La escalada del precio del petróleo y combustibles, con aumentos del 17% en gasolina y 22% en diésel, aprieta a Donald Trump. La guerra en Irán desestabiliza su promesa económica y amenaza las elecciones de noviembre.
La Casa Blanca de Donald Trump enfrenta una severa crisis por el aumento histórico de los precios del crudo, que escalaron hasta los 120 dólares por barril. La situación, surgida en la última semana de febrero de 2026, pone en jaque la estabilidad económica de millones de estadounidenses y el futuro político del actual mandatario.
Según la investigación publicada por El País, la volátil situación en Oriente Medio, exacerbada por la tensión con Irán, ha disparado los mercados energéticos globales. Esta inestabilidad impacta directamente el bolsillo de los consumidores, quienes en Estados Unidos dependen fuertemente del precio de la gasolina para su poder adquisitivo y el costo de vida general.
El Petróleo Dispara su Valor un 22% en Solo Días, Alcanzando Máximos Históricos de $120
La coyuntura actual es sumamente delicada. El precio del barril de petróleo ha rebasado los 120 dólares en solo unas horas de este lunes, casi el doble de su valor de hace un mes. Esta fulgurante escalada se ha traducido directamente en un encarecimiento sin precedentes en las estaciones de servicio: la gasolina ha subido un 17% y el diésel un 22% en la última semana, alcanzando precios promedio de 3.5 dólares por galón (equivalente a 3.78 litros), cifras no vistas desde finales de 2024. Para un país donde el transporte es vital, y con un consumo diario que ronda los 20 millones de barriles de crudo, esta situación representa un " феноменаl" golpe a la política económica del presidente Trump, quien había convertido la lucha contra la inflación y la rebaja de los combustibles en una de sus prioridades absolutas. La agitación en los mercados energéticos, sumada al reciente revés del Tribunal Supremo a sus aranceles, configura un escenario de difícil escapatoria para el líder republicano.
¿Es la Retórica de Trump Suficiente para Calmar la Histeria del Mercado Energético Global?
Ante la desesperada situación, el presidente ha echado mano de su arma más potente: su retórica. Durante una entrevista concedida a la cadena CBS, Trump afirmó con contundencia que la guerra de Irán estaba "prácticamente terminada", unas declaraciones que, de manera casi mágica, parecieron obrar un sortilegio inmediato en los mercados. La Bolsa, que venía cotizando en rojo, recuperó ganancias al instante. El petróleo West Texas Intermediate (WTI), que en la madrugada rozó los 120 dólares por barril, se desplomó rápidamente hasta cotizar por debajo de los 90 dólares. Sin embargo, este efecto es frágil. Apenas tres días antes, el propio mandatario había declarado que no habría acuerdo posible con Teherán sin una "rendición incondicional", lo que hace dudar de la sostenibilidad de su optimismo. La historia política muestra cómo las declaraciones presidenciales pueden generar impactos a corto plazo, pero si no se respaldan con hechos concretos y verificables, su efecto suele ser efímero y la histeria inversora, confirmada por la formidable volatilidad, suele regresar con fuerza.
Promesas Incumplidas: El Discurso del Estado de la Unión Contrasta con la Dura Realidad de 2026
Hace tan solo 15 días, durante su Discurso del Estado de la Unión, Trump realizó un ejercicio de autopromoción, habitual en él. Ante cientos de senadores y congresistas, enfatizó cómo en los últimos 12 meses su administración había reducido la inflación al nivel más bajo en más de cinco años. Pronunció orgulloso: “La gasolina, que alcanzó un máximo de más de seis dólares por galón en algunos Estados bajo mi predecesor, ahora está por debajo de los 2.30 dólares por galón en muchos Estados. En algunos lugares, está en 1.99 dólares. Y cuando visité Iowa hace algunas semanas, hasta vi un galón a 1.85 dólares”. Esto, apenas un año después de su regreso a la Casa Blanca en una campaña electoral donde fustigó a Joe Biden por el alto costo de los carburantes, prometiendo abaratarlos con el lema “Drill, baby, drill” para aumentar la producción de crudo.
¿Podrá la Casa Blanca Blindar a Trump de un "Golpe Catastrófico" antes de Noviembre?
