El alcalde provincial de Lauricocha, Gide Falcón Sánchez, elevó el tono contra el gobernador regional de Huánuco, Antonio Pulgar, por el deterioro de las vías HU-109, HU-110 y HU-111, y por la falta de avance en obras comprometidas para la provincia. Según señaló, las carreteras que conectan Lauricocha con Huánuco, Yarowilca y Dos de Mayo se encuentran en estado “desastroso” tras las lluvias.
Falcón sostuvo que los daños en estas rutas ya han generado pérdidas económicas, afectación a transportistas y situaciones de riesgo para la población. De acuerdo con su declaración, por esas vías circulan docentes, personal de salud, ganaderos, obreros y vecinos de Yarumayo, Margos, Chaulán, Jesús, San Miguel de Cauri y Baños.
El alcalde afirmó que envió documentos al despacho del gobernador, a la Gerencia General y a la Dirección Regional de Transportes, pero que no obtuvo atención efectiva. También dijo haber realizado llamadas y enviado mensajes al número personal de Pulgar, sin recibir respuesta.
Vías críticas y responsabilidad regional
Falcón rechazó que las municipalidades puedan asumir la intervención directa de estas carreteras. Según explicó, la competencia recae en el Gobierno Regional, mientras la Contraloría y la Fiscalía mantienen vigilancia sobre cualquier uso de recursos municipales en vías que no están bajo administración local.
La denuncia ocurre en la antesala de la festividad del Señor de Mayo, en el distrito de Baños, una de las celebraciones religiosas y costumbristas más concurridas de la región. Según advirtió Falcón, el mal estado de las carreteras amenaza el desplazamiento de miles de visitantes y golpea directamente a la economía local.
El reclamo no se limita a las vías. Falcón afirmó que existen 24 compromisos pendientes asumidos por Pulgar, entre ellos el reinicio de la obra Huánuco–Cozo, de seis kilómetros, y el inicio del estadio de la capital provincial, proyecto que —según indicó— ya cuenta con adjudicación y contrato, pero no registra trabajos en campo.
Compromisos pendientes y desgaste político
El alcalde señaló que el estadio debía iniciar en abril, pero al 30 de ese mes no había “ni una carretilla” en la capital de Lauricocha. También mencionó el convenio para la institución educativa de Iscopampa, donde —según afirmó— los estudiantes continúan expuestos a aulas precarias durante la temporada escolar y de lluvias.
Falcón vinculó la demora con falta de voluntad técnica y política, aunque evitó cerrar la puerta al diálogo. Indicó que las diferencias personales o políticas no deberían condicionar la atención a la provincia, más aún cuando las autoridades regionales y locales culminan mandato el 31 de diciembre de 2026.
La presión sobre el Gobierno Regional también incluye zonas de riesgo como Queropalca, donde existen estudios sobre desprendimientos y amenazas en cordilleras y carreteras. Si Pulgar no responde con intervenciones verificables, el conflicto dejará de ser solo una disputa entre autoridades y pasará a medir la capacidad real de la gestión regional para sostener obras, emergencias y compromisos en el tramo final de gobierno.







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