La presidenta de la República, Keiko Fujimori, supervisó el inicio de la colocación de geomallas en 10 quebradas de la provincia de Huarochirí, donde se instalarán 12 barreras dinámicas destinadas a proteger a más de 120 mil personas ante la ocurrencia de huaicos y lluvias asociadas al fenómeno El Niño.
La jefa de Estado, acompañada del ministro de Desarrollo Agrario y Riego, Marco Vinelli, y el jefe de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), Juan Carlos Castro, llegó hasta la Asociación Sol de Cupiche, en el distrito de Ricardo Palma, para inspeccionar las acciones técnicas y operativas previas a la instalación de las barreras en las quebradas vulnerables.
"Hoy se inicia la colocación de 12 barreras dinámicas que van a ayudar a 10 quebradas, en las que habitan más de 120,000 personas", indicó.
La intervención se ejecuta en el marco del Decreto de Urgencia N.° 008-2026 y contempla la instalación de 12 sistemas de barreras dinámicas flexibles en 10 quebradas críticas de las provincias de Lima y Huarochirí, con un plazo de ejecución de 100 días calendario. Estas estructuras están diseñadas para contener principalmente rocas y material sólido transportado por los huaicos, reduciendo su energía y capacidad destructiva antes de que alcancen las zonas pobladas.
Destrabe del proyecto y responsabilidades
En la zona de Cupiche, la mandataria sostuvo que su gestión logró destrabar el proyecto de las geomallas en pocas semanas.
"En este gobierno, en pocas semanas, hemos logrado, y aquí es mi reconocimiento al ministro de Agricultura, al ministro Vinelli, que logró destrabar ese proyecto y hoy finalmente se están colocando las 12 geomallas en simultáneo", expresó.
Consultada sobre las responsabilidades de los funcionarios que permitieron que las geomallas permanecieran almacenadas durante años, la presidenta respondió que se vienen realizando investigaciones en distintas entidades.
"En todos los sectores y en todos los ministerios se están identificando también a los funcionarios que han tomado malas decisiones. Se está pidiendo la participación de la Contraloría para que sean ellos los encargados de determinar las responsabilidades y las omisiones que han ocurrido en los últimos años", señaló.
Añadió que será necesario continuar implementando barreras dinámicas y diques de contención para proteger a las familias que habitan en las quebradas de la capital.
Supervisión en Lurigancho-Chosica
Previamente, la presidenta supervisó las intervenciones que se ejecutan en la quebrada Vizcachera, en Lurigancho-Chosica, para reducir el riesgo ante el fenómeno El Niño. En el sector J-Las Terrazas, ubicado en el afluente 1 de la quebrada Vizcachera, la mandataria verificó los trabajos que desarrolla la Autoridad Nacional del Agua.
Allí, la mandataria informó que gestionará la instalación de un puente debido a la cercanía de la temporada de lluvias, además de indicar que otros sectores del Ejecutivo se sumarán a las acciones en la zona, como los ministros de Educación y Vivienda.
La intervención contempla la limpieza y descolmatación de un tramo de 0.10 kilómetros, así como la instalación de un dique transversal de 12 metros. Actualmente se desarrollan trabajos de topografía y otras acciones preliminares necesarias para la ejecución de la intervención.
Antecedentes de huaicos en la zona
La zona ha registrado episodios previos de huaicos. En febrero de 2015, al menos 40 viviendas resultaron afectadas en Chosica por la caída de huaicos como consecuencia de las intensas lluvias en la sierra central, según informó entonces el alcalde de la jurisdicción, Luis Bueno.
De acuerdo con ese reporte, las zonas afectadas en el distrito fueron Alto Huampaní, Chacrasana, Yanacoto, Nicolás de Piérola y Mariscal Castilla, donde el lodo y el agua ingresaron a las viviendas. Las lluvias intensas activaron las quebradas de Quirio, Yanacoto, Rosario, Santo Domingo y San Antonio, en Chosica; California, Huampaní y Girasoles, en Chaclacayo; y la quebrada de Ricardo Palma, en Huarochirí.
"El huaico siguió su cauce normal, y los diques que construimos en las partes altas han dado resultado, pues a la ciudad solo bajaron arena y agua, no piedras que destruyen y matan", subrayó Bueno en 2015.
En esa oportunidad, decenas de familias pasaron la noche en las calles o en viviendas de vecinos, y las zonas afectadas se ubicaron entre los kilómetros 27 y 30 de la carretera Central. Yanacoto fue una de las áreas más golpeadas, donde el agua y el lodo destruyeron bienes de varias familias.










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