Estamos a prácticamente dos semanas de las elecciones regionales y municipales y las piezas ya se van alineando en el tablero. Hace una semana fue el debate electoral organizado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y varios candidatos lograron salir del anonimato gracias a este espacio de choque de ideas y, ante la ausencia de encuestadoras que vayan midiendo el sentir de los huanuqueños, el 4 de octubre se irá a votar por convicción y sin lo que algunos llamarían voto estratégico. En mi caso particular, luego de haber podido dialogar con algunos candidatos desde mi programa Pauta Libre, he tomado finalmente una decisión.
Quienes me conocen saben que la tibieza y el silencio estratégico nunca han sido mi forma de ver ni la vida ni la política. Durante las elecciones generales de inicios de este año me posicioné en favor de una candidatura durante la segunda vuelta que, independientemente del resultado final, era lo que para mí era correcto apoyar en su momento. Ciertamente, cada coyuntura tiene su momento histórico y se analiza en base a ese contexto, el mismo que siempre debe ir acompañado de una autocrítica. Ahora, desde ya quiero aclarar que este es un punto de vista intrínsecamente personal y que no es en absoluto ni la posición ni la línea editorial del diario Ahora.
En este caso, saludo el hecho de que varios comunicadores y personajes públicos, algunos de los cuales escriben en este diario, hayan hecho pronunciamientos abiertos dando a conocer por quién votarán en esta primera vuelta. En mi caso particular, he podido hacer un seguimiento de las candidaturas tanto al gobierno local como al gobierno regional y, luego de poder escuchar el debate y analizar como tal las propuestas, he llegado a la siguiente conclusión. Mi voto para la alcaldía de Huánuco será para el Ing. Limber Rodríguez, del partido político Perú Moderno, y para el gobierno regional mi voto será por el candidato Toño Robles, del partido Ahora Nación. Esas son para mí las alternativas en esta elección.
En el caso del candidato Limber Rodríguez, el mismo se hizo conocido por ser una figura controvertida por haber sido uno de los artífices del proceso de revocatorio y posterior caída del corrupto exgobernador regional Juan Alvarado. Ha sido, por así decirlo, la piedra en el zapato de varias autoridades cuestionables a lo largo de los años, hecho que incluso le ha valido ser víctima de denuncias y hasta de atentados contra su integridad. Eso sí, uno puede quizás cuestionar sus formas o la validez de algunas de sus denuncias, incluso en muchos casos a quienes respaldó políticamente en alguna oportunidad, pero lo que no se puede negar es que no es alguien que aparezca cada cuatro años para hacer campaña. Generalmente, se le ha acusado de ser un extorsionador, cosa que nunca ha podido ser fehaciente ni creíblemente demostrada por ninguno de sus denunciados.
Siendo la propuesta de cero por ciento de coima su lema bandera, Rodríguez plantea una propuesta anticorrupción profunda resumida en 10 puntos programáticos que los invito a leer en sus redes sociales, sumado a un ambicioso plan de formalización de predios para facilitar el acceso a servicios básicos, títulos de propiedad y créditos, como una forma de combatir las mafias del tráfico de terrenos. Asimismo, eso viene acompañado de un ambicioso plan de movilidad urbana para combatir la herencia del caos vehicular de Koko Giles y la conformación de la mancomunidad urbana del Valle del Pillco. Con una preparación que incluye una formación en Francia y una campaña austera que revela la falta de financistas millonarios, es para mí la mejor candidatura a la provincia y por la que votaré este 4 de octubre.
En el caso de Toño Robles, famoso actor que ha interpretado durante más de 20 años a Jesús durante la escenificación del vía crucis en Churubamba. Un hombre que no solamente carece de denuncias de corrupción, sino que además de ello ha mantenido una imagen pública y personal intachable, hecho del que no se pueden vanagloriar ninguno de los otros candidatos. Temas como la difusión del arte, la cultura y la identidad huanuqueña han sido siempre una ventana a la que siempre se ha aportado en favor de dar a conocer Huánuco al mundo. Eso sí, su candidatura es fruto de un proceso de reordenamiento interno a raíz del caos partidario que fue Ahora Nación durante las elecciones generales, en donde las pugnas internas y las luchas de poder fueron el pan de cada día.
Entre algunas de las propuestas más destacables que he podido leer de su propuesta política está la de un ambicioso plan de industrialización para Huánuco que incluye la creación de centros de innovación agraria y tecnológica en toda la región, sumado a la ejecución de un megaproyecto de saneamiento para la ciudad que incluya una nueva captación de agua y la modernización de la planta de tratamiento. De igual forma, su propuesta incluye mejorar la atención digna y los servicios de salud, incluir materias técnico-productivas en la educación básica y reforzar el COAR, además de llevar adelante políticas culturales y mejorar el turismo, implementando para ello la mejora de la articulación vial en la región. Desde lejos, una de las propuestas más sólidas, técnicas y cuyo talante se pudo ver claramente reflejado en el debate electoral.
Lamentablemente, la solvencia que muestra el candidato regional de Ahora Nación no la he podido ver en su candidato a la provincia, Félix Ascencio, del cual prefiero no hacer mayores comentarios. En el caso de Limber, parte con la desventaja de no tener a un candidato a la región, hecho que debilita en parte sus posibilidades. Eso sí, fuera del cálculo político y de los acomodos de toda la vida, son las dos propuestas más solventes para Huánuco y que, en caso de ganar, podrían entenderse mejor que muchas de las actuales fórmulas políticas, la mayoría conformadas por clanes familiares, antiguas autoridades fracasadas, gente con denuncias de corrupción, violencia familiar, sentenciados y oportunistas que sienten que ya les toca, como si Huánuco estuviera en la obligación de cumplir sus ambiciones.
Ahora, si analizamos los últimos veinte años de resultados en nuestra política local, ciertamente Huánuco no es un lugar que se caracterice por hacer uso del voto cruzado. Siempre ha habido la tendencia de que es el gobernador quien siempre pone al alcalde. Eso sí, en esta coyuntura particular creo que no hay mejor oportunidad histórica para cambiar la tendencia, siendo las candidaturas anteriormente mencionadas las únicas que cuentan con la solvencia moral y la calidad de propuestas técnicas que pueden sacar tanto a la provincia como a la región Huánuco del atraso del que viene siendo víctima durante varios años. Al final, estimado lector y elector, todo está en sus manos.








Comentarios
Comparte tu opinión de manera respetuosa.
Inicia sesión para dejar un comentario.