Roberto Sánchez decidió mover su campaña hacia el centro político con un nuevo plan de gobierno, la incorporación de técnicos y el intento de reducir el peso de los sectores más duros del castillismo y el antaurohumalismo. Según publicó Hildebrandt en sus trece, Juntos por el Perú buscó reforzar su equipo con figuras como Pedro Francke, Gustavo Guerra García, Sinesio López y Anahí Durand.
La apuesta apunta a tranquilizar a votantes indecisos, sectores empresariales y regiones que temen un salto al vacío económico. El semanario recogió tensiones internas con dirigentes castillistas que sienten pérdida de espacio frente a técnicos más moderados.
El valor regional está en las propuestas concretas: empleo, combustibles, agricultura, seguridad y programas sociales. En Huánuco, donde el costo de vida, el transporte, la informalidad y el agro familiar golpean a miles de familias, la discusión ya no puede quedarse en etiquetas ideológicas. La pregunta es qué medidas llegarían realmente al ciudadano común.










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