Durante tres días, autoridades nacionales y locales, representantes de instituciones públicas, miembros de la sociedad civil y periodistas sobrevolaron la Amazonía peruana para identificar zonas críticas asediadas por economías ilegales. Los vuelos, en los que participó Mongabay Latam, cubrieron extensas áreas de selva en las regiones de Ucayali, Loreto y Huánuco, donde se observaron dragas de minería ilegal, laboratorios de droga, deforestación masiva y una pista de aterrizaje clandestina.
Dragas, cultivos ilícitos y una pista clandestina
Entre 14 y 17 puntos de interés estaban marcados en cada uno de los mapas que guiaban los sobrevuelos. Desde el aire se divisaron dragas que extraen oro de los ríos, retroexcavadoras utilizadas en la minería ilegal, grandes parches de deforestación con cultivos ilícitos de coca destinados al narcotráfico, pozas de maceración, pistas clandestinas, campamentos en zonas mineras y bosques talados.
Uno de los vuelos estuvo destinado a recorrer la carretera UC 105, que conecta Nueva Italia con Puerto Breu, una ruta que cruza Ucayali hasta la frontera con Brasil. En plena carretera, un tramo se ha convertido en una pista de aterrizaje clandestina. El líder indígena Jamer López, presidente de la Organización Regional Aidesep Ucayali (ORAU), confirmó que la pista se encuentra dentro del territorio de una comunidad nativa en Ucayali.
También se observaron grandes extensiones de cultivos ilícitos de coca y, muy cerca de ellos, campamentos con laboratorios para la elaboración de droga, que coinciden con las zonas donde se extiende la minería.
Nueva zona de minería ilegal en Ucayali
Mientras sobrevolaban la quebrada de Utiquinia, en Ucayali, Fernando Cotrina, especialista del Parque Nacional Sierra del Divisor, del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), identificó una nueva zona de minería ilegal. “Justamente en Utiquinia, donde nosotros tenemos mapeado cultivos ilícitos, en esa zona, hoy hemos podido evidenciar minería ilegal. Al georreferenciar los puntos en el mapa he comprobado que se encontraban en la cuenca de Utiquinia. No lo teníamos mapeado, pero ahora lo vamos a evaluar”, confirmó Cotrina tras bajar del vuelo.
La zona devastada por la actividad minera se encuentra cerca del área de amortiguamiento del Parque Nacional Sierra del Divisor. “Nos sorprendió lo que vimos en Utiquinia porque no teníamos información de dragas en esa zona como sí sabíamos de la minería en el río Abujao”, agregó Cotrina, aunque precisó que “lo del Abujao se ve mucho más grande que lo observado en el último sobrevuelo del año pasado”.
Minería en Huánuco y operativo en el río Aguaytía
Otras zonas con presencia de minería ilegal han sido parte de los recorridos. Una de ellas es la provincia de Puerto Inca, en Huánuco, donde una de las zonas más devastadas por la minería en esa región es el río Yuyapichis y sus alrededores. Otro sector con presencia de minería ilegal corresponde al río Pachitea, también en Huánuco, donde se lograron ver ocho dragas. Un tercer sector se ubica en Curimaná, en el río Aguaytía, en Ucayali, donde se observaron nueve dragas en pleno trabajo de extracción de oro.
Al día siguiente del primer sobrevuelo, la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA), junto con la Marina de Guerra del Perú, realizó un operativo en el río Aguaytía. Según el fiscal Frank Almanza, coordinador nacional de la FEMA, durante el sobrevuelo “se ubicaron 12 dragas que estaban trabajando en el río” y con las coordenadas obtenidas durante el sobrevuelo salieron en la madrugada para la intervención. “Los perseguimos en el río, los logramos alcanzar. Lamentablemente escaparon las personas que estaban operando, pero logramos destruir por lo menos seis dragas y las otras las hundieron ellos mismos”, señaló Almanza.
El fiscal José Guzmán Ferro, de la FEMA de Ucayali, comentó que gracias al avistamiento de las dragas en el río Aguaytía, durante el sobrevuelo “se logró realizar al día siguiente la acción correspondiente”.
Expansión de economías ilegales y necesidad de estrategia integral
Los sobrevuelos también permitieron observar cómo extensos campos de plantaciones de palma aceitera se han instalado en medio de los bosques de la selva. Visibles desde el aire eran también las miles de hectáreas que un día fueron bosque y que ahora, luego de haber sido deforestadas, están ocupadas por las colonias menonitas. “Hemos pasado por el área judicializada de las colonias menonitas donde hemos visto que la actividad sigue creciendo y estamos viendo cómo en ese sector se está deteriorando el ecosistema”, comentó el fiscal Vladimir Rojas, de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Ucayali.
Isabel Canelo, líder de Gobernanza y Articulación Institucional en la Fundación para la Conservación y Desarrollo Sostenible (FCDS), consideró que “debería existir una estrategia integral para abordar estas economías ilícitas”. Si bien destacó que se lograra una intervención en un “punto específico donde se realiza la extracción”, estima que para dar un golpe más fuerte “se debe ir a lo que está detrás, a cómo se están sosteniendo estos delitos, qué los sustenta”.
“La deforestación por cultivos ilícitos, minería ilegal y otras economías que convergen y como están ubicadas se refuerzan mutuamente”, agregó Canelo sobre cómo las actividades ilícitas están compartiendo territorios.
En los sobrevuelos participaron el coordinador de la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA), Frank Almanza; fiscales de la FEMA de Ucayali; representantes del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp); representantes de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida); integrantes de la Dirección de Medio Ambiente de la Policía Nacional del Perú (Dirmeamb) y líderes indígenas de la Organización Regional Aidesep Ucayali (ORAU).







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