Dos semanas después de aquel optimista discurso y tras el inicio de las acciones militares sobre Teherán, la situación dista mucho de ser la "época dorada" que describió. La Casa Blanca, ubicada en el 1600 de la Avenida de Pennsylvania, está visiblemente preocupada. Susie Wiles, jefa de gabinete de Trump, ha advertido en reuniones internas sobre el efecto "catastrófico" que este aumento de precios tendría para las elecciones de mitad de mandato, programadas para el próximo noviembre. Estos comicios son decisivos para el poder de Trump, con encuestas que ya le son desfavorables, registrando una caída de 4 a 5 puntos en su aprobación. Wiles ha instado al secretario de Energía, Chris Wright, a reunirse de urgencia con ejecutivos de las grandes petroleras estadounidenses para explorar opciones. El presidente, aunque reacio, como lo estuvo hace cuatro años su predecesor Joe Biden durante la crisis energética por la invasión rusa de Ucrania, busca desesperadamente cómo amortiguar el impacto en las familias y empresas.
El Laberinto Global del Crudo: Productor Líder vs. Influencia Limitada en Precios Internos
A pesar de que Estados Unidos es el mayor productor mundial de petróleo, bombeando 13.6 millones de barriles diarios, cerca del 20% del total global, su influencia en el mercado interno es limitada. El crudo cotiza en mercados mundiales, y su precio se rige por la demanda y oferta global. Países del Golfo Pérsico han reducido su producción al tener los depósitos llenos y enfrentar problemas en el Estrecho de Ormuz, un cuello de botella que transita el 21% del petróleo global. Además, China ha congelado sus exportaciones y otras potencias sufren escasez. Por esto, medidas unilaterales de Washington, como las sanciones que Trump mencionó que levantaría, tienen poca incidencia en el mercado estadounidense. Expertos calculan que por cada 10 dólares que sube el precio del petróleo, se restan dos décimas al crecimiento económico y la inflación se eleva un 0.2%. El "Jones Act" de 1920, que exige usar buques con bandera estadounidense para transporte doméstico, añade un 20-35% al costo de fletes, complicando aún más la logística de precios.
Febrero: La Gasolina Marca el Ritmo de una Inflación Amenazante para la Economía Familiar
El encarecimiento de la gasolina es, sin duda, combustible directo para la inflación. Esto representa un riesgo creciente para la "crisis de asequibilidad", uno de los mayores desafíos que enfrentan los republicanos de cara a las próximas elecciones. Dean Baker, analista del Center for Economic and Political Research (CEPR), señala: “El factor más notable que impulsará la inflación al alza en febrero de 2026 serán los precios de la gasolina”. Esto sucede porque, tras alcanzar un mínimo de recuperación de la pandemia en enero, los precios comenzaron a subir, acelerándose con la preocupación y el inicio de la guerra a fines de mes. Si la situación se prolonga, todo el transporte se verá afectado, los agricultores y ganaderos del medio oeste, un gran granero de votos republicanos, sufrirán las consecuencias en plena campaña agrícola, y los alimentos y otros muchos productos se encarecerán aún más, lejos del objetivo del 2% de inflación anual de la Reserva Federal.
¿Se Disipará la Sombra de la Crisis Energética o el "Conjuro" de Trump se Volverá un "Hechizo" Duradero?
La Casa Blanca, consciente de la magnitud del desafío, ha planteado un abanico de opciones para aliviar la presión, según adelantó Reuters. Entre ellas, restringir las exportaciones estadounidenses de crudo, intervenir en los mercados de futuros, eximir de algunos impuestos federales y levantar requisitos de la Ley Jones que encarecen el transporte. “Es una prioridad absoluta para el presidente”, aseguró su portavoz, Taylor Rogers. Sin embargo, la historia geopolítica del Medio Oriente, con conflictos que han impactado los precios del petróleo durante más de cinco décadas, sugiere que la estabilidad es esquiva. Ahora la pregunta es si, como insiste Trump, la guerra en Irán "terminará muy pronto" y disipará el fantasma de la crisis energética global, o si su "conjuro" se transformará en un "hechizo" persistente que marque de forma negativa su segundo mandato y el futuro de millones de familias en Estados Unidos.
Crédito de imagen: Fuente externa







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