La feria de la Chacra a la Olla , instalada cada sábado en la Alameda de la República, afronta una doble tensión en Huánuco : el avance del comercio intermediado y la posibilidad de una reubicación vinculada a un proyecto de habilitación urbana. Marco Durand Rocca , defensor del Pueblo en Huánuco , sostuvo que el espacio “se ha desnaturalizado en una parte” y pidió que cualquier decisión municipal preserve tanto el orden urbano como la economía de los productores. Durand Rocca señaló que la feria arrastra más de 20 años de funcionamiento y ya forma parte del “paisaje huanuqueño”, pero advirtió que su crecimiento “abismal” habría alterado su objetivo central. Según manifestó, junto a los agricultores empezaron a aparecer vendedores e intermediarios que compran productos en mercados mayoristas y luego los revenden en la feria , una práctica que, a su juicio, se aparta del sentido original del espacio. El defensor del Pueblo precisó que actualmente existen tres asociaciones que reclaman mayores garantías y condiciones claras para seguir operando. Según indicó, la municipalidad tendría que concentrarse en servicios públicos como limpieza y seguridad ciudadana, mientras que los gremios deberían asumir obligaciones concretas, entre ellas el recojo de residuos y la liberación del área al final de la jornada para no afectar a vecinos ni áreas verdes. Una feria tradicional en disputa Durand Rocca sostuvo que el problema no se agota en el comercio informal. Según explicó, también existe un componente legal porque los comerciantes habrían consolidado derechos a partir de una ordenanza municipal que reconoce la feria . En ese marco, afirmó que una eventual intervención por obras urbanas no debería traducirse en un retiro abrupto, sino en una reubicación bajo condiciones favorables para quienes dependen de esa actividad. Según manifestó, la discusión de fondo pasa por ordenar una feria que antes tenía puestos uniformes, espacios definidos y mejor distribución. Ahora, advirtió, existirían vendedores ambulantes, falta de control sobre peso y medida, y un tránsito desorganizado. Para el defensor, el desarrollo urbano no debería oponerse a la economía popular, pero sí exigir reglas. La decisión final, en ese escenario, pondrá a prueba si Huánuco puede modernizar su espacio público sin romper el vínculo entre productor, ciudad y consumo local .