La Liga Deportiva de Gimnasia de Huánuco solicitó al Instituto Peruano del Deporte (IPD) permanecer hasta finales de 2026 en las instalaciones que ocupa dentro del Complejo Deportivo de Amarilis, luego de que se confirmara una orden de desalojo derivada de un proceso judicial iniciado en 2018. Según dirigentes y deportistas, la medida pondría en riesgo la preparación de decenas de niños y jóvenes que participan en al menos cinco campeonatos federados y competencias internacionales programadas para este año.
Yaciel Sarí Vargas Acosta, jefe de entrenadores de la Liga Deportiva de Gimnasia de Huánuco, indicó que el pedido no busca apropiarse del local sino contar con un “tiempo prudencial” para culminar el calendario deportivo de 2026. Según precisó, actualmente entrenan atletas de gimnasia artística, trampolín y gimnasia rítmica, además de menores desde un año de edad en programas de “baby gym”. El entrenador señaló que uno de los torneos previstos será el campeonato Centro Sur avalado por la Federación Peruana de Gimnasia y organizado en Huánuco.
Vargas Acosta sostuvo que el conflicto se remonta al año 2007, cuando el IPD entregó un kit de gimnasia a la liga luego de verificar las condiciones precarias en las que entrenaban los deportistas huanuqueños. Según relató, la ampliación del local se gestionó con apoyo del Gobierno Regional de Huánuco entre 2007 y 2011 mediante un proyecto con código SNIP, mientras que el equipamiento certificado por la Federación Internacional de Gimnasia habría sido adquirido entre 2013 y 2014. El dirigente aseguró que documentos oficiales establecen que la liga asumía la administración y conservación de la infraestructura y los equipos.
Una disputa que arrastra más de una década
El representante de la liga afirmó que la relación con el IPD se deterioró en 2014, cuando la organización se negó a trasladar sus implementos deportivos a Lima para un campeonato panamericano. Según manifestó, tras esa decisión el IPD cerró academias gratuitas que funcionaban en coordinación con la liga y dejó sin apoyo económico a menores de bajos recursos que continuaron entrenando bajo financiamiento de padres de familia y entrenadores.
La controversia derivó posteriormente en un proceso judicial. Vargas Acosta señaló que la liga ganó en primera instancia, pero perdió durante la etapa de apelación, lo que permitió emitir la orden de desalojo. El entrenador indicó además que se intentó llegar a una conciliación con anteriores autoridades del IPD, incluyendo propuestas de alquiler del espacio deportivo, aunque aseguró que las actuales autoridades no habrían aceptado negociar.
El caso también expone un problema recurrente en el deporte regional: la falta de financiamiento sostenido para disciplinas distintas al fútbol. Piero Cáceres, seleccionado nacional y representante de la liga, afirmó que participó en el Sudamericano de Bolivia de 2025 sin apoyo económico del IPD y que los gastos fueron cubiertos mediante rifas, auspicios privados y aportes familiares. El deportista sostuvo que actualmente se prepara para un Sudamericano en Brasil mientras enfrenta la incertidumbre sobre la continuidad de los entrenamientos.
Deportistas cuestionan falta de respaldo institucional
Cáceres, quien practica gimnasia desde hace 10 años y estudia Educación Física en la Universidad Nacional Hermilio Valdizán, señaló que la liga fue clave en su formación deportiva y académica. Según declaró, el eventual desalojo afectaría años de preparación de atletas que representan a Huánuco y al país en competencias federadas. “No valoran nuestros esfuerzos”, manifestó durante la entrevista realizada en las instalaciones deportivas.
Otra de las voces que respaldó el pedido fue la de Adolfo Tejo Jaimes, exseleccionado nacional con 35 años de vínculo con la gimnasia huanuqueña. El exdeportista indicó que el conflicto no es reciente, pero consideró preocupante que una entidad estatal dedicada al deporte mantenga una disputa que podría afectar a niños y jóvenes en formación. Tejo pidió a las autoridades del IPD “recapacitar” y buscar una salida negociada que permita preservar el trabajo deportivo desarrollado durante décadas en Huánuco.
Mientras la liga insiste en culminar el año deportivo antes de abandonar el recinto, el caso abre una discusión más amplia sobre el respaldo institucional a disciplinas de alto rendimiento fuera de Lima. La posibilidad de que atletas clasificados a torneos nacionales e internacionales pierdan su principal espacio de entrenamiento coloca presión sobre el IPD regional y nacional. En las próximas semanas, la atención estará puesta en si ambas partes logran una conciliación o si el proceso judicial terminará interrumpiendo la preparación de una nueva generación de gimnastas huanuqueños.










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