Respetar la voluntad popular mientras no existan pruebas contundentes de fraude . Esa fue la posición que fijó el consejero regional por Huánuco , Olchese Tarazona , al pronunciarse sobre las denuncias lanzadas por sectores políticos tras los últimos comicios. Según indicó en una entrevista radial, aunque se han observado irregularidades en el proceso, hasta ahora no se han presentado elementos concretos que acrediten una alteración deliberada del resultado electoral. Tarazona señaló que la nulidad de una elección no puede invocarse de manera ligera y remarcó que ese recurso exige un sustento técnico y legal de alta gravedad . De acuerdo con su explicación, la normativa electoral contempla supuestos específicos para una medida de ese nivel, por lo que primero debe buscarse preservar el acto de votación antes que desconocerlo en bloque. El consejero reconoció que existen cuestionamientos a la actuación de la ONPE y a hechos ocurridos durante la jornada electoral, entre ellos decisiones que, según manifestó, han alimentado dudas sobre la legitimidad del proceso. Sin embargo, insistió en que una cosa son las irregularidades administrativas y otra, distinta, es afirmar un fraude sin pruebas verificables . La representación regional vuelve al centro del debate En la misma entrevista, Tarazona amplió la crítica al escenario político que deja la elección y puso el foco en la futura representación parlamentaria de Huánuco . Según manifestó, los nombres que aparecen como favoritos no tienen mayor presencia pública ni trayectoria conocida en la región, una situación que, a su juicio, repite lo ocurrido en 2021 con congresistas que no respondieron a las principales demandas ciudadanas. Esa lectura conecta la controversia electoral con un problema más amplio: la debilidad del vínculo entre los elegidos y sus electores . Para Tarazona, la región vuelve a enfrentar el riesgo de contar con representantes poco visibles y con escasa capacidad de interlocución política, en un contexto en el que Huánuco arrastra demandas postergadas en infraestructura, desarrollo y atención estatal. El consejero también advirtió que el país atraviesa un momento de alta polarización entre posiciones ideológicas antagónicas. Según dijo, sin espacios de diálogo y entendimiento, el Perú podría seguir atrapado en una dinámica de confrontación, vacancias y crisis institucionales . Por ahora, el punto de quiebre sigue siendo el mismo: si quienes denuncian fraude logran o no convertir sus acusaciones en pruebas . De esa respuesta dependerá no solo la legitimidad del resultado, sino también el tono de la gobernabilidad que venga después.