dimensionar el impacto de Steinem, es necesario recordar cómo era el mundo cuando inició su activismo. En la década de 1960, en gran parte de los países occidentales, las mujeres casadas no podían abrir una cuenta bancaria a su propio nombre, solicitar un préstamo ni firmar contratos de alquiler sin el permiso de sus esposos o padres. El acceso al mercado laboral estaba restringido a roles secundarios con salarios inferiores, y temas como la violencia doméstica o el acoso sexual eran considerados asuntos privados que no se debatían públicamente.
Fue en este escenario que Steinem comenzó su carrera periodística a principios de los años sesenta, cuando muchas mujeres aún necesitaban autorización marital para tener una cuenta bancaria. Su primer gran trabajo de investigación fue un reportaje encubierto sobre el sexismo que enfrentaban las camareras “conejitas” del club Playboy de Nueva York, donde se infiltró para destapar las condiciones laborales de esas mujeres.
El despertar feminista y la fundación de la revista Ms.
El punto de inflexión en su vida ocurrió en 1969, durante una reunión en la que mujeres hablaron abiertamente sobre la experiencia de abortar. “Eso dio un sentido a mi propia experiencia. Yo había abortado y no se lo había dicho a nadie”, escribió luego en el New York Magazine. Steinem, nacida el 25 de marzo de 1934 en Toledo (Ohio), había pasado por la experiencia de abortar de forma ilegal a los 22 años, un hecho que marcó su compromiso con la libertad reproductiva.
Tras estudiar Gobierno en Smith College, una carrera poco habitual entre las mujeres de su época, y trabajar como directora de la Independent Research Service, una organización financiada por la CIA, Steinem se volcó al periodismo freelance. Colaboró con revistas como Esquire y Huntington Hartford's Show, y en 1968 fue miembro del equipo fundacional de New York Magazine. Fue allí donde, tras cubrir un acto sobre el aborto, acuñó el concepto de “libertad reproductiva”, es decir, la libertad de tener hijos o no tenerlos.
En la década de 1970, Steinem fundó junto a Dorothy Pitman Hughes la revista feminista Ms., y con otras activistas como Bella Abzug y Betty Friedan creó el National Women's Political Caucus. También organizó la primera Conferencia Nacional de Mujeres en Houston, un hito en la historia del movimiento feminista estadounidense.
Un legado de justicia social y derechos civiles
El activismo de Steinem no se limitó al género. A diferencia de posturas aisladas de su época, promovió alianzas con los movimientos por los derechos civiles de la población afrodescendiente y con activistas de pueblos originarios. Defendió que la igualdad de género no puede desvincularse de la justicia racial y económica.
Su trabajo impulsó cambios legislativos en materia de igualdad salarial, licencias de maternidad y tipificación de la violencia doméstica. Ayudó a que el maltrato físico y psicológico dentro del hogar dejara de verse como un asunto privado y pasara a ser sancionado por la justicia penal. En el ámbito económico, sentó bases para que las legislaciones reconocieran el derecho de las mujeres a tener propiedades, tarjetas de crédito y cuentas bancarias independientes.
Durante sus últimos años, Steinem recibió a cientos de invitados en su casa para los llamados Talking Circles, espacios de diálogo. En su próximo libro, An Unexpected Life, escribió: “He vivido ya durante más de cincuenta años en esta casa de tipo brownstone, en habitaciones que han sido testigos de vidas anteriores a la mía y que conocerán otras después de que yo me haya ido”.
Reconocimientos y continuidad de su obra
En 2021, Steinem fue galardonada con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades. Su fundación recordó que “el mayor don de Gloria era su capacidad para escuchar a los demás, para hacer que se sintieran vistos y escuchados. Sus palabras, acciones y ejemplo daban a las personas la libertad de ser ellas mismas. Gloria vivió fiel a su espíritu independiente, siempre con curiosidad y un gran sentido del humor”.
Tras su muerte, queda el compromiso de convertir su casa en un centro para los movimientos de justicia social, un proyecto que su fundación continuará en honor a su legado. Con su partida se despide a una de las principales articuladoras de la segunda ola del feminismo, una generación que logró transformar leyes constitucionales, códigos laborales y tratados internacionales que hoy rigen en gran parte del mundo democrático.










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