En la actualidad el avance tecnológico ha sido una de las principales causantes de muchos cambios en la sociedad, no solo por la innovación sino también por su influencia en el comportamiento de los seres humanos, la aparición de la inteligencia artificial marcó un antes y un después en la historia, su valor se ha ido moldeando convirtiéndose en una herramienta de ayuda tanto en el lado emocional como en lo intelectual, su uso responsable beneficia, sin embargo, la falta de control ocasiona que sea muy perjudicial, por lo cual desde mi punto de vista el uso de la IA es buena siempre y cuando haya responsabilidad de por medio. En primer lugar, tanto jóvenes como adultos emplean la IA como terapeuta hoy en día, comparten sus problemas personales y solicitan sugerencias para encontrar solución, esperanzados de obtener la respuesta con mayor facilidad y rapidez obteniendo lo que les gustaría oír, lo que muchos confunden con la verdad es solo el resultado de un mecanismo construido en base a simples deducciones. Es por ello, que sí bien la inteligencia artificial parece decirnos justamente lo que necesitamos para calmar la angustia interna, se debe tener en cuenta que un humano entiende mejor a otro, un profesional capacitado en gestión emocional podrá diagnosticar y entender mucho mejor. En segundo lugar, del lado educativo, estudiantes de distintos niveles educativos han ido convirtiendo a la IA en la estrategia principal de estudio, se debe recalcar que su uso sensato ayuda mucho a estudiar temas complicados, prepararse para un examen, memorizar conceptos clave, entre otros, brindando un aprendizaje más didáctico y fácil. A pesar de ello, su facilidad se volvió una forma de uso constante para literalmente depender de esta, copiar y pegar trabajos completos, hacer las tareas en un instante y quedar en blanco al momento de dar un examen a sido el caso de muchos alumnos, habilidades como el pensamiento crítico y creatividad se han ido deteriorando siendo reemplazado por un asistente virtual que te brinda todo listo. Es así que, tanto lo cognitivo como lo emocional se ha visto muy afectado por la aparición de la IA, la capacidad de diferir entre la valía personal y la automatización de conocimiento es muy importante en este tipo de contextos, manejar nuestro entorno puede parecer imposible pero intentar reemplazar la realidad por comodidad pasajera no es una buena opción, muchas personas se dan cuenta de sus errores al depender de una herramienta tecnológica pero prefieren seguir porque piensan que realizar tareas con un click es mucho mejor, pero y la capacidad de razonamiento, la idoneidad, tantas habilidades importantes reemplazadas por facilidad. En conclusión, el buen uso de la inteligencia artificial es beneficioso, pero someterse a ella es algo con lo que muestro disconformidad, nos podemos llegar a sorprender del talento de podemos desarrollar y la capacidad que poseemos al razonar, empleemos la IA como medio de aprendizaje en lugar de un entorno limitante.