Fiscalía probó colaboración con Sendero Luminoso desde 2007 en Magdalena Pavayacu; reparación civil asciende a S/ 5 000 000.
Hecho central
Poder Judicial impuso 15 años de prisión efectiva a Deisi Palomino, alias “camarada Deisi”, por el delito de colaboración con la organización terrorista Sendero Luminoso en Huánuco. La sentencia fue lograda por la Tercera Fiscalía Superior Especializada en Derechos Humanos y contra el Terrorismo, dirigida por el fiscal superior Andrés Montoya Mendoza. Además de la pena privativa de libertad, el fallo ordenó el pago de una reparación civil de S/ 5 000 000 al Estado, equivalente a 5 millones. La resolución, según el Ministerio Público, apunta a desarticular el soporte logístico que permitió la permanencia del mando subversivo en el Huallaga.
Zona y punto de apoyo
La investigación situó el núcleo de la colaboración en Magdalena Pavayacu, distrito de José Crespo, provincia de Aucayacu. De acuerdo con los hechos acreditados, Palomino utilizó 1 vivienda como lugar de acogida y abastecimiento. La Fiscalía detalló que el inmueble funcionó como espacio de descanso, alimentación y resguardo para integrantes del grupo, en una zona donde la clandestinidad se mezcla con la rutina diaria. Para los investigadores, el valor de un refugio estable se mide en continuidad: techo, comida, control de accesos y discreción. Ese soporte, aunque no armado, se considera determinante para sostener desplazamientos y ocultamiento en un territorio de difícil control operativo.
Periodo acreditado y rol logístico
Durante el juicio oral, la fiscal adjunta superior Jackeline Ferrel Munarriz sostuvo que Palomino alojó y proveyó alimentos desde 2007 al cabecilla terrorista Florindo Flores, alias “camarada Artemio”, y a su grupo. El tramo temporal es clave: de 2007 a 2026 transcurren 19 años, una secuencia que la acusación presentó como apoyo sostenido. La tesis fiscal describió un rol logístico constante, basado en abastecimiento, resguardo y permanencia, lo que reforzó el tipo penal de colaboración. La condena de 15 años equivale a 180 meses de cárcel efectiva, medida aplicada por la gravedad del aporte a una estructura operativa activa en el Huallaga.
Vínculo familiar y entorno subversivo
El expediente también incluyó una relación de pareja entre Palomino y Florindo Flores. Según lo comprobado, dos hijos de Flores, alias “Jordan” y “King Kong”, integraban la organización. Para la Fiscalía, ese entorno familiar fortaleció la confianza interna y redujo riesgos de exposición, al permitir un circuito cerrado de apoyo. El caso describe una red donde la logística no se limita a un acto puntual, sino a un sistema de respaldo construido con vínculos, silencios y acceso a recursos básicos. En escenarios como Aucayacu, la clandestinidad se sostiene tanto con armamento como con infraestructura doméstica y lealtad territorial.
Pruebas y alcance de la sentencia
La responsabilidad penal se sustentó en pruebas documentales, pericias y testimonios de exmiembros de la organización subversiva, con los que se estableció el respaldo a la facción del Huallaga. El Ministerio Público remarcó que la decisión judicial refuerza la línea de persecución contra quienes facilitan condiciones de supervivencia a mandos terroristas. Con la pena de 15 años y la reparación de S/ 5 000 000, el subsistema especializado en Derechos Humanos y contra el Terrorismo busca consolidar sanciones que impacten tanto en lo penal como en lo patrimonial, cerrando espacios de apoyo que permiten rearticulaciones y fugas.










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