El cierre de calles céntricas por la renovación de veredas comenzó a generar congestión vehicular y malestar peatonal en el casco urbano de Huánuco. La Municipalidad Provincial de Huánuco informó que el proyecto comprende 49 cuadras, tiene una inversión de S/ 2,663,512.78 y será ejecutado con recursos propios, mientras el alcalde Antonio Jara indicó en un video institucional que los trabajos tomarían como máximo una semana por cuadra.
La intervención municipal busca reemplazar aceras deterioradas que, según la comuna, no recibían mantenimiento integral desde hace más de 40 años. Los trabajos alcanzan 16 arterias del centro histórico, entre ellas los jirones Hermilio Valdizán, Dos de Mayo, Leoncio Prado, Tarapacá, Dámaso Beraún, Huánuco, 28 de Julio, Bolívar, Independencia, Constitución, Abtao y Progreso.
El problema surgió en las primeras jornadas, cuando el cierre de cuadras con estructuras metálicas, desmonte y maquinaria afectó el tránsito en zonas de alta circulación. Transportistas y peatones señalaron que la obra se concentra en veredas, pero la ocupación de la vía viene reduciendo el paso vehicular y formando cuellos de botella en horas punta.
Planificación bajo cuestionamiento
El arquitecto Walter Bruno advirtió, en entrevista, que una obra peatonal puede ejecutarse por tramos, cuadrillas y horarios diferenciados para reducir el impacto en comercios, peatones y vehículos. Según explicó, si la municipalidad o el contratista necesitaban cerrar varias vías, debía existir un plan de contingencia con rutas alternas y señalización visible.
Bruno sostuvo que el cierre total de una calle por renovación de veredas requiere una justificación técnica clara, porque la intervención no compromete necesariamente toda la calzada. El especialista indicó que el almacenamiento de agregados, desmonte y materiales pudo organizarse en espacios alternos, como cocheras o locales alquilados, para evitar que la vía pública asumiera todo el peso logístico de la obra.
Una semana por cuadra en debate
El plazo señalado por el alcalde —hasta una semana por cuadra— abrió un nuevo frente de discusión. Bruno consideró que ese tiempo resulta excesivo si se trata únicamente de trabajos en veredas, y atribuyó el problema a una posible falta de planificación en la ejecución. En su evaluación, una obra de esta naturaleza debe prever accesos parciales, zonas de seguridad y retiro oportuno del material removido.
La tensión inmediata recae sobre los vecinos, comerciantes, transportistas y peatones que usan a diario el centro de Huánuco. Si la municipalidad mantiene el ritmo anunciado, el proyecto podría extender las restricciones durante varias semanas, dependiendo del número de frentes abiertos y de la coordinación de rutas alternas.
La municipalidad, por su parte, señaló que coordinará restricciones temporales en el flujo vehicular y peatonal, por lo que pidió a conductores y ciudadanos tomar previsiones. El alcalde Antonio Jara afirmó que la intervención responde a una demanda vecinal postergada por décadas, aunque el avance de las obras pondrá a prueba la capacidad municipal para ordenar el tránsito mientras se ejecutan las 49 cuadras anunciadas.
El siguiente punto crítico será verificar si la comuna publica un cronograma detallado por cuadras, horarios de cierre, rutas de desvío y responsables de obra. Sin esa información, la renovación de veredas podría pasar de una mejora urbana esperada a un nuevo foco de desorden en el centro histórico.










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