Natividad Mesa Vergara, presidenta de la Junta Vecinal de Predio El Tingo, ha decidido romper el silencio tras agotar la vía administrativa frente a una gestión municipal que califica de indolente. Con documentos en mano, la dirigente acudió a la sesión de concejo este 25 de enero de 2026 para encarar a los 13 regidores y al alcalde Antonio "Toño" Jara. La crisis no es menor: la obra del Malecón Higueras, que debía ser el pulmón turístico de la zona, permanece paralizada desde diciembre de 2025, dejando tramos inconclusos que hoy son trampas de lodo y polvo para más de 2,000 familias. ¿Es posible que una ciudad que aspira a la modernidad mantenga a sus vecinos entre el barro y recibos de impuestos impagables?
¿Obras detenidas sin explicaciones claras?
La construcción de las pistas en el Malecón Higueras sufrió un frenazo brusco en el último mes del año pasado. Según Mesa, la municipalidad ha firmado 3 actas de suspensión sucesivas sin ofrecer un cronograma real de reinicio. "Nos dijeron que el 15 de enero retomarían los trabajos, pero ya han pasado 10 días y las máquinas siguen apagadas", denuncia la dirigente. La falta de culminación de los paños de concreto afecta el tránsito de cientos de vehículos que circulan hacia Marabamba y Pichipampa, zonas que quedan aisladas ante cualquier incremento del caudal del río. La opacidad administrativa es tal que los vecinos llevan 60 días esperando una audiencia directa con el alcalde, quien ha delegado la responsabilidad en una gerencia municipal que solo ofrece promesas verbales sin sustento técnico.
¿Un aumento del 360% en el impuesto predial?
La indignación en Predio El Tingo alcanzó su punto máximo cuando llegaron los recibos del autovaluo 2026. Vecinos que históricamente pagaban S/500 anuales han recibido notificaciones por montos que superan los S/2,300, un incremento brutal de más del 360%. "Es absurdo que nos apliquen estos cobros cuando no tenemos ni pistas, ni veredas, ni un solo parque digno", reclama Mesa. La comunidad siente que la municipalidad intenta autofinanciarse a costa de una población que vive entre la polvareda en verano y el lodo en invierno. Ante este escenario, la Junta Vecinal ha dado un plazo de 48 horas para recibir una respuesta formal, advirtiendo que, de lo contrario, movilizarán a más de 500 pobladores hacia la sede municipal para exigir la revisión de las tasas impositivas.
¿El puente Tingo-Carrizales es una utopía?
El colapso del actual puente durante eventos masivos en el estadio o festividades religiosas es una bomba de tiempo. Natividad Mesa presentó hoy la necesidad urgente de un puente alterno bajo el proyecto Tingo-Carrizales, el cual ya cuenta con un perfil técnico pero carece de presupuesto asignado para este año fiscal.
Durante el último aniversario de la ciudad, el acceso fue restringido por la policía y el serenazgo en el Jirón Tarma, dejando a los residentes virtualmente atrapados en su propio barrio. La dirigente enfatiza que ante una emergencia médica o un accidente, los 15 minutos que se pierden en el tráfico pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. ¿Cuántas advertencias más necesita la gestión de Jara para priorizar una infraestructura que soporte el flujo de 3 distritos colindantes?
¿Fiscalización o indiferencia en el concejo?
La visita de la dirigente a la sesión de concejo dejó al descubierto la desconexión entre las autoridades y el pueblo. Mesa denunció públicamente que intentó contactar a regidoras como Patricia Parra y Luzmila Tello, pero sus llamadas y mensajes de WhatsApp fueron ignorados sistemáticamente. "Tienen la facultad y la obligación de contestar a quienes los eligieron", sentenció durante su intervención. Los 11 regidores presentes escucharon los reclamos sobre los 3 proyectos desaparecidos, incluyendo el expediente técnico de pistas y veredas que parece haberse esfumado de los archivos municipales. La falta de empatía de los "fiscalizadores" ha llevado a la población a organizarse en comisiones de vigilancia ciudadana para rastrear cada sol invertido en la jurisdicción.
¿Seguridad ciudadana en total abandono?
El resguardo policial en la zona de El Tingo es casi inexistente, salvo cuando hay eventos deportivos que generan ingresos para terceros. La presidenta vecinal señala que la municipalidad ha "abandonado" la reactivación del serenazgo en el sector, dejando a los estudiantes y trabajadores a merced de la delincuencia cuando regresan a sus hogares. A pesar de pagar arbitrios que ahora rozan los S/2,500 en algunos casos comerciales, la vigilancia es nula. Esta desprotección se agrava por el estado de las vías; las patrullas evitan ingresar a ciertas calles debido al mal estado del suelo, donde el barro alcanza profundidades de 20 centímetros en temporada de lluvias, convirtiendo al barrio en una zona liberada para el hampa.
¿Incapacidad técnica de los funcionarios?
Para la dirigencia de El Tingo, el problema no es la falta de recursos, sino la calidad de los funcionarios contratados. Mesa fue enfática al señalar que el alcalde debe evaluar al personal que percibe sueldos de entre S/8,000 y S/12,000 mensuales pero no logra destrabar una obra de malecón que tiene apenas 500 metros pendientes de ejecución. "No dicen que no hay plata, dicen que están evaluando, pero esa evaluación dura ya 12 meses", explicó. La crítica apunta a una burocracia que prioriza el gasto corriente sobre la inversión pública de impacto, mientras el presupuesto participativo parece ser una lista de deseos que nunca se ejecutan en favor de las zonas periféricas de la ciudad.
¿Hacia un levantamiento popular en El Tingo?
El agotamiento de la vía administrativa marca el inicio de una fase de lucha social. La Junta Directiva ya ha coordinado una asamblea general para la primera semana de febrero de 2026, donde se decidirán las medidas de fuerza. "No vendremos 10 o 15 personas, saldrá toda la población", advirtió Mesa. La agenda es clara: reinicio inmediato de la obra del malecón, anulación del incremento abusivo del predial y compromiso firmado para el nuevo puente. El cliffhanger es inevitable: si la municipalidad no responde en el corto plazo, Huánuco podría enfrentar un bloqueo total de sus accesos sur, afectando el abastecimiento de productos por más de 72 horas. ¿Cederá el alcalde Toño Jara ante la presión de un pueblo que ya no tiene nada que perder, o se mantendrá el silencio que hoy impera en el palacio municipal?







Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.