Una diligencia de la Fiscalía Especializada en Prevención del Delito en la planta de Seda Huánuco confirmó que el agua evaluada cumple con los parámetros exigidos para consumo humano, pero dejó en evidencia una omisión que sigue abierta: la empresa aún no remite a la Dirección Regional de Salud su plan de contingencia ante eventuales cortes del servicio. La intervención se produjo tras denuncias por presuntas irregularidades en la prestación del agua potable en la ciudad de Huánuco.
El operativo fue encabezado por el fiscal adjunto Jimy Percy Matias Espinoza, en atención a una solicitud presentada por integrantes del Frente Patriótico de Huánuco. Según la información difundida sobre la diligencia, la acción fiscal buscó prevenir posibles delitos contra la salud pública y se ejecutó en coordinación con representantes de la Dirección Regional de Salud y de la propia empresa prestadora del servicio.
Aldo Villareyes Cariga, director ejecutivo de Salud Ambiental de la Diresa Huánuco, indicó que durante el recorrido técnico se verificaron las instalaciones sanitarias, los procesos de tratamiento y los controles de calidad del agua. Según precisó, la inspección permitió constatar que el servicio se ajusta a los estándares establecidos en la norma 031-2010, reglamento que regula la calidad del agua para consumo humano en el país.
Parámetros en regla, observaciones pendientes
Villareyes Cariga detalló que uno de los puntos revisados fue el cloro residual, que debe mantenerse entre 0.5 y 1.2, mientras que la turbiedad del agua inspeccionada se ubicó por debajo de 5 unidades, dentro de lo permitido por la norma. La información difundida por la Fiscalía añadió que también se revisaron análisis físico-químicos como pH, temperatura y conductividad, así como el funcionamiento del laboratorio interno de la planta, que contaría con equipos calibrados y certificaciones vigentes.
Pese a esos resultados, Villareyes Cariga advirtió que la principal exigencia formulada por la autoridad sanitaria se mantiene sin resolver. Según manifestó en la entrevista, Seda Huánuco todavía no remite a la Diresa su plan de contingencia frente a cortes programados o interrupciones imprevistas, un documento que, de acuerdo con su explicación, debe detallar cómo garantizará agua segura a la población en escenarios de desabastecimiento.
El antecedente que eleva la presión
La observación cobra mayor peso por el contexto reciente. Durante la entrevista, el periodista recordó que la semana pasada la población permaneció tres días sin agua potable, un episodio que elevó la preocupación por el riesgo de enfermedades diarreicas en Huánuco, Amarilis y Pillco Marca. Villareyes Cariga señaló que esa es precisamente la razón por la que la Diresa exige conocer con anticipación las acciones que la empresa activará cuando vuelva a producirse una interrupción del servicio.
El funcionario explicó además que esta visita extraordinaria no incluyó toma de muestras porque, al verificarse la presencia de cloro, no se consideró necesario hacerlo en ese momento. No obstante, precisó que la Dirección Ejecutiva de Salud Ambiental desarrolla una vigilancia especializada dos veces al año, en la que sí se realizan evaluaciones más exhaustivas sobre parámetros microbiológicos, hidrobiológicos e incluso la presencia de metales pesados.
La Fiscalía sostuvo que estas acciones preventivas buscan reforzar la vigilancia institucional y asegurar el cumplimiento de los estándares de calidad del agua destinada al consumo humano. Villareyes Cariga añadió que Seda se comprometió a remitir su plan de contingencia en los próximos días y señaló que la empresa les informó que ese documento ya habría sido enviado a la Sunass. La siguiente revisión será decisiva: no solo deberá confirmar si el agua que hoy llega a los hogares sigue siendo segura, sino también si la ciudad cuenta con una respuesta clara para cuando el servicio vuelva a fallar.







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