La Municipalidad Distrital de Amarilis ha desplegado una serie de operativos multisectoriales en el marco de las celebraciones por Semana Santa, con el objetivo de garantizar condiciones adecuadas de seguridad, salubridad y orden ante el incremento de visitantes. Estas intervenciones se realizan de manera articulada con la Fiscalía de Prevención del Delito, la Policía Nacional del Perú, la Dirección Regional de Salud (DIRESA) y la Dirección Regional de Producción (DIREPRO).
Las acciones de control han abarcado diversos sectores estratégicos como la venta de pescado y mariscos, hospedajes, empresas de transporte y parroquias del distrito. Según informó el gerente de Desarrollo Económico, Víctor Arévalo Alvarado, uno de los principales focos de supervisión ha sido la comercialización de productos hidrobiológicos, verificando que estos cuenten con licencia y se expendan en condiciones óptimas para el consumo humano.
Sin embargo, los resultados evidencian una problemática persistente: entre el 15% y 20% de los establecimientos inspeccionados han sido sancionados con cierres temporales debido al incumplimiento de normativas básicas. Esta situación pone en evidencia brechas importantes en la formalización y en el cumplimiento de estándares mínimos, especialmente en una temporada donde la demanda se incrementa considerablemente.
Seguridad en iglesias
En paralelo, la municipalidad ha intensificado la supervisión de iglesias y parroquias, especialmente considerando antecedentes de riesgo estructural en años anteriores. En este contexto, se ha exigido el cumplimiento del certificado de Inspección Técnica de Seguridad en Edificaciones (ITSE), requisito obligatorio para garantizar la seguridad de los asistentes.
De acuerdo con las autoridades, las parroquias que anteriormente fueron observadas ya han subsanado las deficiencias detectadas, lo que permitiría reducir riesgos durante actividades masivas como las tradicionales visitas a los monumentos en Jueves y Viernes Santo.
Asimismo, se ha coordinado con la Policía Nacional el despliegue de efectivos en puntos críticos como la Cruz de Llicua, donde en años anteriores se registraron incidentes delictivos. El objetivo es prevenir robos y garantizar la seguridad de los fieles que participan en actividades religiosas, muchas de las cuales se extienden hasta altas horas de la noche.
En cuanto al control sanitario, las intervenciones con DIRESA han permitido reforzar la vigilancia en la manipulación y expendio de alimentos, especialmente en productos de alta demanda como pescado y mariscos, cuyo consumo se incrementa significativamente durante estas fechas.







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