La denuncia de Aurelia Evangelista Soto, madre de los hermanos Barri Levi (29) y Roly Fernando (28) Padilla Evangelista, describe cómo siete hombres armados habrían interceptado y secuestrado a sus hijos en el río Pachitea, antes de que ambos fueran encontrados muertos en Yuyapichis, provincia de Puerto Inca.
De acuerdo con el relato de la denuncia, la interceptación ocurrió el 23 de octubre, alrededor de la una de la tarde, en el sector Yanayaquillo. Los hermanos viajaban en una embarcación verde y roja junto con trabajadores y otras personas cuando otro bote les cerró el paso.
Los atacantes vestían prendas tácticas camufladas similares a las utilizadas por unidades policiales. Esa descripción no acredita que fueran efectivos de la Policía Nacional. Uno llevaba pasamontañas y, según el testimonio de un trabajador recogido en la denuncia, se dirigió directamente a Barri Levi.
Los ocupantes fueron reducidos y obligados a bajar de la embarcación. En ese contexto, los hermanos habrían recibido amenazas y agresiones antes de ser trasladados por el río.
Ofrecieron dinero para recuperar su libertad
Siempre según la versión incorporada a la denuncia, los hermanos ofrecieron S/ 40 mil para recuperar su libertad. El hombre encapuchado habría rechazado el dinero alegando que había recibido una suma mayor por el encargo y mencionado un millón de soles para aceptar un acuerdo.
Estas expresiones forman parte del relato bajo investigación y no establecen por sí mismas que existiera un crimen por encargo. La familia, además, no habría recibido una exigencia formal de rescate.
El trabajador fue liberado aproximadamente a la una y media de la madrugada del 24 de octubre, en Nuevo Trujillo. Desde allí se trasladó hacia Yuyapichis y posteriormente su testimonio permitió reconstruir parte de lo sucedido.
Familiares encontraron los cuerpos durante la búsqueda
El 25 de octubre, la madre recibió versiones sobre la posible muerte de uno de sus hijos. Al día siguiente formalizó la denuncia ante el Departamento de Investigación Criminal de Puerto Inca, con sede en Puerto Súngaro.
Familiares y amigos encontraron ambos cuerpos el 27 de octubre en jurisdicción de Yuyapichis, con aparentes heridas de bala. Por disposición fiscal, fueron trasladados a la morgue de Pucallpa para las necropsias.
La Policía y el fiscal David Panduro Saldaña, de la Fiscalía Penal Corporativa de Puerto Inca, investigan la identidad de los atacantes y el móvil del doble crimen reportado. Las versiones sobre disputas por terrenos y minería ilegal en Ramza permanecen como hipótesis sin conclusión oficial.










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